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Respeto a la justicia

La lucha por un trabajo digno; la ayuda humanitaria infantil; los derechos de las mujeres, y la educación infantil, distintivo de cuatro representantes del evento de los Nobel de la Paz

Una celebración por el respeto a la vida, a la justicia; por los derechos de las personas, de niños y jóvenes de uno y otro sexo, es lo que distingue a cuatro de los ganadores del Premio Nobel de la Paz, que en distintos años, décadas y dos siglos recibieron el preciado galardón.

Dos personajes y dos organizaciones que comparten esos valores y luchan por la equidad y las relaciones laborales; por la seguridad y derechos de las mujeres víctimas de la guerra; por la ayuda humanitaria, el desarrollo, y la protección y derechos de la infancia, y por la educación de los niños para evitar casos de explotación como una forma de salir avantes en el futuro, integran la segunda entrega de los invitados a la 17a. Cumbre Mundial de los Premios Nobel de la Paz.

El importante evento, que por segunda ocasión se realiza en tierras latinoamericanas —la anterior fue en 2017 en Bogotá, Colombia—, tiene como lema #MiHuellaPorLaPaz (#LeaveYourMarkForPeace), y en esta edición tendrá como principal propósito el legado mexicano y la participación del país en el proceso de consolidación de la paz mundial.

Con un programa en el que participarán ganadores y/o representantes del Nobel de la Paz, en la cumbre que hospeda la capital yucateca, destaca un esquema que intenta involucrar a la sociedad en general, pero sobre todo a las nuevas generaciones con las estrategias y herramientas indispensables para concretar el anhelo de armonía a nivel local, nacional y global.

A continuación, en orden cronológico de la recepción de la condecoración mundial, algunos de los detalles más sobresalientes de los perfiles de cuatro de los protagonistas de la Cumbre Mundial de los Premios Nobel de la Paz en Yucatán.— Carlos Fernando Cámara Gutiérrez

 

Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. Unicef. (1965)

En 2009, en Malí, un adolescente de 14 años es encarcelado, acusado de robo. La pobreza extrema de su familia le impide defenderlo ante la justicia de ese país africano.

Foto: Megamedia

Sin embargo, representantes del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), enterados del caso, le prestan apoyo, por intermedio de una organización no gubernamental, logran liberarlo y además incluirlo en un programa de educación y reunificación familiar. Hoy el joven malí goza de asistencia de personal de la Unicef para su formación, capacitación y rehabilitación que le ayude a transformar su vida.

Al igual que el muchacho africano, millones de niños de 193 países se benefician de la tarea de la Unicef para garantizar a los menores el derecho a sobrevivir y a desarrollarse desde la primera infancia hasta la adolescencia, proporcionando alimento, ropa y atención médica.

El organismo lo constituye la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en la primera mitad del siglo XX, con el propósito de suministrar alimentos, ropa y medicamentos a niños y madres en Europa, China y Palestina, devastadas por la guerra. Años más tarde, la misión de la organización cambia de objetivos y extiende la ayuda a los países en vías de desarrollo.

Unicef trabaja en más de 193 países por medio de diferentes programas y comités nacionales. La base sobre la que guía su labor es la Convención sobre los Derechos del Niño y se centra en cinco esferas: supervivencia y desarrollo infantil, educación e igualdad de género, la infancia y el VIH/sida, protección infantil y promoción de políticas y alianzas.

Hoy, convertida en la agencia de la ONU, con sede en Nueva York, Estados Unidos, la Unicef para concretar sus esfuerzos se apoya en programas de cooperación con los gobiernos de cada nación y planifica en función de los resultados que se obtienen. Se preocupa especialmente por las repercusiones que tienen sobre la infancia las diferentes políticas sociales y económicas que se realizan.

Su quehacer de 63 años, financiado en su totalidad por las contribuciones voluntarias de personas, empresas, fundaciones y gobiernos, le valió el Premio Nobel de la Paz en 1965.

  • 1946: Se crea la Unicef.
  • 1953: Unicef se convierte en un organismo permanente en el sistema de la ONU
  • 1960: Cambia su estatus. Se convierte en agente internacional de cooperación para el desarrollo.
  • 1989: Se aprueba la Convención sobre los Derechos del Niño.
  • 2006: Gana el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia.

Organización Internacional del Trabajo (1969)

El caos reinaba en la primera década del siglo XX, después de la Primera Guerra Mundial.

Foto: Megamedia

Aunque primero surgió, con el Tratado de Versalles, como una de las vías para consolidar la paz universal, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) se aboca, como organismo especializado de las Naciones Unidas, de todos los asuntos relativos al trabajo y las relaciones laborales.

La OIT realiza aportes importantes al mundo del trabajo desde sus primeros días. La primera Conferencia Internacional del Trabajo en Washington, en octubre de 1919, adopta seis convenios internacionales del trabajo, que se refieren a las horas de trabajo en la industria, desempleo, protección de la maternidad, trabajo nocturno de las mujeres, edad mínima y trabajo nocturno de los menores en la industria.

La misión de la OIT se agrupa en torno a cuatro objetivos estratégicos:

  1. a) Promover y cumplir las normas y los principios y derechos fundamentales en el trabajo.
  2. b) Crear mayores oportunidades para que mujeres y hombres tengan la posibilidad de empleos e ingresos dignos.
  3. c) Mejorar la cobertura y la eficacia de una seguridad social para todos.
  4. d) Fortalecer el tripartismo y el diálogo social.

En 1969, la OIT recibe el Premio Nobel de la Paz por mejorar la fraternidad y la paz entre las naciones, buscar trabajo decente y justicia para los trabajadores, y proporcionar asistencia técnica a otras naciones en desarrollo.

