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Prevén días “críticos”

Carlos Medina Uicab

Por el coronavirus se complica labor de los caleseros

En sus 30 años como chofer de calesa, es primera vez que Carlos Medina Uicab, secretario de actas de la Unión de Conductores de Carruajes del Estado de Yucatán, ve un futuro incierto a causa de una pandemia.

“Aquí ya pasó cólera, influenza 1, influenza 2, zika, chikungunya, dengue hemorrágico, cuanta cosa… zika y dengue hasta me dio, pero con el coronavirus la estamos viendo verde, negro”, asegura.

Sentado bajo el toldo de su calesa en espera de que algún turista solicite su servicio, Carlos comenta que ahora, si les va bien, solamente hacen un viaje. “Normalmente ganamos para mantener al caballo y a la familia y con lo de los fines de semana salía para pagar las deudas, pero ahorita nada de nada. No hay turismo”.

La baja comenzó el pasado fin de semana. “El sábado empezó a declinar terriblemente. El remanente de turismo que quedaba es la que vino, ahorita son muy pocos los que están”.

“Esperemos ver cómo nos irá en Semana Santa, pues no sabemos si llegará gente, pero según la forma de verlo, esta semana y la siguiente serán las más críticas”.

Carlos basa sus afirmaciones según el número de servicios que brinda. Antes de la contingencia sanitaria, con dos viajes diarios ya podía decir que le fue bien. De allí salía para la manutención de sus dos caballos, su familia y demás gastos.

“Ahora lo que ganamos es prácticamente para los caballos, cada uno come 115 pesos diarios, el pobre necesita comer y no tiene la culpa de nada. A ver cómo nos va la próxima semana, que apriete más y se ponga más difícil”.

Como su ventaja, señala, puede hacer dos turnos porque tiene dos caballos y cada uno solo puede estar activo ocho horas. Pero los caleseros que nada más cuentan con un animal son los que la están viendo más negras.

Carlos reconoce que se las ingenian con la familia para comer huevo, frijolito o un poco de carne. Además, le ayuda el hecho de que como está la cuarentena y los hijos no tienen clases no paga camiones ni da gastada.

“Por lo pronto ahí la llevamos, no nos ha apretado realmente, pero ya nos dijeron que como estamos en fase 2 (de la contingencia sanitaria) la próxima semana se puede declarar queda total y nadie debe estar trabajando, he allí el detalle, cómo le vamos a hacer”.

Según añade, la mayoría de los caleseros no tiene otra fuente de ingreso, además que no saben hacer otra cosa porque toda la vida han sido choferes. “Crecieron acá, se formaron acá, y con ellos sí será un poco más difícil, por eso algunos ya están buscando otras opciones. Muchos compañeros ya se metieron de cargadores, albañiles…”.— Iván Canul Ek

Situación de los caleseros Covid-19

Más del secretario de actas de la Unión de Conductores de Carruajes de Yucatán.

Tarifa

Es tal la afectación que, de los 69 choferes agrupados solo 20 están trabajando en estos días “y ni así sale pasaje para todos; saldrá para 10, para 15…”, dice. “Y eso que ni siquiera nos ponemos ‘nuestros moños’ y de $400 que es nuestra tarifa estamos haciendo viajes hasta por $200, pero ni así sale”.

Comida para los equinos

El secretario señala que seguirán reuniéndose en las inmediaciones de la Plaza Grande hasta que el gobernador Mauricio Vila Dosal les ordene directamente que dejen de trabajar. “Ya nos dijo que nos ayudará para darnos algo de alimento para el caballo, pero aún no sabemos cuánto nos dará”, señala, tras indicar que también esperan ayuda del alcalde de Mérida o de las instituciones que dicen amar a los animales.

Esperan ayuda

“Estamos esperando que las instituciones que son muy parlanchinas sobre cómo se debe cuidar a los animales nos ayuden, ahora es tiempo de ayudar y ver si es verdadero el sentimiento que dicen tener por los animales”.

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