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No se ve repunte para vendedores

Poco movimiento de clientes en el mercado “Francisco I. Madero” de Puerto Progreso

Flojo arranque de la semana en el mercado porteño

Para los comerciantes del mercado “Francisco I. Madero” del puerto de Progreso, la primera quincena del año no ha representado de modo alguno un repunte en sus ventas.

A pesar de los aumentos de precios que se han dado en diversos productos de la canasta básica, hasta ahora los han mantenido, sin que esto impulse las ventas.

Ayer arrancó floja la semana, a la par de numerosos locales y puestos cerrados. Quienes abrieron, registraron poco movimiento de compradores, la sección de carnes, pollo y pescado estuvo escasa de clientes; similar panorama se vio en los alrededores donde se ofrecen frutas, verduras, flores y artículos diversos.

Las loncherías tampoco escaparon del flojo inicio de la semana.

Los oferentes coinciden en que la pandemia por el Covid-19 y las restricciones a la movilidad dificultan el flujo de clientes. Además, es el final de la quincena posterior a los festejos de Navidad y año nuevo, de modo que las personas están afrontando la “cuesta de enero” tratando de gastar lo menos posible o priorizar sus gastos.

El precio del pollo en el puerto es de $42 el kilo, el cerdo ronda los $83 y un kilo de pescado frito anda en los $130, aparentemente sin cambios respecto a diciembre pasado.

Sin embargo, los comerciantes concuerdan en que es cuestión de tiempo para que se den los ajustes al alza en los precios, cuando en éstos comiencen a reflejarse los aumentos en la gasolina y ahora hasta en la electricidad.

El inicio de actividades escolares en línea propició que desde temprana hora los estudiantes se reconecten a sus programas educativos, lo mismo que decenas de profesores que desde sus casas dan sus clases.— Emanuel Rincón Becerra

 

De un vistazo

Panorama sombrío

Oficialmente ayer regresaron a clases virtuales los alumnos de educación básica de todo el estado después de las vacaciones de fin de año, esto de alguna manera también se reflejó en la atmósfera que se vivió la mañana de ayer en Progreso, con un amanecer nublado y llovizna.

Brillante en el Dakar