in ,

Obstáculo insalvable

El doctor Freddy Espadas Sosa y los maestros Loreto Villanueva Trujillo y Víctor Enríquez Cabrera

Rezago educativo, analfabetismo sí incide en Yucatán

El rezago educativo, que se refleja en los altos índices de analfabetismo, es un obstáculo todavía insalvable en Yucatán.

Sin menoscabo de la insuficiente, demandante necesidad de mejor infraestructura y servicios adecuados en las escuelas, la distancia que separa a los habitantes de algunos municipios locales para tener acceso a una formación básica, en algunos casos, es abismal.

Aunque con perspectivas y opiniones particulares, los invitados al foro “Los retos de la educación en Yucatán”, al responder a una de las cuatro preguntas que se plantearon, coinciden y también discrepan en relación con ¿cuáles son los tres principales desafíos en materia educativa en Yucatán? Los otros temas abordados son: ¿Qué implica en los hechos la cancelación de la reforma educativa? ¿El pase automático en los dos primeros grados de primaria, beneficia o perjudica la formación de los niños?, y ¿La reaparición de Elba Esther Gordillo impacta en el entorno educativo yucateco?

El doctor Freddy Espadas Sosa, investigador de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN); los maestros Víctor Enríquez Cabrera, integrante de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), y Loreto Villanueva Trujillo, secretaria estatal de Educación, así como el profesor Ricardo Francisco Espinosa Magaña, secretario general de la Sección 33 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), aportan sus puntos de vista al ejercicio de intercambio de ideas al que convocó Diario de Yucatán. Aunque no asistió por compromisos de última hora relativos a su cargo, el profesor Espinosa Magaña envió sus interpretaciones.

Para el investigador de la UPN, el rezago educativo es uno de los principales dolores de cabeza que afectan el sistema oficial de enseñanza en el estado. Y los datos numéricos le dan la razón. Según el doctor Espadas Sosa, los registros de analfabetismo no ceden en los albores de la segunda década del siglo XXI.

“Hay 150,000 analfabetas, más 250,000 personas que no terminaron la primaria, además de los 286,000 que no concluyeron la secundaria. Cerca de 700,000 yucatecos sufren de rezago educativo, lo que equivale al 50% de la población de 14 años y más.

“Hay un índice de 7.4% de analfabetas, de una media nacional de 5.5% en municipios como, Mayapán, con 25.8%; Chemax, 22.1%; Tahdziú, 22% y Chankom, 21.2% que así lo demuestran. Y como corolario, el nivel general de escolarización de los yucatecos de 15 años era, en 2010, de 8.2 grados, y llegó a 8.8 en 2015, de un total de 12 grados, cuando el promedio nacional es de 9.2, de los 12 grados que representan seis años de estudios de primaria, y tres de secundaria y bachillerato, cada uno”, precisa.

Otro de los desafíos que tiene la entidad en materia educativa, según el pedagogo, es la falta de atención a la formación indígena e intercultural, un ámbito en el que, según las cifras formales, se demuestra que hay casi 600,000 personas de cinco años y más que hablan lengua maya.

“Con esos argumentos es esencial que se fortalezca la educación indígena, más aún en un mundo globalizado, donde los mayahablantes yucatecos forman parte de una riqueza cultural. Municipios como Tahdziú, donde el 98.2% habla maya; Mayapán, 98.1%, y Chikindzonot, con 86.1% personas que se expresan con nuestra lengua autóctona, se hace indispensable que se construya un modelo de educación intercultural bilingüe en los niveles básico y medio superior. Es necesario descontaminar el subsistema de educación indígena de la politiquería partidista y sindical que lo tiene secuestrado, considera el doctor en Educación.

Replantear el modelo de formación normalista, hoy desfasado, y sustituirlo por otro acorde con las condiciones y exigencias del entorno contemporáneo es un reto que tendría que superar el organismo educativo estatal.

Con 41 años de trayectoria magisterial, de los cuales 30 los cumplió como director de la primaria “Raquel Dzib Cicero” del fraccionamiento Vergel II, el maestro Enríquez Cabrera pugna por que las escuelas muestren un ambiente que impacte positivamente en los alumnos, que invite a estudiar.

