in

No en todo hay “tijera”

La visita de funcionarios del Poder Ejecutivo al edificio del Diario: mencionados de izquierda a derecha

Salud, seguridad y otras áreas, con gasto irreductible

La reducción severa de recursos federales, que apunta hacia un 2020 muy complicado, planteó un dilema al gobierno del Estado: adoptar medidas basadas en la eficiencia y en consenso con la sociedad, o dejar de atender necesidades estratégicas.

Y esta situación, explica la secretaria de Administración y Finanzas, Olga Rosas Moya, llevó a dos caminos: buscar mecanismos para un manejo más eficiente de los recursos e iniciar reuniones con el Consejo Consultivo del Presupuesto y Ejercicio del Gasto. Después se acompañó a los integrantes del Consejo a encuentros con sus representados, para exponerles la situación.

“Lo primero que hicimos como gobierno es buscar más eficiencia hasta donde se pudiera, pegarnos a la pared”, indica la secretaria. “La instrucción del gobernador Mauricio Vila fue clara: vamos a bajarle a todos (dependencias e instituciones de gobierno) un 10 por ciento. Desde luego, sería muy irresponsable decir que a todo le bajamos el 10% a rajatabla, porque colapsaríamos. No a todo se lo podemos hacer”.

Ayer informamos que la maestra Rosas Moya y la secretaria general de Gobierno, María Fritz Sierra, visitaron esta casa editorial para explicar detalles del Presupuesto de Ingresos y Egresos 2020 del gobierno del Estado, que está en el Congreso local para su análisis y aprobación a más tardar el 15 de este mes. Las acompañaron Rosana Elizabeth Perera Cervera, subsecretaria de Presupuesto y Control del Gasto, y Roberto Suárez Coldwell, tesorero del Estado.

En nuestra edición de ayer publicamos parte de las medidas que se han adoptado para hacer frente a los recortes federales. Las funcionarias también explicaron pormenores de los recursos adicionales que año con año se enviaban al Estado y que en 2019 se recortaron.

El “bajonazo”, recalcaron, es de 3,860 millones de pesos a causa de las reducciones que se trasladarán a 2020.

Posible e imposible

La maestra Rosas Moya y la abogada Fritz Sierra también formularon, entre otros, los siguientes conceptos:

—A la hora de tomar decisiones se consideraron dos partes de las finanzas: la reductible y la irreductible.

—De esta última son $10,473 millones. ¿Por qué son irreductibles? Porque no podemos bajar a la operación de los centros de Reintegración Social (Ceresos, $207.6 millones), tampoco obligaciones como el contrato del Gran Museo del Mundo Maya ($279.7 millones), ni al subsidio al transporte (211.3 millones).

—Tampoco le podemos bajar al gasto de la seguridad ($2,262.2 millones), ni al tema de la salud ($1,528 millones). No podemos reducir el pago de jubilados y pensionados ($641.2 millones), como tampoco las participaciones a los municipios ($3,611.9 millones) y lo que pagamos de la deuda pública con dinero de libre disposición (119.7 millones de pesos). De igual forma, no podemos bajarles a los poderes y organismos autónomos ($1,340.1 millones).

—Lo que queda sí se puede reducir. Se consideró que el 45% del presupuesto era reductible, un porcentaje considerable si se toma en cuenta que el gobierno federal solo tiene margen de maniobra en el 18% del gasto. Así, logramos bajar de 8,545 a 7,690 millones de pesos, o sea, 855 millones de pesos menos.

—En 2020 esperamos tener una disponibilidad de $39,318 millones de pesos para el Estado. En esta cantidad no estamos considerando el financiamiento, el pago del financiamiento y los recursos propios de entidades, que son los que cobran y con ellos operan o complementan su gasto, según sea el caso.

—De esos $39,318 millones, $17,500 millones —el 40%— vienen etiquetados. ¿Cuáles son los etiquetados? El FONE (Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y Gasto Operativo), que como ya mencionamos es para pagar parte de la nómina de educación; lo son también el dinero para la nómina de la parte federal de salud, y algunas aportaciones que vienen ya en cantidades mucho menores para temas muy específicos de la Federación.

—Ese recurso etiquetado no está a disposición del Estado. ¡No! Viene etiquetado y no lo podemos usar en otra cosa.

—La disponibilidad estará en $21,786 millones, que son los de libre disposición. A esa cantidad le debemos quitar $830.4 millones que se dan a los Poderes (Legislativo y Judicial), $531.7 millones a los órganos autónomos y $4,821 millones a Ramos Generales (participaciones a municipios, pago de deuda y pago de jubilados y pensionados).

—¿Cuánto nos queda? Son $15,603 millones para el Poder Ejecutivo, que se dividen en $10,978 millones para dependencias y $4,625 millones para las entidades

—De los $10.978 millones para dependencias, a Seguridad se le asigna el 26% ($2,839 millones), a Educación el 36% ($3,988 millones), a Desarrollo Social el 4% ($473 millones), y a todas las demás el 33% (3,676 millones de pesos).

—En el caso de las entidades, de los $4,625 millones disponibles a Salud se le destina el 46% ($2,148 millones), a Obra Pública el 14% ($643.7 millones), a Economía el 9% $411.5 millones, y a las demás el 31% ($1,421 millones).

Razón de un aumento

Cuando se les pregunta por qué la Secretaría de Desarrollo Social tendrá un aumento de 50% en sus recursos en comparación con el ejercicio 2019, la secretaria de Administración y Finanzas dice:

—Desarrollo Social está cumpliendo hoy una función muy importante; opera una de las políticas públicas más importantes del gobernador, que es el tema de la salud, de la atención a las personas más vulnerables y con menor acceso a los servicios. Se les está haciendo llegar la atención al lugar donde viven con los programas Médico a Domicilio y Médico 24/7.

—Lo que hace Médico 24/7 es completar la jornada. Las enfermedades y las urgencias no tienen horario y los centros de salud del interior del Estado funcionaban de lunes a viernes con horario de 8 de la mañana a 3 de la tarde. Lo que se hace ahora es completar esas jornadas para que haya médico en las comunidades las 24 horas en los siete días de la semana.

—¿Por qué está en Desarrollo Social? Hace un año estaba la incertidumbre sobre el sistema de salud ante los primeros anuncios que hizo el Presidente, de que se iba a centralizar el sistema. El año pasado consideramos el programa en el presupuesto de Salud, pero vimos la intención de centralizar esos servicios y decidimos mover el presupuesto a Desarrollo Social (Continuará).— ÁNGEL NOH ESTRADA

El Tren Maya, un plan viable

Masivo festejo en el Zócalo y multitudinaria protesta en Reforma por el primer año de AMLO