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Promesas imposibles

Una de las estaciones de gasolina de Mérida. Un economista considera que mantener los precios de los combustibles bajo control para que no aumenten por encima de la inflación resulta una tarea muy difícil

Es poco probable que López Obrador pueda cumplir su compromiso de contener los incrementos de las gasolinas por debajo de la tasa de inflación, opina un economista

Con unas finanzas públicas en condiciones cada vez más precarias, será prácticamente imposible que López Obrador pueda cumplir la que fue —junto con el combate a la corrupción— una de las promesas estelares de su campaña y que le dio un impulso definitivo para alcanzar la presidencia: bajar los precios de las gasolinas.

No se trata de una cuestión de empeño o voluntad. Las circunstancias, simplemente, juegan en contra del presidente en este tema tan sensible y de tanta importancia no sólo para la política económica del país, sino para todos los ciudadanos, señala Álvaro Cano Escalante.

Tan relevante que, de hecho, el aumento excesivo en su precio en 2017 —el “gasolinazo”— disparó la inflación hasta el 6.77%, la tasa más alta en casi 20 años. El descontento social fue tal que no es exagerado afirmar que fue uno de los factores que más contribuyeron a la contundente victoria de López Obrador un año después.

La raíz del problema

Desde hace varios sexenios, continúa el economista, la actuación del gobierno federal en este tema ha sido polémica, ya que ha propiciado esa falta de competencia que padece el sector. Pemex, hasta la fecha, sigue siendo si no el único, el principal proveedor de combustibles en el país, con más del 95% de la distribución.

Este monopolio estatal tiene su razón de ser. Históricamente, el manejo de los precios de las gasolinas le ha servido al gobierno federal para dar oxígeno a las finanzas públicas, dice.

En ese contexto, durante la campaña electoral López Obrador hizo una promesa excesiva que luego tuvo que matizar. Aunque hay vídeos en internet en los que se compromete a reducir los precios de los combustibles, al llegar a la presidencia achicó el alcance de su promesa: “No ofrecí bajar los precios… Aumentarán, pero no más que la inflación”, dijo al tomar posesión.

“Y es en esos términos como tenemos que entender lo que ha ocurrido de diciembre de 2018 a la fecha con este producto tan importante, cuyo encarecimiento afecta incluso a quienes no lo compran directamente porque no tienen automóvil, pero que usan el transporte público y consumen productos que son transportados por carretera y que incrementan su precio con el alza de los combustibles. En pocas palabras, la gasolina es un producto esencial”.

A juicio del economista, es justo reconocer que el presidente muestra intenciones de mantener su compromiso. Sin embargo, no había podido respetarlo totalmente. Apenas ahora, trascurridos casi dos años de su administración, se está cumpliendo a duras penas, “pero no tanto por voluntad presidencial, sino por la situación del mercado de petróleo internacional”.

Fórmula complicada

Cano Escalante, catedrático de la Unidad de Posgrado e Investigación de la Facultad de Economía de la Uady, comenta que la comercialización de las gasolinas en México tiene ciertas particularidades, algunas previsibles, incluso planeadas por el gobierno federal, y otras francamente difíciles de anticipar. El costo final de comercialización, señala, se compone de cuatro elementos: el precio de referencia, impuestos, margen de utilidad de los gasolineros y gastos de logística.

Precio de referencia. El primer elemento se basa en la cotización en la Costa del Golfo de EE.UU. Se toman los importes de las gasolinas en esa región, donde México tiene su principal punto de comercio de petróleo, se promedian y se convierten en pesos mexicanos según el tipo de cambio vigente.

Este “precio de referencia” representa del 40 al 45% de lo cobran las gasolineras, aunque es un porcentaje variable: disminuye cuando caen los precios en EE.UU., pero sucede lo contrario, obviamente, cuando se incrementan.— Continuará.—Megamedia

Algunos datos sobre el sector de las gasolinas en México:

Precios promedio

Al 5 de septiembre, los precios promedio de las gasolinas en Yucatán son los siguientes: magna, $19.16; premium, $19.39, diésel, $20.65.

Estaciones en el país

En la actualidad existen más de 12,200 estaciones de servicio en México, de las cuales 29% opera bajo 67 marcas distintas a Pemex. Son alrededor de 3,500 gasolineras de marca diferente, lo que sin embargo no significa que haya una libre competencia.

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