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La consulta popular, ''espejismo''

Votación durante la consulta popular del domingo

Explican posibles causas de la pobre respuesta cívica

“Promoción del voto para la consulta pública sí hubo, por tanto no fue la causante de la baja respuesta ciudadana, más bien los electores percibieron que era un engaño, un espejismo, una cortina de humo para otros problemas”, manifestó el doctor Luis Ramírez Carrillo, investigador de la Universidad Autónoma de Yucatán.

Entrevistado sobre la baja respuesta ciudadana en la consulta popular del domingo, el académico y escritor destacó que Yucatán es muy participativo en los procesos cívicos, como lo ha demostrado en las últimas cuatro elecciones, en las que superó la media nacional de votación, pero en la consulta ciudadana no fue así.

Ese gran ausentismo de la gente en las casillas es porque no percibió con claridad que esa consulta pública pudiera llevar a una acción legal y concreta, opinó. La mayoría ciudadana hizo una lectura correcta de este momento político, sabe que la ley no se consulta, sino que se aplica.

“Hubo publicidad en espectaculares, por medio del INE, en la televisión, en las redes sociales y aun así la respuesta fue muy baja”, recalcó. “La consulta no fue percibida como un problema inmediato ni para que se traduzca en una política pública. Quedó claro que era un espejismo, un engaño, una cortina de humo para dejar a un lado problemas serios como el mal manejo del Covid y la crisis económica”.

“La percepción fue de confusión, inutilidad para ir a contestar, que no era urgente y eso dio como resultado una baja participación”.

A su decir, la lectura de lo que sucedió en la jornada de votación es bastante obvia:

—La naturaleza de la pregunta que generó confusión, la gente no entendía bien de qué se trataba. Esa confusión de la pregunta no alentó que la gente salga a votar.

—El partido Morena quiso manejar y manipular la consulta, pues solo basta ver los espectaculares que desplegaron para propiciar el linchamiento público contra los expresidentes de la República.

—Quedó claro a la sociedad que se trataba de un ajuste de cuentas personal. En este sentido, la gente demostró que es menos proclive a caer en el engaño y la farsa, demostró un mayor sentido común de pueblo bueno, se dio cuenta de que era una cortina de humo y un engaño porque, como todos dicen, si hay delitos que deban perseguirse contra los expresidentes se debe aplicar la ley.

Actuar sin preguntar

El partido y el gobierno en el poder pusieron en entredicho la ley porque si una persona comete un asesinato o roba, si tienen las pruebas deben actuar conforme a la ley. No tendrían que preguntar “¿te parece que se enjuicie a este asesino?” Simplemente no se puede poner a votación la aplicación de la ley.

El doctor también consideró que la baja participación en la consulta pública muestra un cansancio y un hartazgo de las ocurrencias “cantinflescas” de López Obrador.

Ahora, apuntó, la ciudadanía está más atenta y más alerta de la actitud del presidente de la República y cada vez le será más difícil mantener el espectáculo y el circo diario que protagoniza en sus mañaneras.

En ese sentido, la baja participación fue una señal de hartazgo del electorado y del pueblo contra el poder de convocatoria del mandatario, demuestra que la figura del presidente es atractiva y apreciada por la mitad de los mexicanos, pero se tiene un criterio selectivo a la hora de calificar. Eso quiere decir que la ciudadanía no le tiene dado un cheque en blanco a López Obrador.

Lo mismo le sucedió al presidente Vicente Fox: generó una gran simpatía porque derrotó al sistema gobernante, pero en cuestiones de política fue otra cosa, apuntó. Los ciudadanos diferencian al personaje y demuestran que les puede caer bien un personaje por simpático, pero no lo toman en serio, como pasaba con Cantinflas y Capulina. La gente reconoce el carisma de López Obrador, pero no la convocatoria a sus tonterías.

Este ejercicio también demuestra la diferencia entre una consulta bien organizada como la que hizo el INE, y las consultas que fomentaron Morena y el gobierno federal. En las consultas de los morenistas se dio el acarreo masivo y obviamente aparecían números alegres. En este caso de la consulta pública da la dimensión del poder de la consulta, una dimensión muy baja.

Esto pondría en duda el valor de futuras consultas que no se organicen.

Todo lo que organice el gobierno federal siempre tendrá un resultado parcial e interesado, pero el valor de las consultas que organice el INE será una expresión legal y real, expuso.

Se le preguntó al investigador si la consulta fue una estrategia partidista de Morena para que conozca su voto duro para futuras consultas y elecciones.

“El voto duro de Morena es el que salió a votar el domingo, son los fanáticos que ideológicamente seguirán a ciegas a López Obrador”, señaló.

“Puede ser una medición real del voto duro de Morena porque votaron los más acendrados, los que creen ciegamente haga lo que haga, lo apoyarán y lo seguirán porque lo consideran su apóstol”, comentó el doctor.

“El poco más de 7% del listado nominal que votó en la consulta no es significativo para el presidente López Obrador ni para Morena, es un porcentaje muy bajo”, reiteró. “De hecho, es superior el voto duro que pudiera alcanzar Morena, pero diferenciaría el voto duro de López Obrador con el de Morena. López Obrador todavía tiene una gigantesca simpatía como persona, pero las políticas públicas dividirán las tendencias del apoyo a él y su partido”.— Joaquín Chan Caamal

 

Escrito por Joaquín Chan Caamal

Joaquín Orlando Chan Caamal, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM); es periodista desde 1987 y en 1993 ingresó a Diario de Yucatán, buque insignia de Grupo Megamedia.   Escribe sobre el ámbito local y peninsular. Ha desarrollado  contenidos sobre educación, economía, medio ambiente, sectores empresariales y seguridad y policía.  

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