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Semarnat: “Del Tren Maya se habla mucho”

El “banderazo” del comienzo de las obras del Tren Maya en Maxcanú. El estudio del impacto ambiental del proyecto está en su primera fase

El proyecto de desarrollo del Tren Maya apenas está en su primera fase de estudio y análisis del Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA) para la construcción de cuatro de siete tramos de la vía férrea, y está a la mitad del camino para aprobar, modificar o negar el permiso de construcción del tramo de Palenque a Izamal.

El permiso que solicita la MIA es para el levantamiento de la vía férrea actual y colocación de nuevos rieles y durmientes, la construcción de pasos vehiculares, pasos de fauna, viaductos y las estaciones. Lo que está en análisis, discusión y debate en estos momentos con la sociedad organizada, los expertos y las comunidades indígenas originarias es el impacto ambiental que ocasionarán estos trabajos.

La Semarnat tiene un plazo de 60 días para dictaminar la MIA de esta primera fase y por ello su titular, Víctor Toledo Manzur, dijo que es importantísimo vigilar que no se rompa el equilibrio ecológico de esta región.

Por ello, Fonatur se comprometió que en cada uno de los 78 municipios que abarcará el proyecto del Tren Maya realizará un ordenamiento territorial ecológico que limitará con claridad la infraestructura que desarrollarán en los polos de desarrollo.

Complejidad

Toledo Manzur precisó, en conferencia de prensa virtual, que la obra más compleja de este proyecto son los polos de desarrollo turístico en los alrededores de las estaciones del Tren Maya y hasta el día de hoy Fonatur, empresa del gobierno que promueve el proyecto, todavía no presenta la MIA por lo que la Semarnat, los académicos, ambientalistas y la sociedad organizada no conocen el impacto que tendría esta futura infraestructura en las zonas de los polos de desarrollo turístico, que se construirían a mediano y largo plazo.

Lo que sí afirmó es que Semarnat no permitirá que se repitan errores como los de desarrollo de Cancún y la Riviera Maya.

El secretario dijo que 606 hectáreas necesitarán un cambio de uso del suelo y la Semarnat está en espera que Fonatur ingrese la solicitud del MIA de los polos de desarrollo para su análisis, discusión y consulta con la población originaria maya. Tardaría 35 días para la aprobación de la MIA relativa al cambio de uso del suelo.

“Del Tren Maya se habla y escribe mucho, se ha creado una mitología de un mundo ficticio, hay que comprender que es un proyecto complejo, muy amplio, avanzará poco a poco por tramos y sabemos que hay una comunidad maya viva, organizada y poderosa que sobrevive a los embates”, reconoció.— Joaquín Chan Caamal

“No avanzará ni un centímetro si Semarnat no aprueba las MIA de construcción, de cambio de uso de suelo y si no se realizan las consultas indígenas como marca la Constitución federal y el convenio 169 de la OIT. Se hará un ordenamiento ecológico de los territorios, es un instrumento importantísimo y poderoso que garantizará la vigilancia ambiental”.

Toledo Manzur informó que conoce la cultura maya, el trabajo de las comunidades indígenas de la península de Yucatán y quienes creen que los indígenas mayas están atrasados están muy lejos de la realidad porque las comunidades mayas están en constante resistencia a los embates que quieren destruir su legado milenario, ha dialogado con organizaciones que practican la apicultura que son como 60,000 indígenas, conoce la lucha contra la siembra de la soya transgénica para proteger sus abejas.

A su decir, se ha reunido con organizaciones que tienen proyectos sustentables de turismo alternativo, sabe de 49 organizaciones dedicados a la conservación de la selva, hay grupos de chicleros con 30 años de experiencia que exportan su producción y ejidos forestales donde 20,000 personas participan en el programa sembrando vida.

