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Recomendaciones para prevenir ataques graves de asma

Marianela Cámara Contreras

Conciencia para la prevención de ataques graves

Con motivo de conmemorar el Día Mundial del Asma, el Issste y el sector salud buscan concienciar a la población de que existe una mejor manera de vivir con esta enfermedad y tenerla bajo control llevando una vida saludable, sin limitaciones, señaló Marianela Cámara Contreras, pediatra adscrita a la Clínica-Hospital Mérida del instituto en Susulá.

La doctora dijo que es muy importante tener una comunicación directa con sus pacientes para identificar y reducir las exposiciones a los factores de riesgo.

“Los médicos deben saber valorar, tratar y monitorear a sus pacientes con asma para enfrentar al mal en caso de crisis”, indicó.

Merma la calidad de vida

Refirió que los síntomas más comunes del asma son la tos en las mañanas y al correr, los asmáticos no duermen bien, necesitan su medicación para sentir alivio y de esta manera pueden hacer todas las actividades deportivas que deseen.

El asma, explicó, es una enfermedad crónica que afecta las vías respiratorias, se caracteriza por inflamar las paredes internas de sus vías respiratorias, eso las hace muy sensibles y pueden reaccionar fuertemente a aquellas cosas a las que se es alérgico o encuentra irritantes. Cuando las vías respiratorias reaccionan, se estrechan y los pulmones reciben menos aire.

No todas las personas que tienen asma presentan los mismos síntomas al mismo tiempo, los síntomas del asma incluyen: respiración con silbido (sibilancias), tos, especialmente temprano por la mañana o a la noche, presión en el pecho y dificultad para respirar.

Un ataque de asma se produce cuando los síntomas anteriores empeoran, los ataques de asma graves pueden necesitar atención médica de emergencia y ser hasta fatales. La mayoría de estas muertes por crisis de asma es evitable, si las crisis se tratan a tiempo y de manera adecuada.

Importante reconocer una crisis de asma

Las principales causas determinantes de las muertes por asma son: la incapacidad de los pacientes para reconocer la gravedad de la crisis, fallas en el equipo médico para evaluar la gravedad de los enfermos y fallas en el tratamiento, comentó.

Asimismo, la pediatra puntualizó que es necesario discutir el plan con el médico e incluso escribirlo, teniéndolo a mano para así desarrollar estrategias que le permitan manejar los ataques de asma. Esto es válido también —y especialmente— para amigos y familiares.

El asma se trata con dos tipos de medicamentos: medicinas para el alivio rápido para detener los síntomas (como broncodilatadores) y medicinas para el control a largo plazo para la prevención de síntomas. Pueden ser varios y dependen del paciente, desde ácaros hasta pelo de gato o contaminación.

Por ello, hay que identificarlos bien para evitarlos en lo posible o anticipar eventuales crisis o ataques de asma.

La mejor forma de manejar un ataque de asma depende, en parte, de cuán severo es el ataque. A veces puede reconocer un ataque agudo por sus síntomas.

Es probable que tenga un ataque severo si le falta el aire aun cuando está caminando lentamente en terreno llano, si tiene que interrumpir su conversación para tomar aire, o si está sudando y no puede recostarse porque siente dificultad al respirar.

El primer paso para aliviar un ataque de asma es usar el broncodilatador. La dosis regular es de dos a cuatro inhalaciones lentas y profundas (todo esto debe consultarse con el médico). También pueden ser necesarios corticoides, que el médico puede recetar para tener a mano en caso de crisis.

Los ataques de asma severos pueden ser peligrosos. Si no hay mejora a pesar de seguir el plan de acción, busque ayuda inmediatamente.

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