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Se recrudece un conflicto por tierras ejidales en Ucú

Ejidatarios de Ucú en un bloqueo carretero que realizaron en 2018
Ejidatarios de Ucú en un bloqueo carretero que realizaron en 2018

En los últimos días se recrudeció el conflicto en el ejido de Ucú entre un desacreditado traficante de predios ejidales y un grupo de campesinos reacio a venderle sus tierras.

Este lío pone en riesgo una operación inmobiliaria de dudosa procedencia por más de cien millones de pesos y coloca la actuación de las autoridades agrarias en el Estado bajo el gobierno de Andrés Manuel López Obrador -que ha prometido desterrar la corrupción en ese sector- en el reflector de la opinión pública.

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Según datos obtenidos por Central 9, la Unidad de Investigación Periodística de Grupo Megamedia, 303 socios de ese ejido, de un total de 365, aceptaron dar en usufructo a Ángel Azael Ruiz López, 545.4 hectáreas en 2019, de un lote de 660 hectáreas pertenecientes, a razón de $17.50 el metro cuadrado.

Ruiz López ofreció a los campesinos que decidieron vender pagarles $333 mil a cada uno por 1.8 hectáreas, que es la parte proporcional que les corresponde del área vendida.

Faltan por pagar 100,000 pesos

De esa cantidad, los ejidatarios ya recibieron $233 mil, pero falta el pago de $100 mil, que Ruiz López debió liquidar en abril, como se comprometió ante notario público, pero que no cumplió.

Este pago es la contraprestación recibida por los ejidatarios por el usufructo de sus tierras.

Luego, Ruiz López deberá proceder al cambio de destino del suelo y después a la cesión de derechos a su favor, para quedarse con los predios.

Para que este procedimiento prospere es necesario que Ángel Ruiz acredite su vecindad en el ejido.

El resto de las hectáreas de ese polígono, 114.6, deberían adjudicarse al grupo de los 62 ejidatarios que decidieron no vender, como se estableció en asamblea ejidal, aunque ahora Ruiz López se niega a cumplir.

Defensa legal de sus terrenos

Representantes de este grupo, encabezados por Felipe Quintal Dzul, acudieron al Tribunal Unitario Agrario número 34, con sede en Mérida, y denunciaron a Ruiz López y a otras personas asociadas con él, por apoderarse de los terrenos del ejido sin ser vecinos del lugar.

Felipe Quintal Dzul, dirigente de los ejidatarios inconformes de Ucú
Felipe Quintal Dzul, dirigente de los ejidatarios inconformes de Ucú

El 4 de diciembre de 2019 la magistrada de ese tribunal, Lilia Isabel Ochoa Muñoz, para sorpresa de algunos, concedió medidas precautorias a favor del grupo, de modo que la asamblea en la que se aprobó el avecindamiento de Ruiz López y socios queda suspendida hasta que un tribunal dicte sentencia.

Esta medida suspende también los trámites para el cambio de destino.

La magistrada Ochoa Muñoz tomó posesión de ese tribunal en junio de 2019, en sustitución de Antonio Luis Betancourt Sánchez, quien fue removido en medio de acusaciones de corrupción.

Por el mismo motivo fue removido Pablo Duarte Sánchez de la delegación del Registro Agrario Nacional, en febrero.

Depuración de funcionarios

En octubre de 2019, en entrevista con el Diario, el titular de la Procuraduría Agraria en el país, Luis Hernández Palacios Mirón, anunció que por indicaciones de López Obrador esa dependencia depuró a malos funcionarios.

Además, encabezó por lo menos 52 juicios de nulidad de asamblea en representación de otros tantos núcleos ejidales por supuestos despojos de terrenos realizados a través de asambleas simuladas.

En una asamblea informativa realizada el domingo en el ejido de Ucú, a la que asistieron 280 ejidatarios, Ruiz López justificó el atraso en el pago del saldo de $100 mil a los campesinos.

Dijo que no pagará esa cantidad hasta que Felipe Quintal y su grupo retiren la demanda en su contra, "porque mientras ésta exista mi dinero está al aire".

"No les voy a pagar porque no tengo nada seguro, puedo perder mi dinero por culpa de Felipe y hasta ustedes van a perder", señaló.

"Pídanle a Felipe que retire la demanda para que les pueda pagar", añadió.

Insta a sacarlo de su casa

Según el propio Quintal Dzul, el traficante ejidal instó a los presentes a la asamblea a ir a su casa "y sacarlo de allí, aunque la gente no se prestó a eso", dice.

En la misma asamblea, Ruiz López mostró un plano con la lotificación de todo el polígono, aunque sin la asignación de las tierras.

No están asignadas porque Quintal nunca se acercó a platicar, dijo Ruiz.

En este sentido, éste explica que mientras no procedan las asignaciones, las tierras seguirán siendo de uso común.

Necesaria una nueva asamblea ejidal

"Es necesario convocar a una nueva asamblea para someter la lotificación a la aprobación de los socios y lograr el acuerdo de todos".

"Mi grupo y yo respetamos el derecho de los demás miembros del ejido a vender sus tierras, del mismo modo como nosotros pedimos respeto a nuestro derecho a no vender", precisa Quintal Dzul.