“Me reuní con 80 académicos del Conacyt interesados en el proyecto del Tren Maya y coincidimos que no es posible firmar una MIA de no al Tren Maya pensando en ideas ficticias”, señaló. “Las comunidades mayas tienen poderosas organizaciones, hay que tomarlas en cuenta y apoyarlas. Si aprobamos las MIA es porque respetaron lo que marca la ley y lo avalaron las diversas organizaciones de la sociedad civil. En México la Semarnat está atendiendo 25 focos rojos de temas ambientales como agua, presas, minas, proyectos turísticos y los trenes son uno de esos focos rojos”.

El proyecto del Tren Maya prevé dos impactos ambientales. El primero es la construcción de la nueva vía y su infraestructura complementaria que sería a corto plazo, y el segundo es por el desarrollo de los polos turísticos que sería a mediano y largo plazo. Lo que está en evaluación hoy es la construcción de la fase uno del Tren Maya que está dividido en 7 tramos y la MIA que se analiza es por 4 tramos que abarca de Palenque, Chiapas, y a Izamal, Yucatán.

Fonatur pidió a la Semarnat la exención de la MIA sobre el derecho de vía actual, lo cual se concedió porque fue construida hace 100 años y lo aprobó el 4 de marzo pasado.

La segunda parte de la MIA es para la construcción de 146 pasos vehicular, los pasos de fauna, viaductos y estaciones; esa solicitud la realizó Fonatur el 16 de junio pasado y el 18 de julio se publicó en la gaceta oficial de Semarnat.

Está previsto que el 11 de agosto próximo se realice la consulta pública de esta MIA. Ya recibió muchas opiniones y observaciones al respecto, por lo que pronostica un debate complicado.

El proceso de aprobación está a la mitad del camino, tiene 60 días para aprobar, modificar y o negar temporalmente la MIA y lo más probable es que el 8 de septiembre Semarnat dará respuesta a la petición de Fonatur.

Finalmente está la consulta indígena para esta fase del tramo Palenque-Izamal y es aquí donde Semarnat, Fonatur, Sedatu y Procuraduría Agraria, que realizarán el ordenamiento territorial ecológico, donde no pueden olvidar que península de Yucatán es territorio maya, los indígenas están en esta región desde hace 3,000 años. Es una poderosísima cultura, la región tiene una cobertura forestal enorme y una fauna tropical importantísima; por tanto, no es posible hacer un proyecto de esta envergadura si no se toma en cuenta esta cultura maya.

Según explicó, en la primera consulta indígena que realizó el IMPI en diciembre pasado solo tuvieron participación autoridades municipales y ejidales. Fue una consulta general, pero ahora será una consulta particular a las comunidades y éstas se realizarán en los próximos meses.

Es que así, los estudios del MIA y las consultas llevarán todo lo que resta de este año, por lo que no puede empezar los trabajos físicos del Tren Maya.

Como acostumbran los funcionarios de la 4T, el secretario del Medio Ambiente dijo que en los gobiernos neoliberales se aprobaba todo por “fast track”, no protegían el medio ambiente ni había diálogo, lo que ahora es todo lo contrario.

Obra Proyecto ferroviario

El proyecto de construcción del Tren Maya prevé dos impactos ambientales.

Impactos

El primero es la construcción de la nueva vía y su infraestructura complementaria que sería a corto plazo, y el segundo es por el desarrollo de los polos turísticos que sería a mediano y largo plazo. Lo que está en evaluación hoy es la construcción de la fase uno del tren, que está dividido en siete tramos, y la MIA que se analiza es por cuatro de ellos que abarcan de Palenque, Chiapas, a Izamal.

Exención

Fonatur pidió a la Semarnat la exención de la MIA sobre el derecho de vía actual, lo cual se concedió porque fue construida hace 100 años y lo aprobó el 4 de marzo pasado. La segunda parte de la MIA es para la construcción de 146 pasos vehicular, los pasos de fauna, viaductos y estaciones y la solicitud lo realizó Fonatur el 16 de junio pasado y el 18 de julio se publicó en la gaceta oficial de Semarnat. Está previsto que el 11 de agosto próximo se realice la consulta pública de esta MIA.

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