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Seis taxistas asesinados en ocho años

Elementos de la Fiscalía General del estado en montes de Ekmul, durante las diligencias por el asesinato del taxista Édgar González Meneses.- Foto de Mauricio Can Tec

En los últimos ocho años, al menos seis taxistas fueron asesinados en Yucatán por diferentes circunstancias.

De los seis crímenes de los conductores, tres ocurrieron en la jurisdicción de Mérida, uno en una comisaría de Progreso y el más reciente, las autoridades policíacas aún no determinan dónde se cometió.

Como informamos, la mañana del jueves 9 pasado fue hallado el cuerpo sin vida del taxista Édgar Armando González Meneses, de 27 años de edad, en montes del tramo carretero Euán-Ekmul, comisaría de Tixkokob.

Anteayer por la noche se halló el vehículo que operaba González Meneses. Elementos de la Policía Estatal Investigadora lo ubicaron en Cacalchén, a las puertas de una casa, escondido entre la hierba.

El hallazgo del cuerpo del taxista de las plataformas DIDI e InDriver, en montes de Ekmul.- Foto de Mauricio Can Tec

El último viaje

El chofer de las plataformas de transporte digital DIDI e InDriver, desapareció el viernes 3 pasado, cuando comunicó a sus familiares que ofrecería un servicio y viajaría a Tixkokob, a unos 25 kilómetros al oriente de la capital yucateca.

González Meneses, de 27 años, era conductor de un Beat con placas de circulación YXE-823-C, y de acuerdo con los datos recabados habría sido asesinado de un balazo por sujetos todavía no identificados, a pesar de que corrió la versión de que habría dos detenidos por las autoridades policíacas.

Ayer publicamos que, según testimonios de vecinos de Cacalchén, donde se abandonó el vehículo, vieron “a dos chavos”, uno originario de esa comunidad a unos 45 kilómetros de Mérida, y el otro de Tekantó. Ambos son considerados violentos.

El vehículo que manejaba Édgar González Meneses, hallado ayer en Cacalchén.- Foto de Mauricio Can Tec

El resultado oficial de la la autopsia al cuerpo de Édgar Armando confirmó que la causa de la muerte fue un disparo en la cabeza. El reporte es de “traumatismo craneoencefálico por herida de bala”.

El homicidio de Édgar Armando sería el sexto de un taxista en el estado a partir 2011. De esos casos cinco estaban en funciones, es decir laboraban en el oficio y uno, según las pesquisas posteriores a su ejecución, ya había abandonado ese trabajo y se dedicaba a administrar un restaurante.

Agentes policíacos durante las diligencias por el crimen del taxista Armando Sosa Chávez en una calle de Francisco de Montejo, en 2011.- Foto de archivo

Un “halcón” lo mata

Con base en los archivos de Diario de Yucatán, el 9 de octubre de hace 18 años, Armando Adrián Sosa Chávez, socio del Frente Unico de Trabajadores del Volante (FUTV), fue ultimado por Eric Armando Osorio Bárcenas, un veracruzano que de acuerdo con su testimonio trabajaba como “halcón” o informador para el cártel de los “Zetas”.

El hecho sangriento ocurrió el domingo 9 de octubre de 2011, Osorio Bárcenas y su novia, Lucía Galot Montoro, estuvieron esa noche en varios bares y en dos centros nocturnos.

Armando Osorio Bárcenas, presunto sicario de los “Zetas” que mató al socio del FUTV.- Foto de archivo

Después pidieron un taxi y cuando llegó la hora de pagar el presunto integrante del crimen organizado le dijo a Armando Sosa que sólo tenía un billete de 20 dólares y lo llevara a un cajero automático para obtener más dinero. Así lo hizo y cuando Eric se bajó el taxista le habría dicho a Lucía que ella podía pagarle con servicios sexuales, pero la joven acusó al guiador y Osorio, enojado, le disparó en el cuello. Luego huyeron a casa del tío del confeso asesino.

