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Monumento arquitectónico

Sobre estas líneas

El plan de rescate en Tihosuco trae beneficios sociales

Cinco siglos después de la edificación del Templo del Niño Jesús de Tihosuco, el tesoro arquitectónico y religioso peninsular recupera parte de la gloria y fulgor del pasado colonial.

El anuncio oficial de la reanudación de las labores de recuperación y renovación del monumento histórico de la comisaría de Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo, debido a la contingencia del coronavirus, se dio el 30 de julio pasado, en la víspera del 173 aniversario del comienzo del movimiento social maya en el siglo XIX, en la que la comunidad tuvo una activa participación y se convirtió en uno de los puntos focales de la Guerra de Castas.

De acuerdo con el arquitecto Luis Ojeda Godoy, responsable de la restauración del conjunto conventual, la inversión total del plan es de tres millones de pesos, de los cuales uno lo aportó el Foremoba de la Secretaría de Cultura federal y el resto el gobierno del Estado por medio de la Sedetur.

Además, precisa, el plan otorga utilidades de manera directa a 22 familias, y de forma indirecta a 12, con la compra de materiales e insumos para desarrollar los trabajos, y una ganancia inmediata para los habitantes de la localidad. La población total de Tihosuco, de acuerdo con estadísticas del gobierno de Quintana Roo es de 4,607 personas, de las cuales 2,403 son hombres y 2,204 mujeres. Con esos trabajos se benefician de forma indirecta en el desarrollo de futuros productos turísticos los vecinos de todo el municipio de Felipe Carrillo Puerto, que ascienden a 81,742 residentes.

“Ahora lo único que falta es que los peritos de la aseguradora que se encargaron de verificar los daños a la barda que se derrumbó durante la contingencia tropical, cotejen y ajusten los precios de las intervenciones para reparar la sección destruida, y cumplir con el proceso de entrega del dinero con lo que se concluiría todo el proyecto que por las dimensiones de la obra y las circunstancias en las que se desarrollaron es único, singular”, considera.

El primer presidente de la Asociación Yucateca de Especialistas en Restauración y Conservación del Patrimonio Edificado, rememora que el rescate y restauración del recinto católico de la comisaría se originó a partir de la declaratoria de la Secretaría de Cultura federal, con base en el expediente técnico elaborado por la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que reconoce al área central de Tihosuco como Zona de Monumentos Históricos, decreto que se publicó el 13 de marzo de 2019 en el Diario Oficial de la Federación.

“Con esa distinción, se le dio a Tihosuco un nuevo impulso al proyecto para rehabilitar el conjunto conventual del Niño Jesús, que, según diversas fuentes tuvo como advocación original a San Agustín, y es el monumento histórico de mayores dimensiones de Quintana Roo. En la Península hay tres zonas de monumentos establecidas por decreto presidencial y con base en los expedientes del INAH, que son: Mérida, San Francisco de Campeche y Tihosuco, que datan de 1982, 1984 y 2019, respectivamente”, evoca el arquitecto Ojeda Godoy.

Y en Tihosuco, en el perímetro de la zona de monumentos históricos, que tiene 0.331 kilómetros cuadrados (menos de un kilómetro), se concentran 31 de las 145 construcciones de ese valor identificadas por el INAH en todo Quintana Roo. “No existe otra comunidad quintanarroense que reúna esa cantidad de inmuebles históricos en su traza urbana”, abunda el profesional.

El anuncio oficial de la distinción, en la que se reconoce a 20 manzanas que, a su vez, agrupan 31 edificios cimentados entre los siglos XVII y XIX, que en diferentes etapas fungieron como templos religiosos, exconventos, cementerios, escuelas y edificaciones civiles, como informamos se efectuó el 4 de octubre de 2019, en voz de Alejandra Frausto Guerrero, secretaria de Cultura federal. La funcionaria entregó en Tihosuco el documento, otro motivo de orgullo para los vecinos de la pequeña población. (Continuará).— Carlos F. Cámara Gutiérrez

 

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