Sin jerarquizar, el integrante de la CNTE aconseja mejorar y mantener la infraestructura de los centro educativos del estado, que “las escuelas estén verdes, frescas, agradables” que inviten a la formación de los niños y jóvenes, pero sabe, lamenta que no se destinen recursos suficientes a esos fines. “Es un fallo en el sistema educativo que se ve en todo el país, la infraestructura de las escuelas está por los suelos”, reitera.

En relación con el ámbito pedagógico, el profesor Enríquez afirma que a diferencia de entidades como Chiapas, Oaxaca, Michoacán y Nuevo León, en Yucatán no hay un modelo educativo a seguir.

“Y para ese fin hay que tomar en cuenta tres elementos para crear ese modelo: la lectura, la escritura y las matemáticas. En la lectura lo que interesa es la comprensión lectora y se podría retomar la investigación que durante 18 años realizó Margarita Gómez Palacios para culminar ese proyecto de lectoescritura que abarque todos los niveles de primaria”.

Para la enseñanza de las matemáticas, agradece a la Facultad del ramo de la Uady que fomenta esa materia y lo único que dice que hace falta es trabajar con los docentes en los salones para explicarles cómo se desarrolla el razonamiento, que explica es por tres vías: inductivo, deductivo y analógico. Ahí, agrega, reside el material para sistematizar la información.

Por último, recomienda que no se caiga como en cada sexenio y se sustituyan los modelos educativos. Que se establezca uno que se nutra de la base magisterial, que se alimente de los maestros que están al frente de las aulas, porque hay resultados y las estadísticas, asegura, lo demuestran.

Consciente del panorama que tiene como titular de la Secretaría estatal de Educación, la maestra Villanueva Trujillo coincide con los señalamientos de los maestros Espadas y Enríquez, sobre todo en que la transformación de cualquier país o estado reside en la educación, y los profesores son los que moldean la vida de los niños y jóvenes, la fortaleza del sistema formativo.

“Estoy de acuerdo con que es doloroso el rezago educativo en Yucatán, y hay que buscar bríos y fortalezas en todas las instancias, hacer sinergia con otras instituciones, con los jóvenes profesionales que empujan con vitalidad, como los normalistas, para cumplir ese compromiso y abatir ese problema”, indica la secretaria.

Las referencias que tiene la funcionaria estatal sobre el porcentaje de analfabetismo en Yucatán es del 6%, mayor que el nivel nacional de 4.4%. Más de 440,000 habitantes sufren rezago educativo. Es decir, uno de cada cinco habitantes. El grado promedio de escolaridad en Yucatán es de 9.1 grados.

Además, de acuerdo con los últimos datos de la prueba Planea, en calidad de los aprendizajes, Yucatán ocupó el lugar 12 en lenguaje y comunicación, y el 14 en matemáticas, en primaria. Los sitios 21 y 23 en secundaria y el seis y el nueve en media superior.

“Es necesario reforzar la primaria, que sea estable la secundaria para abajo, y seguir fortaleciendo el bachillerato. Avanzar en el grado medio superior, presumir el 12, que nos debe a todos importar a todos, y continuar trabajando, buscar estrategias con sinergias, sobre todo con los jóvenes, nos pueden ayudar mucho. Hay que insistir en la mejora continua de los centros de educación especial, abordar el tema de la formación indígena y hallar estrategias para que los alumnos desarrollen destrezas y habilidades es una tarea que no abandonaremos”, destaca la funcionaria.

El servicio administrativo es, para la secretaria, otro de los desafíos que tiene entre sus planes. Ofrecer un servicio de calidad y el trato que a los maestros les corresponde es otro de sus propósitos.

En su aportación al punto del foro, el maestro Espinosa Magaña juzga que un reto educativo en Yucatán es la cobertura de todos los niveles en cuanto a recursos humanos.

“Me refiero a que todos los grupos tengan docentes, además del personal necesario para una formación integral, que incluya también los otros sectores, como las educaciones física y artística, por ejemplo”, explica.

“También fortalecer la educación inicial creando más estancias, Centros de Desarrollo Infantil, para consolidar ese nuevo nivel ya incrustado en la nueva reforma; fortalecer a las escuelas de educación normal, a las instituciones formadoras del docente para una mejor profesionalización de los egresados, que les permita no tener una doble evaluación o certificación”, concluye el líder magisterial.— Carlos F. Cámara Gutiérrez

La ‘Noche Blanca’ en su 11° edición

Homilía del V domingo de Pascua