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Responde la SCT por varias irregularidades

Según la SCT

“Todos los fondos se ejercieron en el distribuidor vial”

Con relación a la nota sobre las presuntas irregularidades cometidas en la construcción del Distribuidor Vial de Progreso por el Centro SCT de Yucatán, publicada por el Diario el lunes 9 de septiembre, esa dependencia precisa en un boletín que los recursos federales asignados a esa obra “fueron ejercidos con absoluto apego a derecho y todo el proceso de gestión financiera se llevó a cabo con total transparencia y apegado a la normatividad en vigor”.

De acuerdo con la información del Diario, basada en un informe de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), ésta encontró graves y costosas anomalías en la construcción del distribuidor vial, realizada en el sexenio pasado, estimadas en 31 millones 339 mil 630 pesos.

La ASF realizó una auditoría de cumplimiento a inversiones físicas marcada con el número 370-DE, con la información proporcionada por la propia SCT, que culminó el 12 de junio, y cuyo dictamen final fue que “en términos generales, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes no cumplió las disposiciones legales y normativas aplicables en la materia”.

Anomalías

La ASF detectó, entre otras anomalías, como publicamos, un contrato con la empresa Cimentación y Caminos Alcica, S.A. de C.V. por 10 millones 194 mil, 700 pesos para la iluminación del distribuidor vial, que se adjudicó no mediante la licitación pública nacional, como marcaría la norma, sino a través del mecanismo de invitación a por lo menos tres personas.

También por invitación a tres personas firmó otro contrato con Estudios y Proyectos de Control de Calidad, S.A. de C.V., para la realización de las obras de señalamiento horizontal y vertical de la obras.

En su informe de auditoría, la ASF señala que el Centro SCT de Yucatán no recibió de esta empresa, al finalizar los trabajos, el señalamiento de protección de obra.

Además, dice que en este caso, como en el de Cimentación y Caminos Alcica, S.A. de C.V., la dependencia tampoco “acreditó los criterios en los que fundó y motivó la elección del procedimiento de invitación a cuando menos tres personas” para adjudicar los contratos.

Otra anomalía detectada por la ASF fue que el Centro SCT estimó y pagó conceptos de obra que no se ejecutaron y que carecen de los números generadores con secciones, fotos y croquis de localización. Asimismo, realizó pagos indebidos en diversos conceptos no contemplados en el catálogo original, en los cuales se detectaron diferencias entre los insumos y los rendimientos considerados en la integración de los precios unitarios y los considerados en la propuesta, así como diferencias entre los volúmenes estimados y pagados con los ejecutados físicamente.

Tampoco se llevó el adecuado control y registro de la Bitácora Electrónica de Obra Pública y se incumplió con las medidas de mitigación del impacto ambiental propuestas en el oficio de solicitud de exención de la presentación de impacto ambiental del proyecto de la obra.

La SCT adjudicó un tercer contrato, por medio de licitación pública, a la empresa Esma, Instalaciones, S.A. de C.V., de Ciudad de México, para la construcción de estructuras de concreto hidráulico, terracerías y obras complementarias.

En su boletín la dependencia afirma que “todos los supuestos incumplimientos, irregularidades, recomendaciones y solicitudes de aclaración determinadas por la Auditoría Superior de la Federación fueron debidamente aclarados, documentados y atendidos con oportunidad mediante oficio número SCT.6.30.528/19 de fecha 15 de agosto de 2019, presentado ante nuestra Dirección General de Programación, Organización y Presupuesto en la SCT, quien fue el conducto de entrega ante la multicitada Auditoría Superior de la Federación”.

Un vocero de la ASF explicó ayer al Diario que ese organismo reporta las denuncias y promociones como concluidas, una vez que éstas se presentan o promueven, según sea el caso, ante las autoridades competentes, pero lo anterior no implica, añade, que los procedimientos a cargo de esas autoridades, derivados de las denuncias y promociones de la ASF, hayan necesariamente finalizado, como puede ser el caso del Distribuidor Vial de Progreso.

Solventación

“Nuestra auditoría culminó el 12 de junio y antes de cerrarla la SCT solventó algunas de las observaciones, pero no todas, aunque es factible, en efecto, que lo haya hecho después de cerrar formalmente la auditoría”, dice el vocero.

En su boletín, el Centro SCT de Yucatán aclara que “los procedimientos se apegaron a las disposiciones legales y se ha dado respuesta a la ASF mediante evidencias documentales para acreditar y atender las observaciones que se derivaron de la referida auditoría”.

Añade que la comprobación de los trabajos de supervisión de las obras “fueron entregados oportunamente al Órgano de Fiscalización y se encuentran en resguardo en el Centro SCT”.

Asimismo, dice, se entregó al Órgano Fiscalizador “las documentales e informes fotográficos con las cuales este Centro SCT acredita el resguardo del señalamiento en el lugar que ocupan las oficinas de la dependencia y se informó que parte del señalamiento, a solicitud del Departamento de Ingeniería de Tránsito de la Secretaría de Seguridad Pública del Gobierno del Estado, se mantuvo en los puntos de conflictos para ser operados por personal de la Dirección de Operativos Viales de la misma Secretaría”.— HERNÁN CASARES CÁMARA

Dependencia Auditoría

El Centro SCT Yucatán aclara varias de las irregularidades detectadas por la ASF.

Contratos

En torno a los procedimientos de contratación efectuados para la adjudicación de los contratos por invitación a tres personas, estos se llevaron al cabo, señala el boletín de la SCT, “en total apego a lo contemplado en la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las mismas, tal y como se acreditó ante la ASF”.

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