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Pueblos mayas organizan consulta sobre granjas porcícolas

Habitantes de pueblos mayas se han manifestado contra la instalación de más granjas de cerdos

Los pueblos mayas de Kinchil, Celestún y San Fernando (Maxcanú) acordaron la realización de la autoconsulta a sus habitantes el domingo 25 de este mes para decidir el destino de las granjas porcícolas que funcionan en esos territorios desde hace años.

El Consejo Maya del Poniente, con asesoría del Equipo Indignación, ha denunciado que las granjas de cerdos generan contaminación al manto acuífero, pestilencia en el medio ambiente e insectos que afectan a las comunidades por la acumulación de aguas negras, fomentan la deforestación y las empresas no benefician a la población donde se ubican,

Con estos argumentos los organismos comenzaron hace dos años este proceso de autodeterminación. Mañana y el viernes se realizará la penúltima etapa que consiste en proporcionar a los habitantes toda la información sobre el asentamiento y funcionamiento de las granjas, tanto a favor como en contra, para que los habitantes tengan conocimiento pleno y puedan decidir mediante su voto si las granjas deben permanecer o cerrar.

En rueda de prensa virtual, los representantes de los tres pueblos, José Koyoc, Carlos Yamá y Cinthia Canul, y la integrante del Equipo Indignación, Cristina Muñoz Menéndez, informaron que en esta penúltima fase fueron invitados la empresa Kekén, que procesa la carne de cerdo y compra los miles de cerdos a los aparceros; la Secretaría de Desarrollo Sustentable, los ayuntamientos de los municipios afectados, Indemaya y el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas.

Los invitados podrán exponer lo que a su interés corresponda, pero también los integrantes del Consejo podrán pedir detalles de la operación de las granjas como si tienen los permisos de uso del suelo, de impacto ambiental, la población de cerdos que tienen, ganancias que generan, la contaminación que ocasionan y sus planes de restitución del daño ambiental.

Semana de reflexión

Después de estas reuniones de mañana y el viernes, los habitantes tendrán una semana de reflexión para que el domingo 25 ejerzan su derecho de libre determinación y voten si están de acuerdo de que permanezcan las granjas en los terrenos que ocupan o si las cierran.

Con la decisión mayoritaria del pueblo, el Consejo Maya del Poniente llevará el resultado de la autoconsulta al gobierno del estado y las dependencias estatales, federales y municipales para que respeten la decisión del pueblo respecto a las granjas porcícolas.

Si no hay respuesta de la empresa ni el gobierno, el Consejo y Equipo Indignación seguirán la ruta jurídica como es la promoción de juicios de amparo, lo que es un proceso largo y costoso, como lo relató José Clemente May Echeverría, secretario de la organización Guardianes de los Cenotes de Homún, quien ya lleva cuatro años de juicios para que no abra ni funcione una granja nueva de 40,000 cerdos en cada ciclo productivo.

La autoconsulta maya se transmitiría por redes sociales para que quede constancia y tendrá vigilancia de personas que están a favor de la autodeterminación de los pueblos mayas. También se prevé que venga algún representante del Alto Comisionado en Derechos Humanos de la ONU para que dé fe de este proceso de libre determinación de los pueblos mayas de Yucatán.

“Cuando tengamos los resultados de la autoconsulta, el Consejo Maya del Poniente va a decidir, tendremos una reunión, vamos a analizar lo que el pueblo decidió y se tiene que respetar el acuerdo de los resultados”, advirtieron. “Nosotros somos los portavoces de las comunidades y se hará lo que decidan los habitantes”.

Cristina Muñoz informó que originalmente eran siete pueblos mayas los que querían realizar la autoconsulta sobre la situación de las granjas porcícolas, pero por la pandemia no se pudo concretar todas y solo tres llegaron al final de este proceso de autodeterminación.

Igualmente, dijo que cada vez hay mayor interés de los pueblos indígenas en conocer su derecho a la autodeterminación, a la libre determinación y la autoconsulta y por ello Equipo Indignación los acompaña en sus procesos, les da la información que requieren y revalora este derecho humano.— Joaquín Chan Caamal

El colectivo se mantiene ajena a la organización de las asambleas porque eso corresponde a los pueblos mayas. Y cada vez que conocen este precepto jurídico ven su importancia y valor porque han logrado detener obras públicas, como pasó en Kimbilá, y proyectos privados como la mega granja de Homún

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