in

Mole de acero los golpeó

Arriba

“Pensamos que nos iba a hundir” a 203 km de tierra

PROGRESO.— Momentos de angustia y desesperación vivieron el sábado pasado los cinco pescadores del barco “Caribe” cuando la nave fue chocada a unas 110 millas (203.72 kilómetros) al norte de Las Coloradas, Río Lagartos, por el buque mercante “Habana Pearl” que navegaba del Golfo de México al puerto de Calica (Punta Venado), Quintana Roo, en el Caribe mexicano.

“Fueron los minutos más largos y angustiosos que vivimos en alta mar, solo veíamos como la mole de acero golpeaba al ‘Caribe’ y no terminaba de pasar; pensamos que nos iba a hundir, que nuestro barco iba a irse a pique o dar el pantoque, todo fue rápido, hasta que el mercante se alejó”, relata Víctor Manuel Carrillo Campos, de 49 años de edad y 15 años como patrón de barco.

El “Caribe” tiene 55 pies (16.7 metros) de eslora, casco de madera, y base en el puerto de abrigo de Yucalpetén.

Tras el choque, el buque no se detuvo para ayudar a la tripulación del pesquero.

Su destino fue el puerto de Calica, donde habría sido detenido para las investigaciones que hará el Ministerio Público de la Federación y la Marina Mercante.

Mientras tanto, por la colisión y las elevadas olas, el “Caribe” estuvo a punto de irse a pique y dar el pantoque, pero la pericia de los hombres de mar evitó la tragedia; en medio de su estupor y miedo lograron que el pesquero se mantenga a flote.

El accidente marítimo ocurrió el sábado 8 a las 8:50 de la mañana; el barco de Yucalpetén estaba a unas 160 millas (296.32 km) al noreste de Progreso y a 110 millas al norte de Las Coloradas.

El “Caribe”, propiedad del armador José de los Santos Cardeña y Escalante, zarpó de Yucalpetén el 29 de mayo para la captura de mero.

Al mando está el patrón Carrillo Campos; como motorista, Henry Ismael Cardeña Escalante, y los tripulantes, Ofil Moisés Sierra Cardeña, Carlos Manuel Medina Cruz y Ernesto Melchor Vera Novelo.

El día del percance, narraron los pescadores, ya habían lanzado los equipos para un día más de pesca, líneas y anzuelos.

Los cinco tripulantes estaban en la caseta del “Caribe” cuando de pronto escucharon y sintieron un fuerte golpe, que los hizo caer y se golpearon cabeza y varias partes del cuerpo.

Repuestos de los golpes, se asomaron a la cubierta y grande fue su sorpresa cuando vieron una enorme mole de acero que raspaba el casco de madera del “Caribe”, que resultó insignificante ante un monstruo de acero de más de 100 metros de largo que, al parecer, tenía colocado el piloto automático y por eso el timonel no se dio cuenta de la embarcación de madera.

Los pescadores cuentan que la proa del “Habana Pearl”, con una especie de rompehielo, impactó por la popa y babor (lado izquierdo) al “Caribe” y temieron que se incrustara en el barco.

En medio de la zozobra y el peligro de naufragio, Ofil Sierra tomó su teléfono celular y grabó un vídeo de los momentos del percance y del mercante que se alejaba.

Repuesto del susto, Carrillo Campos oprimió el botón del chip satelital y así lanzó la alerta.

La sede de la Conapesca, en Mazatlán, Sinaloa, captó de inmediato la señal y se comunicó con Cardeña y Escalante, le dijo que activaron el chip satelital del barco.

El dueño del “Caribe” habló vía radio al patrón y éste le dijo que los chocaron.

Ya corroborado el accidente marítimo, de la IX Zona Naval, que tiene su sede en Yucalpetén, zarpó una lancha interceptora rumbo a la zona de la colisión.

Cardeña y Escalante, a su vez, preparó la embarcación “Magallanes” con equipo de rescate y al mediodía enfilaron hacia el “Caribe” para sumarse al salvamento.

Mientras la ayuda llegaba, los cinco tripulantes del “Caribe” se dieron a la tarea de achicar el compartimiento de máquinas y el área de la caseta donde entraba agua de mar, pues el impacto fracturó varias tablas.

Para fortuna de los pescadores, el choque ocurrió a plena luz del día, lo que les permitió realizar los trabajos para mantener a flote al pesquero.

Alrededor del mediodía, arribó la lancha interceptora de la Armada de México, los navales localizaron al Caribe a 156 millas 289 km) al noreste de este puerto.

Enseguida, los navales prestaron ayuda, proporcionaron motobombas para agilizar el achique y controlar la vía de agua para la travesía de retorno.

Escoltado por la lancha interceptora y empleando las motobombas, el “Caribe” navegó durante todo el día y la noche del sábado.

A la medianoche los alcanzó la “Magallanes”, que también lo escoltó.

26 horas después

El “Caribe” arribó a Yucalpetén el domingo a las 10:30 de la mañana y fue llevado al varadero “Don Francisco”, donde a la 1 de la tarde lo subieron para examinar los daños.

El patrón del barco se presentó a la Capitanía de Puerto de Yucalpetén para declarar y levantar el acta del accidente marítimo.

Según los informes, el “Habana Pearl”, que arribó a Calica, habría sido detenido para las investigaciones.

La reparación del “Caribe” llevará poco más de un mes.

Los daños se calculan en un millón de pesos porque la mitad del “Caribe” resultó averiada.— Gabino Tzec Valle

Los Raptors se proclaman campeones de la NBA y hacen historia

Cartón de Tony: Mándalos a volar