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Remembranzas del viejo México

Salón Uxmal 6 del Siglo XXI. Entrevista a Emiliano Monge, politólogo que presentará el libro “No contar todo”.- Foto Jose Avila.

Esta es una etapa de aprender cómo gobernar, indican

Emiliano Monge, autor de novelas como “Morirse de memoria” y “Las tierras arrasadas” con la que ganó el IX Premio Iberoamericano de Novela Elena Poniatowska, presentó anteayer en la Filey su más reciente libro “No contar todo”.

“Es una novela autobiográfica que cuenta la historia de las fugas de una familia, del machismo, de la violencia en la intimidad, de la necesidad de escapar de la vida propia”, cuenta el autor al Diario, minutos antes de la presentación.

A su decir, es la historia de su abuelo, de su padre y de él mismo, pero también de las herencias que se pasan de generación en generación de manera voluntaria e involuntaria, de manera consciente e inconsciente.

En el libro, editado por Penguin Random House, el autor habla también de México, de la formación del narcotráfico, de los carteles modernos, de la guerrilla en Guerrero, del movimiento del 68, de la revuelta de la UNAM del 99, “pero todo visto desde el punto del punto de vista de la intimidad”.

El autor, nacido en Ciudad de México en 1978, reconoce que escribir la novela fue complicado, sobre todo porque toca aspectos íntimos de su familia. “Fue complicado decidir si la debía escribir o no, estuve mucho tiempo dudando si era correcto o no, si me tocaba a mí o no”.

Pero revela que cuando se decidió fue como si desconectara el aparato emocional que tenía de su propia historia. “Y la pude escribir porque era como si la estuviera escribiendo un psicópata o un perro de presa; es decir, agarré y no solté y no sentí. Y cuando terminé y vi lo que había hecho volvió la complicación y la preocupación de qué fue lo que hice”.

Para su fortuna, su familia tomó el libro muy humanamente, aunque sí les dolió. “Mi padre me dijo que era mi historia, que no había nada que hacer, que así había sido y le gustaba mucho como escribía, solo me pidió que cambiara una palabra”.

“A mi madre le afectó un poco más porque le hicieron un recuento de su vida que no había pedido, porque no es un personaje central y fue como ver parte de la historia que ella no conocía y que quizá no tenía interés de conocer, pero a mis hermanos les gustó mucho”.

Después admite que se animó a escribirla ahora porque es hasta ahora que se sintió capaz tanto emocionalmente como del lado de escritor. “Necesitaba tales herramientas de escritor que no tenía hace algunos años, y también una distancia emocional que tampoco tenía. Entonces no es cuando quise, sino cuando pude”.

Emiliano indica que el libro es también un reflejo de México. “Más que una radiografía de ciertos momentos específicos, es el reflejo del México que se vivió y que fue hasta hace poco tiempo”.

Es un México diferente al de hoy, al que ve en un momento difícil, añade. “Estamos en un momento de mucha incertidumbre y de mucha ansiedad en la que se está aprendiendo a gobernar y aprendiendo a ser gobernados, y esto vuelve complicada la situación. Hay mucha ansiedad por parte de quien quiere cambiarlo todo, hay mucha ansiedad de quienes queremos que todo cambie, y mucha ansiedad de quien no quiere que todo cambie. Y creo que van a ser así muchos meses”.— Jorge Iván Canul Ek

Más que por una historia

A pesar de todo, Emiliano Monge señala que con el libro solo conocen una parte de Emiliano, una parte de su padre y una parte de su abuelo. De hecho, dice, el mismo título del libro (“No contar todo”) refiere la imposibilidad de conocer a alguien mediante una historia que se cuenta sobre él. “Es decir, si ésta fuera una historia realmente sobre mi vida sería mucho más García que Monge”.

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