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Museo con larga deuda

Una de las salas del Museo Maya de Cancún que

El recinto maya de Cancún recibe más visitantes

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) invirtió 163 millones de pesos en 2012 en la construcción del Museo Maya de Cancún, inaugurado en noviembre de ese año, dos meses después de la apertura aquí del Gran Museo del Mundo Maya por parte de Ivonne Ortega Pacheco, pero a diferencia de éste, el de la ciudad quintanarroense resultó un proyecto exitoso.

El museo de Cancún registró la visita de 88,867 personas el año pasado, según estadísticas del INAH.

Aunque ningún museo genera los suficientes recursos para sufragar todos sus gastos de mantenimiento, en el caso del recinto de Cancún su costo de operación es mínimo y lo absorbe el presupuesto anual de ese Instituto.

Por el contrario, como informamos en la primera parte de este reportaje, el Gran Museo del Mundo Maya (GMMM) a casi siete años de su inauguración es un fracaso económico y de público, así como un ejemplo de dispendio y opacidad.

Su construcción y equipamiento costó $770,425,594 y estuvo a cargo de la empresa Promotora de Cultura Yaxché S.A. de C.V. de Carlos Hank Rhon.

Caro y fallido

El gobierno de Ivonne Ortega adjudicó un contrato de Proyecto de Prestación de Servicios (PPS) a esta compañía para la construcción y operación del museo por un período de 21 años.

En 2019 se le entregó a la empresa por concepto de contraprestación, por sus servicios de ese año, la cantidad de $264 millones, un promedio diario de $723,287.6.

En contraste, los ingresos del Gran Museo ascendieron ese año a solo $10,086,084, un promedio diario de $27,633, en tanto su número de visitantes fue de 15,000 personas anuales, aproximadamente.

(En 2019, sin embargo, el Museo Regional de Antropología de Yucatán “Palacio Cantón”, del INAH, registró una entrada de 90,336 personas).

En total, al final del período del contrato, en 2032, el gobierno del Estado habría pagado $6,415 millones a la empresa de Hank Rhon, mucho más de los $411 millones que Ivonne Ortega le dijo al Congreso que costaría la obra.

La razón de este cuantioso pago anual por la operación del GMMM es que se trata de un proyecto “que se financió a una tasa de interés alta, en el que los costos de operación y mantenimiento son elevados y se actualizan con la inflación”, informaron recientemente funcionarios del gobierno de Mauricio Vila Dosal.

Además, dijeron, el contrato de esa obra “no cuenta con ningún mecanismo de reducción y/o actualización de tarifas con base en el desempeño del activo y los costos por terminación anticipada son onerosos para el estado”.

Como “bola de nieve”

Debido a esto, el gobierno empezó pagando un monto anual de 123 millones de pesos (ese pago le correspondió a la administración anterior), “pero esa cantidad fue creciendo como una bola de nieve”, explicó la secretaria de Administración y Finanzas, Olga Rosas Moya, en entrevista con el Diario hace dos semanas.

En 2019 fueron unos $264 millones y la estimación de este año es de 280 millones de pesos, dijo.

Si la situación continúa así “tal vez en 2031 estaríamos pagando $430 millones al año”, añadió.

No obstante, aún no queda claro si estas cantidades son las correctas, ya que el mismo gobierno maneja cifras distintas respecto al pago de la contraprestación anual a Promotora de Cultura Yaxché y tampoco especifica si los pagos incluyen el IVA.

Por ejemplo, en el Presupuesto de Egresos para 2020 del actual gobierno estatal aparece una partida por $241.299,999 (no de 280 millones como han dicho funcionarios del gobierno de Vila Dosal), para el pago de la contraprestación anual pactada en el contrato de PPS del Museo.

Datos por aclarar

Asimismo, aunque el gobierno actual dice que por este concepto pagó 264 millones de pesos en 2019, esta cantidad contrasta con la que aparece en la Cuenta Pública de ese año.

Allí el gobierno asienta que la “Secretaría de la Cultura y las Artes, y la Secretaría de Administración y Finanzas han realizado las gestiones correspondientes relativas a los pagos de enero a diciembre de 2019 por un total de $300.3 millones por prestaciones de servicios ejecutados en el Gran Museo Maya de Mérida”.

Tampoco queda claro cuándo se empezaron a pagar esas “contraprestaciones” a Yaxché.

La Cuenta Pública de 2014 consigna la transferencia del gobierno al Instituto de Historia y Museos de Yucatán, encargado del GMMM, de $219.424,629, en la partida de “Inversiones públicas” de ese año, que “corresponde al primer pago realizado por la contraprestación de servicios PPS”, de ese museo.

Lo que sí está claro es que los pagos anuales a Promotora de Cultura Yaxché seguirán muchos años más.

Para evitar esta situación, el gobierno de Vila Dosal anunció la renegociación del contrato de PPS con las empresas acreedoras Promotora Cultural Yaxché y Banorte, que en 2018 se fusionó con Interacciones, el banco que originalmente financió la obra.

Esa negociación, como ya hemos informado, implica dejar de pagar alrededor de 1,500 millones de pesos en los próximos 12 años, de modo que la cifra total que el gobierno pagaría por el Gran Museo sería de 4,845 millones de pesos y no de 6,415 millones.

En este sentido, Vila Dosal envió al Congreso una iniciativa de decreto que autoriza modificar el contrato del proyecto de prestación de servicios, mismo que lleva anexas las cartas de intención de las empresas acreedoras y que se someterá a votación en el pleno del Congreso en los próximos días. (Continuará).— HERNÁN CASARES CÁMARA

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