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Segundo año que cancelan el desfile en calles de Mérida

Foto: Megamedia

Sin gente, pero resguardada con vallas y custodiada por agentes de la policía estatal y municipal, amaneció la Plaza Grande este 16 de septiembre.

De hecho, las calles que la circundan estuvieron cerradas al tránsito vehicular como ocurría cuando había desfiles y cientos de personas se congregaban en el Centro para ver el paso de los contingentes.

Fue a partir de las 9:30 de la mañana, luego de que finalizara el izamiento de la bandera, que en las calles, que desde la noche del Grito estuvieran cerradas, se comenzó a permitir el paso de vehículos.

El acto, que se realizó a las 8 de la mañana sin público e invitados para evitar aglomeraciones, lo encabezó el gobernador Mauricio Vila Dosal, quien reconoció con un minuto de aplausos la labor del personal de salud en la lucha contra el Covid-19.

Antes de la pandemia de coronavirus, después del izamiento el gobernador y las demás autoridades civiles y militares que lo acompañaban acudían al balcón del Palacio de Gobierno a presenciar el desfile.

Este es el segundo año en que la actividad cívica se suspendió debido a la pandemia de Covid-19 y lo único que delata la fecha patria son los escasos adornos que el Ayuntamiento colocó en algunas zonas de la plaza.

Y es que, tampoco hay vendedores de banderas, recuerdos y accesorios alusivos a los festejos. Ni estudiantes con sus uniformes ni jóvenes del servicio militar haciendo vaya ni familias tratando de encontrar un hueco entre la gente para presenciar los contingentes.

“Se extraña”, dice Chari Landero, una mujer que en otros años acudía temprano a la plaza a ver la marcha de los estudiantes, de los policías, de los militares…

“Claro que se extraña, pero está perfecto porque no debe de andar la gente en la calle a menos que tenga una necesidad”, señala Chari, mientras acomoda las cosas que lleva en su bolso de mano.

“Sí se extraña la conmemoración cívica, el recordar que es una fecha importante para el país, que no pase desapercibida la fecha”, reitera Chari, a quien acompaña su hijo en edad escolar.

La mujer asegura que su visita al centro no por ocio, sino porque su madre viajó y la acompañó a la terminal del ADO. “Ni a él saco (dice por su hijo), hoy solo salí por necesidad porque uno debe cuidarse”.

Silvia Torres también extraña un poco la celebración que en 2019, el primero y único que hasta ahora ha presenciado Mauricio Vila Dosal como gobernador de Yucatán, congregó a unas 40,000 personas que presenciaron el paso de 58 contingentes.

“Normalmente era distracción para las familias y sí se extraña, pero se entiende por la situación que estamos pasando”, dice Silvia, quien solía llevar a sus niños a disfrutarlo si esa día le tocaba descansar en su trabajo.

Abordada mientras da la hora de entrada a su trabajo, Silvia también se dice un poco extrañada de ver poca gente en los alrededores de la plaza, dado que es día festivo. “Solo veo a muchas personas que, como nosotros, tienen que trabajar”.

Considera que la decisión de cancelar la actividad es la correcta pues la pandemia no se acaba. “Tenemos que seguir cuidándonos, hoy no se puede, pero ya se podrá”.

Por segundo año consecutivo, el Gobierno del Estado y la Secretaría de la Defensa Nacional, por conducto de la X región Militar, acordaron no llevar al cabo el desfile Cívico-Militar con motivo del 211 aniversario del inicio de la independencia de México para no poner en riesgo la salud de la población debido a la emergencia sanitaria.— IVÁN CANUL EK

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