in

Presunto traficante de tierras presume que controla a las autoridades

En septiembre de 2016 Ángel Azael Ruiz López fue detenido.

Operación de 100 millones de pesos se vendría abajo

Ejidatarios de Ucú que se niegan a vender señalaron que el presunto traficante de tierras Ángel Azael Ruiz López se dice influyente, y con ese argumento les dice que “no les harán caso” las autoridades agrarias y no prosperarán sus denuncias.

Como hemos informado, Ruiz López acordó con 303 socios de ese ejido, de un total de 365, obtener el usufructo 545.4 hectáreas, de un polígono de 660, a razón $333 mil para cada uno de ellos.

Sin embargo, los 62 ejidatarios restantes, que no quieren vender, demandaron al Tribunal Unitario Agrario la invalidación de la asamblea ejidal donde se reconoce el avecindamiento de Ruiz López y de sus socios, ya que no cumplen con los requisitos de ley.

El Tribunal concedió medidas precautorias a los inconformes mientras un juez dicta sentencia sobre el caso, de modo que los efectos de esa asamblea y de otros trámites para vender esos terrenos quedaron suspendidos.

El grupo de los 62 denuncia que ahora Ruiz López no quiere asignarles sus lotes.

Los ejidatarios que decidieron vender ya recibieron $233 mil, pero faltan $100 mil que Ruiz López se niega a pagar hasta que el grupo de los 62 retire las denuncias en su contra.

“Yo sé que es un prestanombres, en la asamblea del domingo él mismo lo reconoció”, dice Felipe Quintal Dzul, vocero de los 62.

¿De quién es prestanombres?, pregunta Central 9.

“No sabemos exactamente”, responde.

¿Ruiz López y los otros supuestos compradores tienen elementos para probar su vecindad en Ucú?

“Ninguno de ellos lo puede hacer. Nadie los conoce”, asegura Quintal Dzul.

Las partes del grupo de “empresarios” que aparecen formalmente ante el ejido, y quienes solicitaron ser aceptados como avecindados, son, además de Ruiz López, sus familiares Diana Lía Ruiz López, Javier Adonay Ruiz Nicolín y Javier Azael Ruiz Rivero, todos oriundos de Progreso y sin antecedentes de ser gente de dinero.

También integran el grupo José Rubén Sansores Chuil, quien hasta hace algunos años era beneficiario de los programas de ayuda alimentaria del gobierno, así como Luis Alberto Chacón Bucio y Juan Carlos Pérez Hinojosa, empresarios de Irapuato, Guanajuato, y Carlos Rubén Elizondo Jacobo, de San Luis Potosí.

¿Por qué usted y su grupo no quieren vender sus tierras?

“Nos parece muy poco el precio que ofrecen los compradores ($17.50 pesos el metro) y también porque ya es lo último que nos queda en el ejido; en mi caso, quiero conservarlas para darle algo a mis hijos el día de mañana”, dice Quintal Dzul.

“Cada una de las personas que están conmigo tienen un propósito diferente con su tierra. Unos creen que pueden vender más caro o heredarlas a sus hijos o nietos, y otras más consideran la posibilidad de trabajarla”.

Quintal Dzul precisa que no es su intención obtener dinero, ni sobornar a nadie ni perjudicar a sus compañeros de ejido. “Tengo muchos amigos entre los que decidieron vender. Si quisiera perjudicarlos, llamaría a la Fiscalía General de la República cuando Ruiz López venga a pagar —por lo general lo hace en efectivo—, aunque nadie sabe de dónde saca el dinero, ni si paga los impuestos”, indica.

¿Qué pasaría con la operación de compra si el Tribunal Agrario anula la asamblea de avecindamiento a Ruiz López?

“Se vendrá abajo la venta (de más de $100 millones) y todas las tierras regresarán al uso común”, puntualiza.— HERNÁN CASARES CÁMARA

¿Quién es?

Según varios reportes, Ángel Azael Ruiz es un presunto traficante de tierras ejidales.

Operaciones fraudulentas

Ha sido acusado de participar en operaciones fraudulentas para apoderarse de terrenos, de acuerdo con averiguaciones de Central 9, Unidad de Investigación Periodística de Grupo Megamedia.

Antecedente hace 4 años

Ejidatarios de Seyé y Acanceh lo denunciaron en 2016 por obtener la firma de muchos de ellos, para conseguir el usufructo de sus tierras, haciéndoles firmar papeles en blanco a cambio de despensas.

“Otras cosas parecidas”

“Otras cosas parecidas hizo en San Antonio Chel (comisaría de Hunucmá)”, dice Felipe Quintal Dzul, vocero de los inconformes. “Ahí no ha terminado de pagar las tierras que compró a los ejidatarios hace más de diez años y no lo hace porque no le da la gana. Gente de ese lugar me ha preguntado: ¿por qué los de Ucú vendieron sus tierras a esta persona, si es mala paga y muy conflictivo?”.

Lee: Quien se ejercite, no debe quedarse por mucho tiempo en parques de Mérida

Aduanas, con nuevo mando

Reapertura de iglesias