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Quieren quitarles la capilla

Feligreses hacen guardia para impedir una obra

Feligreses de la rectoría de San Pedro y San Pablo hacen guardia día y noche desde anteayer lunes en la puerta de la capilla en la colonia Chichén Itzá, para evitar que trabajadores de un particular levanten muros dentro del terreno que ocupan el templo, los baños y los salones de catecismo desde hace 40 años.

En la madrugada del lunes un grupo de trabajadores abrió un boquete en el muro aledaño a una bodega para introducir material de construcción en el terreno de la capilla, con intenciones de levantar muros para delimitar la supuesta propiedad de su patrón, identificado solo como “José Luis”.

Los trabajadores no solo rompieron el muro, también destrozaron la cerradura de un salón de catecismo, “cortaron la luz” y rompieron y cambiaron el candado de la reja que da a la terraza de eventos. Colocaron filas de bloques e incluso armazones de cabilla para delimitar la parte que supuestamente es de su patrón.

Un representante del supuesto dueño les dijo que si quieren recuperar la capilla deben pagar $8 millones.— Jorge Pinzón Franco

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