El actual director general de la Organización Internacional del Trabajo, el décimo en su historia de un siglo de creación, es el británico Guy Ryder, en su segunda etapa de cinco años.

Integran la OIT 185 países, que incluyen todas las naciones afiliadas a la ONU, excepto Andorra, Bhután, Corea del Norte, Liechtenstein, los Estados Federados de Micronesia, Mónaco, Nauru, Tonga; y los países bajos (Aruba, Curazao, San Martín).

  • 1919: Se funda el 11 de abril la OIT o ILO, por sus siglas en inglés.
  • 1920: Fija sede en Ginebra, Suiza. Albert Thomas es primer presidente.
  • 1980: Es clave en el desarrollo del Sindicato Solidaridad de Lech Wałesa.
  • 1998: Evalúa los Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo.
  • 2019: Cumple el 11 abril un siglo de constitución.

Leymah Gbowee (2011)

Foto: Megamedia

Desde muy joven sufre abusos por su condición de mujer, después en un matrimonio donde la violencia se repetía cada día, y su calvario continúa en los campos de refugiados y una interminable guerra civil, en la década de los años 90, del siglo XX, que terminó con unos 200,000 muertos en Liberia, África, y un millón de desplazados.

Sin embargo, para esta mujer, su convicción y obstinación por acabar con el conflicto armado a la postre fue más fuerte que cualquier desafío.

Activista por la paz, trabajadora social y defensora de los derechos de las mujeres, Leymah es fundadora y presidenta de la Gbowee Peace Foundation África, con sede en Monrovia. Es conocida por liderar un movimiento no violento que reunió a mujeres cristianas y musulmanas para desempeñar un papel fundamental en el fin de la devastadora guerra civil de 14 años de Liberia en 2003.

Este logro histórico allana el camino para la elección de la primera jefa de estado de África, la presidenta de Liberia, Ellen Johnson Sirleaf. También marca la vanguardia de una nueva ola de mujeres que emergen en todo el mundo como participantes esenciales y excepcionalmente efectivas en la intermediación de la paz y la seguridad duraderas.

Leymah tenía 16 años cuando estalla la guerra civil de Liberia y la convierte, según sus propias palabras “de una niña a una adulta en cuestión de horas”.

Cuando el conflicto ardía, Leymah se convierte en una joven madre y luego en trabajadora social, consejera, terapeuta en el tratamiento de traumas de exniños soldados.

En febrero de 2012, Leymah Gbowee impulsa la organización sin fines de lucro, Gbowee Peace Foundation Africa (GPFA), que ofrece oportunidades de desarrollo educativo y de liderazgo para mujeres, niñas y jóvenes. Por su labor y “lucha no violenta por la seguridad de las mujeres y los derechos de las mujeres a la plena participación en la obra de construcción de la paz”, en 2011 recibe el Premio Nobel de la Paz.

  • 1972: Nace el 1 de febrero en Monrovia, Liberia.
  • 2002: Organiza Acción Masiva por la Paz de las Mujeres de Liberia.
  • 2006: Cofunda la Red de Mujeres, Paz y Seguridad África.
  • 2008: Filman el documental “Ruega que el diablo regrese al infierno”, sobre su lucha.
  • 2012: Crea e impulsa la Fundación Gbowee para la Paz, África

Kailash Satyarthi (2014)

Foto: Megamedia

Conocedor de la realidad de su país y del triste destino de los niños ante la falta de oportunidad de recibir educación, en 1998, Kailash Satyarthi lideró la Global March Against Child Labor, una movilización civil que reunió a 7.2 millones de personas y dio lugar al nacimiento de Marcha Global que organiza manifestaciones para denunciar el trabajo en condiciones de semiesclavitud de los niños indios en las fábricas.

Con estudios de ingeniería electrónica en el Samrat Ashok Technological Institute, Vidisha, y un posgrado en Ingeniería de alta tensión, Kailash renunció su prometedora carrera como profesor en una universidad en Bhopal, India, para convertirse en secretario general del Frente de Liberación del Trabajo en Servidumbre, y después funda el Bachpan Bachao Andolan (Movimiento para Salvar la Infancia).

Gracias a esa labor, la organización no gubernamental, a partir de la década de los años 80 del siglo XX, libera del trabajo forzado a miles de niños.

La organización no distingue religión, sexo o casta y trabaja en tres frentes. En primer lugar, lleva al cabo redadas en talleres y fábricas donde se usa mano de obra esclava infantil. En otras ocasiones, el organismo ayuda a pagar la deuda de los padres para que no obligen a los hijos a trabajar, e intenta que los menores lleven una nueva vida y les forma para que se conviertan en activistas por los derechos de la infancia. Por último, Satyarthi intenta crear conciencia entre los consumidores de la India y del resto del mundo para que no adquieran productos fabricados con el trabajo de menores.

Por ejemplo, promueve la etiqueta “Rugmark”, un símbolo que certifica que las alfombras indias que se venden en el extranjero no las fabricaron con mano de obra infantil.

El 10 de octubre del 2014 Satyarthi recibe el Premio Nobel de la Paz junto con la paquistaní Malala Yousafzai. A ambos se les reconoce su lucha contra la opresión infantil y a favor del derecho a la educación.

  • 1954: Nace el 11 de enero en Vidisha, Madhya Pradesh, India.
  • 1980: Es secretario general del Frente de Liberación del Trabajo en Servidumbre.
  • 1983: Funda el Movimiento para Salvar la Infancia.
  • 1994: Recibe el Premio Aachener de la Paz Internacional.
  • 2015: Le otorgan el Premio “Humanitario del año” de la Universidad de Harvard, EE.UU.

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