El atentado lo cometió Osorio Bárcenas en la calle 56 entre 49 D y 49 C del fraccionamiento Francisco de Montejo. Cinco días después elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) detuvieron al sicario como el autor material del homicidio del taxista del FUTV. Fue condenado a 11 años y cuatro meses en prisión.

Vehículos de integrantes de la UTI a las puertas de la funeraria donde velaron a su compañero José de Jesús Vázquez Pérez.- Foto de Archivo

Estrangulado y abandonado

Tres meses más tarde, el 18 de enero de 2012 se reportó la segunda ejecución de un taxista local. Sus familiares dieron aviso a las autoridades policíacas que José de Jesús Vázquez Pérez, guiador de la unidad con el número económico 81, placas placas 4439-YSB, de la Unión de Taxistas Independientes había desaparecido desde el jueves 18 de enero de hace siete años.

Dos días después la Policía halló el cadáver del conductor en el interior de su vehículo, según trascendió en el asiento trasero, en una la calle 49 con 60 B del fraccionamiento La Herradura, en el complejo habitacional Ciudad Caucel, al poniente de la ciudad.

El trabajador del volante, de 42 años, había desaparecido desde el jueves en la noche, ya que de lo que se enteraron sus compañeros es que el último servicio que ofreció fue a un hombre en Ciudad Caucel, luego ya nada se supo del guiador.

En un escueto comunicado la Fiscalía General del Estado y la SSP informaron que el taxista fue estrangulado,y se cree que estuvo privado de la libertad por más de 24 horas. Además que habría sido asesinado en otro lugar y después abandonado en una solitaria calle de Ciudad Caucel.

Una de las líneas de investigación que se siguieron para esclarecer el homicidio es que quizás tenía nexos con distribuidores de drogas, “por la manera como lo mataron, al parecer una venganza”, ya que se hallaron objetos de valor en el taxi. Hasta donde se sabe no se halló al o los culpables del crimen.

En el interior del taxi quedó el cuerpo de Luis Alberto de Jesús Lara Acosta, asesinato en el fraccionamiento Valle Dorado de Mérida.- Foto de Archivo

Muere acuchillado

En la madrugada del 30 de octubre de 2015 ultimaron a otro taxista. Se trató de Luis Alberto de Jesús Lara Acosta, integrante de la agrupación “Taxi Seguro”, quien fue asesinado a puñaladas en el sur de Mérida.

El guiador de una cooperativa de trabajadores del volante, de 29 años de edad, originario de Xelpac, Kanasín, fue muerto en el interior del vehículo, con placas de circulación 4426-YSB, hace cuatro años para asaltarlo, según los informes de agentes de las corporaciones policíacas yucatecas.

De acuerdo con las averiguaciones, tres sujetos, a los que posteriormente detuvo e identificó la Fiscalía como Rafael, Víctor K.P. y Wílberth G.P. le solicitaron sus servicios para trasladarlos a un sitio cercano a la colonia San José Tecoh, en el sur de Mérida.

Sin embargo, según las investigaciones, uno de los pasajeros, Rafael, apodado “Piolo” intentó apoderarse del teléfono celular del guiador y ambos forcejearon. En un momento dado, el homicida lo sujetó del cuello y lo hirió mortalmente con un cuchillo en el pecho, lo que finalmente le causó la muerte al taxista.

Acuchillado murió el taxista Luis Alberto de Jesús Lara Acosta.- Foto de Archivo

También trascendió que el móvil del asesinato se debió a que el ahora occiso sostenía una relación sentimental con una mujer que era pareja del “Piolo”, de la conocida banda Sur 13.

El suceso ocurrió en el cruzamiento de la calle 60 con 137 A de la colonia San José Tecoh, en una zona conocida popularmente como Valle Dorado, en las inmediaciones de Kanasín.

