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Milenario tesoro urbano

Paseantes en Anikabil previo a la pandemia. Se trabaja en la interconexión entre ese parque y otros más

Red de parques mayas, potencial atractivo turístico

Un trabajo de investigación del arqueólogo Josep Ligorred Perramón, profesor de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), muestra que Mérida tiene una red de al menos 50 parques arqueológicos de la civilización maya antigua que podría convertirse en un anillo para el turismo cultural y sustentable porque está rodeado de la naturaleza.

El 15 de diciembre de 2019 Ligorred Perramón y su colega Blanca Paredes Guerrero, ambos profesores de la Facultad de Arquitectura de la Uady, presentaron el proyecto “La conservación del patrimonio arquitectónico maya en contextos urbanos. Propuesta de una red de parques arqueológicos en Mérida, Yucatán”.

El trabajo lo aceptó la revista de restauración arquitectónica “Gremium” del 8 de diciembre de 2020 y el 1 de enero de este año publicó la obra académica.

Al dar detalles de este trabajo de investigación, el arqueólogo Ligorred dijo que esos parques arqueoecológicos son un atractivo turístico para la ciudad, son un anillo para desarrollar el turismo cultural de Mérida porque poseen vestigios arqueológicos vivos de una ciudad antigua en el área maya.

Estos espacios que forman la red de parques arqueológicos son un atractivo patrimonial y un producto para el turismo cultural, pero el investigador considera que lo más fundamental es que la propia comunidad meridana use los espacios públicos, que sean lugares de convivencia en un contexto arqueológico. Además, serían una opción para desconcentrar los sitios arqueológicos públicos abiertos.

Orígenes

Josep Ligorred explicó que esta red de parques arqueológicos surgió por el proceso de crecimiento y urbanización de la ciudad desde la década de 1970, cuando hallaron y restauraron el parque arqueológico de Reparto Granjas.

De allí en adelante, con colaboración del Ayuntamiento de Mérida, el Centro INAH y el sector empresarial surgieron monumentos prehispánicos de los mayas antiguos, espacios que se han consolidado como parques con el paso de los años.

“Hace muchos años empezó la regularización de los parques arqueológicos con la participación del municipio y un convenio con el INAH”, dijo. “Han dejado muchas hectáreas como espacios públicos que permiten conocer una Red de Espacios Públicos en Mérida”.

“Hay que valorar estos espacios y vincularlos con el Centro Histórico, hay unas 200 hectáreas en la ciudad que son parte de los parques arqueológicos y están repartidos en más de 20 espacios”.

“En este trabajo presentamos un mapa donde se ubican estos parques arqueológicos y hay otros de tipo patrimonial como las exhaciendas como Anikabil, que se rescató e integró al patrimonio como parque público”, abundó. “Allá está el parque arqueoecológico cultural de Xoclán que están retomando”.

“Mérida tiene más de 50 espacios arqueoecológicos abiertos, poco más de 200 vestigios mayas, entre ellos dos conjuntos monumentales y un sacbé que aparentemente llevaba a la antigua T’Hó”, recordó.

Restos de civilización

“Esta riqueza arqueológica de la ciudad también nos permite conocer el pasado prehispánico de Mérida que cumple 479 años de su fundación, pero el territorio está ocupado desde hace 1,000 años antes de Cristo”, comentó el entrevistado.

“Estos parques despliegan la riqueza de la civilización antigua maya, son la manifestación de la lectura maya de diferentes épocas que demuestran su dinámica. Todo esto se conjunta con la participación de muchos actores, sectores y los espacios de crecimiento de la ciudad”.

“Se necesita una amplia participación de esos actores para conservar estos espacios, y la de los vecinos de cada parque porque son los principales beneficiarios de este patrimonio”.

Ligorred Perramón destacó que ahora con la pandemia del coronavirus se valoran más estos parques arqueoecológicos porque son espacios alternativos para pasear, para convivir.

Son espacios abiertos, rodeados de naturaleza viva como el monte, la fauna y la flora, y con pandemias como esta son necesarios y muy valorados los espacios abiertos y conectados con la naturaleza.

“El valor de esta red de parques arqueológicos pasa por estos puntos de la cohesión social y la ciudadanía, del turismo cultural porque tienen un contenido especial y se puede vincular con el Centro Histórico y la zona arqueológica de Dzibilchaltún”, explicó. “Hay muchas áreas que pueden dar un crecimiento del patrimonio arqueológico de Mérida, que es uno de los ejes de la sostenibilidad”.

La mancha urbana

El rescate de vestigios arqueológicos en Mérida empezó en los años 70 con el parque arqueoecológico del fraccionamiento Reparto Granjas.

A raíz de ese rescate se instauró una política de conservación y conforme se expandió la ciudad del primer anillo de circuito interior al Periférico descubrieron otras zonas más.

En los años 90 rescataron el parque recreativo del oriente, que es un espacio más amplio; se restauraron los edificios mayas y allí valoraron que esos vestigios son un potencial para conocer más sobre la ciudad maya antigua de T’Hó, una cultura y patrimonio maya prehispánico que se perdió por el crecimiento de la Colonia española.

Además del valor patrimonial, histórico, cultural y sostenible de esos parques arqueoecológicos de Mérida, estos lugares son un laboratorio vivo para los estudiantes de la licenciatura y maestría de arquitectura de la Uady porque realizan investigaciones y otras actividades académicas.

Por esta razón es indispensable que haya programas de conservación del patrimonio maya en el contexto urbano.

¿Qué se debe hacer con todo este patrimonio histórico?, se le preguntó.

“Conservarlo, difundirlo, promoverlo, incentivar que los vecinos que vivimos en la ciudad los conozcamos, allí está el pasado de este territorio”, señaló.

“Además de lo arqueológico, esos lugares tienen naturaleza, hay cenotes, selva, vegetación, fauna, pájaros de distintas especies, son un lugar para que lo disfrute la ciudadanía”, manifestó el arqueólogo. “Es lo que nos debe acercar a esos sitios para que tengan un uso social para que la propia gente de Mérida lo valore más”.— Joaquín Chan Caamal

 

Capital Vestigios

El arqueólogo Josep Ligorred Perramón habla sobre una red de parques arqueológicos.

Sitios al aire libre

“Hay mucho por vivir y conocer en Mérida y en Yucatán. La ocupación del territorio yucateco pareciera que acabamos de llegar, pero está habitada desde hace muchos años. Debemos vincularnos con el pasado, con la naturaleza y convivir en un lugar abierto, es importante ahora que pega fuerte la pandemia, hay que caminar, disfrutar y conocer esa red de parques arqueoecológicos de la ciudad”, refirió.

Visitas escolares

Se debe buscar mecanismos para la preservación, consideró. Que las escuelas de primaria, secundaria y preparatoria los visiten y conozcan su pasado a partir de estos lugares.

Conexión

El Ayuntamiento continúa con la interconexión de los parques arqueológicos y parte de esta vinculación la forma el parque Ya’axtal en el poniente de la ciudad, que enlaza a los parques de Xoclán, Anikabil, Animaya, de Deportes Extremos, y el Ecológico del Poniente de las colonias Mulsay, Juan Pablo II, Bosques del Poniente, Nora Quintana, Yucalpetén, Madero y Ciudad Caucel.

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