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Peligroso mimetismo

La delincuencia organizada no solo se moderniza, sino que trata de confundirse con el entorno, para no llamar la atención, advierte en Yucatán exjefe de la Policía Federal

La delincuencia organizada no solo se moderniza sino, lo que es peor, a veces se mimetiza con el entorno para no llamar la atención, como ha ocurrido en años anteriores en Yucatán, donde líderes de carteles de las drogas o sus familiares han venido aquí a tratar de hacer una vida familiar en aparente tranquilidad pero fueron detenidos, alerta Manelich Castilla Cravioto, jefe de la Policía Federal en el sexenio pasado.

En lugares como Yucatán, explica, hay el riesgo de que miembros de la delincuencia organizada lleguen y se presenten como empresarios o inversionistas y se empiecen a meter en todos los lugares donde se les permita. Por eso hay que saber ubicarlos y no caer en ese juego.

No es normal, por ejemplo, que de repente llegue un grupo de personas y quieran rentar una casa por un año, pagando en efectivo y sin contrato alguno, señala. Pero cuando al dueño de la casa le gana la codicia y quiere tener el dinero pronto, pues ahí se empiezan a descomponer las cosas.

El exfuncionario recordó que hace varios años aquí en Yucatán fueron detenidos el líder del Cartel Independiente de Acapulco y familiares de Servando Gómez Martínez “La Tuta”, quien dirigía a los grupos delictivos conocidos como Los Caballeros Templarios y La Familia Michoacana. “Ya estaban aquí tranquilamente queriendo hacer vida familiar”.

En nueva visita al Diario, Castilla Cravioto habla, además de la seguridad en Yucatán, de los problemas que han surgido derivados del proceso de incorporación de la Policía Federal a la Guardia Nacional, de las acusaciones de mal uso de recursos en su gestión al frente de la corporación y hasta del intenso calor de estos días, del cual comenta que “es un tributo que hay que pagar por disfrutar de esta bella tierra del Mayab”.

Lo mejor de Yucatán

Al hablar de Yucatán, manifestó: “Lo dije la vez pasada y lo sigo pensando, una de las armas más importantes que tiene es su gente, la idiosincrasia del yucateco”. Por lo general, la casa del yucateco es abierta, muestra sus jardines, es bonita; pero en ocasiones el que no es de aquí tiene todo bardeado, no se ve nada desde fuera…

Se le preguntó entonces su opinión sobre el nuevo programa del gobierno del Estado para reforzar la seguridad, con una inversión de 2,600 millones de pesos que se usarán principalmente para la compra de nuevas tecnologías, como cámaras de vigilancia, drones y lanchas especiales.

“Lo veo muy bien —expresó Castilla—. Si se le va a invertir a la seguridad pensando en el crecimiento poblacional, es muy loable, correcto, sin duda alguna. Hay un boom comercial en Mérida, por la seguridad y la tranquilidad con que se vive aquí.

Pero la tecnología no lo es todo, apuntó. Es una pequeña parte, muy útil, pero hay que desarrollar de la mano capacidades policiacas de análisis, formar a la gente no solo para que sepa usar esas tecnologías sino para que les saque el mejor provecho.

Entonces, continuó, si se está invirtiendo en seguridad pensando en ese factor, junto con otras políticas, pues tiene que funcionar, para que el estado sea más seguro de lo que ya es.

Los estados

En su opinión, el caso de Yucatán es un ejemplo de lo que se debería hacer en todo el país. Según las estadísticas, la mayoría de los delitos que colocan al país entre los de mayores niveles de inseguridad son del fuero común. Aquí es donde hay que voltear a ver qué están haciendo los gobiernos de los estados. Por ejemplo, el homicidio, que es un indicador que todos los días se mueve, es del fuero común. La Federación tiene una responsabilidad considerada por competencia en una canasta de conductas delictivas.

El exjefe policiaco insistió en que los estados deben coadyuvar en los esfuerzos por lograr la seguridad pública. Culpar a la Federación, a los gobiernos de ayer y hoy, de la delincuencia es algo que les genera mucha confianza a los causantes de la violencia. En la medida en que minemos a la Federación, de que la hagamos culpable, habrá una sensación de que hay quien pague los platos rotos y nunca serán los delincuentes, siempre las autoridades.

Por eso, añadió, hay que ver con mucha responsabilidad lo que se está haciendo en el ámbito local, cómo se están instrumentando los esfuerzos, para repartir de manera equitativa y justa las culpas. “Creo que no hay un solo presidente en el mundo capaz de resolver esto por decreto, sin el apoyo de las instancias locales”.

Las acusaciones

Castilla Cravioto también respondió a una pregunta del Diario sobre las acusaciones que se han formulado desde distintos niveles del gobierno federal de presuntos malos manejos de recursos durante su gestión al frente de la Policía Federal.

En primer lugar, dijo, cualquier esfuerzo que se haga para transparentar las instituciones es loable y hay que aplaudir que se revise el correcto empleo de los recursos, para que de esa manera se construya la conciencia de lo que es el servicio público.

Sobre el pasado —siguió—, lo que puedo decir es que, curiosamente, la Policía Federal fue la primera institución en tocar la puerta de la Secretaría de la Función Pública para ser capacitada en el nuevo marco anticorrupción. Muchas de las herramientas que hoy permiten la transparencia y la rendición de cuentas fueron impulsadas por la Policía Federal; se pueden revisar los antecedentes, tenemos el reconocimiento del propio INAI como institución transparente durante años consecutivos.

Entonces, afirmó, todo esfuerzo que se haga de manera correcta, con apego a la ley, con criterios técnicos y jurídicos, para revisar una actuación, y con ello mejorar el servicio público, es loable. A mí me gustaría pensar que así se tiene que hacer, si y sólo sí, se acude a criterios técnicos, apegados a la ley y, sobre todo, con un sentido propositivo.

Manelich Castilla subrayó que el combate a la corrupción no empezó en este gobierno. Tiene muchos años en construcción, señaló, y nosotros fuimos parte importante; fuimos una generación de nuevos policías, con nuevos perfiles, que creemos precisamente en el combate a la corrupción. Esa es la posición.

El exfuncionario de origen yucateco dijo que por los medios de comunicación se ha enterado de que se inició una auditoría integral a la gestión de la Policía Federal, cosa que —insistió— él celebra porque está conciente de que era un paso necesario en aras del cambio de la corporación a la Guardia Nacional.

Hemos seguido con mucha atención las declaraciones del secretario de Seguridad (Alfonso Durazo Montaño), pero legalmente no hemos sido notificados de alguna situación irregular o de alguna acción legal. Estaremos pendientes para atender lo que surja, aunque hay que recordar que el hecho de que se haga una auditoría y se encuentren deficiencias no significa necesariamente que existan actos de corrupción, sino cosas que se deben subsanar y explicar.

Estaremos muy pendientes del seguimiento de todo esto, pero por lo pronto no hay ninguna notificación, insistió Castilla Cravioto, quien de nuevo vino al Diario acompañado de su tío Manuel Castilla Ramírez, antiguo colaborador editorial de este periódico.

El exjefe policiaco vino a Yucatán en plan de descanso unos días junto con su familia y también para atender algunos asuntos de su trabajo como consultor.— Víctor Manuel Dzul Zum

 

Decomisan ocho neveras con pepino de mar, en el centro de Mérida