Néstor Mariano Marín Zapata, chofer de Uber, ultimado en 2018.- Foto de internet

Ejecutado por una deuda

Otro chofer de Uber, tal vez la plataforma de transporte digital más conocida, fue liquidado el 14 de marzo de 2018 en un edificio departamental de exclusiva zona residencial en el norte de la capital yucateca.

Esa noche, Néstor Mariano Marín Zapata acudió a su cita con la muerte, en el departamento 909 del inmueble número 503 de la calle 15 entre 22 y 24 de Altabrisa. Descendió de su vehículo, un Versa, e ingreso al lugar de donde salió ya sin vida.

Tres días después de la ejecución se halló su cuerpo en el interior de una maleta en terrenos de Chuburná Puerto, en un basurero de esa comisaría de Progreso.

Las indagaciones de la Fiscalía General del Estado esclarecieron que la ejecución de Marín Zapata fue ordenada por Mabel Rosique Domínguez, oriunda de Tabasco y radicada en Mérida por una presunta deuda de $20,000 del “martillo” que fue señalado por las autoridades como “tirador” o vendedor de droga.

En un basurero de Chuburná se halló el cadáver de Néstor Mariano Martín Zapata.- Foto de archivo

La autoría material del aniquilamiento se le achacó a Vidal Preciado Flores, que era su proveedor de estupefacientes y está prófugo de la justicia. La detención de la mujer y los detalles del crimen los conocieron los agentes investigadores gracias a los vídeos de vigilancia de la SSP y los internos del edificio corporativo donde se cometió el homicidio.

El cuerpo de Javier Humberto Franco Hernánde, ejecutado por sicarios en Chicxulub Puerto.- Foto de archivo.

Ajuste de cuentas

Aunque ya no ejercía su oficio de taxista, como socio del sindicato “Lázaro Cárdenas del Río” en Playa del Carmen, Javier Humberto Franco Hernández, alias “El Guero”, de 48 años de edad tampoco escapó de su pasado.

El originario de Chetumal intentó cambiar la ruleteada y convertirse en un empresario restaurantero, al adquirir el negocio “Ina Beach” en la comisaría progreseña de Chicxulub Puerto.

Sin embargo su vida pretérita le persiguió, y de acuerdo con las investigaciones policíacas, fue ejecutado el 23 de septiembre de 2018 por cuatro sicarios provenientes de Quintana Roo. Un ajuste de cuentas debido a una deuda por drogas con una célula del crimen organizado del vecino estado.

Ese día, dos sujetos jóvenes se dirigieron a la cocina del establecimiento donde se encontraba Franco Hernández, y después de una breve discusión, los sicarios le dispararon en tres ocasiones. Su muerte fue inmediata.

Fachada del restaurante “Ina Beach”, en Chicxulub Puerto, donde mataron a balazos al extaxista de Playa del Carmen.- Foto de archivo

Tras cumplir el encargo, los sujetos, acompañados de una mujer, huyeron a bordo de una camioneta. Gracias al aviso oportuno, la SSP activó los protocolos de alerta a todas las unidades y tres anillos de seguridad en puertos, centro del estado y zonas fronterizas, lo que llevó a la detención de los criminales en el puesto de control de la corporación en la carretera Mérida-Valladolid, a la altura de la hacienda Teya. Los individuos fueron plenamente identificados por personas que presenciaron los hechos.

Los sujetos, tres hombres y una mujer, identificados por las siglas J.A.R.C., W.H.S., C.A.M.A. y C.M.C.D. Ñ, viajaban en una camioneta Nissan con placas de Ciudad de México y portaban dos armas de fuego. Los presuntos homicidas son originarios de Veracruz y de Quintana Roo y hoy son sometidos a proceso por la ejecución. – Carlos F. Cámara Gutiérrez

Los sicarios contratados para ejecutar a Javier Humberto Franco Hernández.- Foto oficial

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