"Ruiz López quiere que retiremos la demanda, pero ¿y quién me garantiza que con eso nos asignará las tierras? La demanda es nuestra defensa, nuestra arma, con eso estamos protegidos".

Añade que la posición de su grupo es mantener la demanda "hasta que nos asigne nuestras tierras".

Condición para retirar la demanda

"Quitaremos la demanda hasta que Ángel Ruiz haga una asamblea donde pague sus 100 mil pesos en efectivo a cada uno de los ejidatarios".

"Que en ese mismo acto se nos asigne la tierra y nos entregue copia certificada de la asamblea. Ese día desistiremos de la demanda. La solución está en manos de él".

Respecto a la afirmación de Ruiz López de que el grupo de los 62 nunca se ha acercado a él para buscar una conciliación y lograr la asignación de los lotes Quintal Dzul afirma que "es mentira, nosotros nos acercamos con él cinco veces y en todas esas ocasiones nos gritó, nos ofendió, junto con el comisario ejidal, Erick Martín Dzul Matú".

"Eso ocurrió en la Procuraduría Agraria, donde también ofendió a las señoras de nuestro grupo y hasta quiso pegarnos".

Se dice amo de las tierras

Fue en una reunión en esa dependencia cuando Ruiz López declaró que él "es el amo y señor de la tierra, que no nos iba a pagar nuestros predios, no nos iba a dar nada, que nos cansaríamos".

"Nos subestimó. Dijo que él tiene el poder, el dinero, que controla a todos, hasta a las autoridades y que nosotros no lograríamos nada", añadió.

Él piensa que la próxima audiencia en el Tribunal Agrario, el 13 de agosto, añade Quintal Dzul, todo se acabará y ese órgano fallará a su favor.

De acuerdo con averiguaciones de Central 9, Ángel Azael Ruiz López es un conocido traficante de tierras ejidales, acusado de participar en operaciones fraudulentas para apoderarse de terrenos.

Denuncias en otros municipios

Ejidatarios de Seyé y Acanceh lo denunciaron en 2016 por obtener la firma de muchos de ellos para conseguir el usufructo de sus tierras, haciéndoles firmar papeles en blanco a cambio de despensas que, él decía, les mandaba la Sedesol federal.

Otras cosas parecidas hizo en San Antonio Chel (comisaría de Hunucmá), dice Quintal Dzul.

"Allí hasta ahora no termina de pagar las tierras que compró a los ejidatarios hace más de diez años y no lo hace porque no le da la gana".

"Gente de ese lugar me ha preguntado ¿por qué los de Ucú vendieron sus tierras a esta persona, si es mala paga y es muy conflictivo".

Imagen de una protesta realizada por ejidatarios de Ucú
Imagen de una protesta realizada por ejidatarios de Ucú

"Yo ya lo sabía, desde que llegó a Ucú por primera vez", añade Quintal Dzul y también sé que es un prestanombres. En la asamblea del domingo él mismo lo reconoció".

¿De quién?, pregunta Central 9.

"No sabemos exactamente", responde.

Ruiz López y los otros supuestos compradores ¿tienen elementos para probar su vecindad en Ucú?

"Ninguno de ellos lo puede hacer. Nadie los conoce".

Trámite que incluye a sus familiares

Los miembros del grupo de “empresarios” que aparecen formalmente ante el ejido, y quienes solicitaron ser aceptados como avecindados, son, además de Ruiz López, sus familiares Diana Lía Ruiz López, Javier Adonay Ruiz Nicolín y Javier Azael Ruiz Rivero, todos oriundos de Progreso y sin antecedentes de ser gente de dinero.

También integran el grupo José Rubén Sansores Chuil, quien hasta hace algunos años era beneficiario de los programas de ayuda alimentaria del gobierno, así como Luis Alberto Chacón Bucio y Juan Carlos Pérez Hinojosa, empresarios de Irapuato, Guanajuato; y Carlos Rubén Elizondo Jacobo, de San Luis Potosí.

¿Por qué usted y su grupo no quieren vender sus tierras?

"Nos parece muy poco el precio que ofrecen los compradores y también porque ya es lo último que nos queda en el ejido, quiero conservar mis tierras para darle algo a mis hijos el día de mañana", responde Quintal Dzul.

Los motivos para no vender

"Cada una de las personas que están conmigo tienen un propósito diferente con su tierra. Unos creen que pueden vender más caro o heredarlas a sus hijos o nietos y otras más consideran la posibilidad de trabajarla".

¿Cuánto les ofreció Ángel Ruiz?

$17.50 el metro cuadrado, pero el empresario Joel Duarte prometió $18.

Quinta Dzul precisa que no es su intención obtener dinero, ni sobornar a nadie, ni perjudicar a sus compañeros de ejido. "Tengo muchos amigos entre los que quieren vender".

"Si quisiera perjudicarlos, llamaría a la Fiscalía General de la República, cuando Ruiz López venga a pagar".

Dinero de desconocida procedencia

"Por lo general lo ha hecho en efectivo, aunque nadie sabe de dónde saca el dinero ni si paga los impuestos".

¿Qué pasaría con la operación de compra si el Tribunal Agrario declara nula la asamblea que le dio el avecindamiento a Ruiz López?

"Se vendrá abajo la venta y todas las tierras regresarán al uso común", responde.

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