in

Problema arraigado

Los trabajos sin seguridad social son una de las causas de la permanencia de la pobreza

Señalan causas de la pobreza entre el sector laboral

Al de por sí preocupante problema del desempleo hay que sumar la enorme cantidad de personas que están laborando de manera precaria, sin seguridad social y sin un salario digno, comentó Rogelio Gómez Hermosillo, coordinador de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, al presentar los datos del Semáforo del Trabajo Digno ayer en conferencia virtual.

El problema es distinto de región a región y de estado a estado, dijo, pero tan solo en el sur-sureste hay unos siete millones de personas potencialmente productivas que no tienen trabajo y 11 millones que laboran sin seguro social ni un salario digno.

Este semáforo nacional de empleo, que hoy está en rojo, en ningún caso podrá pasar a amarillo si las estadísticas no son por lo menos equitativas entre empleos formales, empleos precarios y desempleo, y mucho menos cambiará a verde si los trabajos formales no superan el rubro de empleos precarios y desempleo.

“El trabajo precario con bajos ingresos y sin seguridad social es una de las causas de la permanencia y del crecimiento de la pobreza”, advirtió Gómez Hermosillo en su ponencia.

Según este análisis, de los 32 estados del país que ofrecen las mejores cifras en cuanto a empleos formales, el primer lugar es Nuevo León, con 26.6% de su fuerza laboral con seguridad social y salarios aceptables, unas 968 mil personas; el segundo es Nayarit, con 24.3% o 189 mil personas; y tercero es Coahuila, con 24.1%, o 452 mil personas.

Respecto a la península de Yucatán, el estado mejor posicionado en esta lista es Quintana Roo, en el lugar número 13 con 15.3% y 181 mil personas; le sigue Yucatán en el sitio 16, con 13% y 186 mil personas, y Campeche en el lugar 17 con 12.6% y 69 mil trabajadores.

Los estados que menos empleos formales tienen son Guerrero, en el lugar 30 con 5.4% y 105 mil; el lugar 31 lo ocupa Puebla, con 4.9% y 192 mil, y en el 32 y último sitio Morelos, con 3.8% y 45 mil.

Cuando se habla de precariedad en el empleo, se habla de trabajos que no ofrecen a la persona seguridad social o salario digno, o ambos, aquí la comparación es respecto al número de personas que disfrutan de un empleo formal.

Los estados que encabezan la lista de empleos precarios son Puebla, con 11.2%: por cada trabajador que disfruta de un empleo formal hay por lo menos 11 que laboran en condiciones precarias, o sea dos millones 150 trabajadores laboran sin seguridad social o con una remuneración insuficientes para cubrir sus necesidades básicas.

El segundo lugar es Guerrero, 10.4% y un millón 92 mil personas y, en tercer sitio, Morelos con 9.5% y 426 mil trabajadores.

En la Península, Campeche se ubica en el lugar 13 con 4.6% y 317 mil empleados; Yucatán en el 15 con 4.2% y 788 mil trabajadores, y Quintana Roo en el 17 con 3.3% y 607 mil personas.

Los estados con menos empleo precarios son Coahuila, en el sitio número 30, con 1.7% y 785 mil; en el 31, Baja California Sur, con 1.7% y 198 mil empleados; y en el lugar 32, Nuevo León, con 1.4% que representa un millón 354 mil trabajadores.

La última estadística corresponde a los estados que presentan los más graves problemas de desempleo; es decir, que tienen más personas potencialmente productivas sin trabajo.

Esta lista la encabeza Chiapas con el 38.5% de su fuerza laboral desempleada, lo que representa un millón 219 mil personas; en segundo sitio aparece Tabasco, con 37.9% y 527 mil desempleados; y en tercera posición Veracruz, con 37.8% o un millón 792 mil personas sin empleo.

En la Península, Quintana Roo es el puesto número 17, con 31.4% o 371 mil desempleados; Campeche, en el 28, con 27.1% o 149 mil desocupados; y Yucatán, lugar 30, con 24% que representa 344 mil personas sin empleo.

De los estados que tienen menos porcentaje de su fuerza laboral desempleada están Yucatán, en el lugar 30; en la posición 31, Colima, con 24% o 107 mil desempleados y Nayarit, con 22% o 170 mil personas sin empleo, es el estado que mejor librado salió de este rubro.

En la región sur-sureste (que abarca Campeche, Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán) hay 20.8 millones de personas potencialmente productivas, de las cuales 1.6 millones tienen trabajo formal, 11 millones trabajan en condiciones precarias y 7.1 millones están excluidas del mercado laboral.

En contraste el norte del país, con una fuerza laboral de 18 millones de personas, cuenta con 3.7 millones con trabajo formal; 7.4 millones trabajan en condiciones precarias y 5.3 millones están desempleadas.

Campeche tiene 36 mil personas desocupadas; 304 mil con seguridad social y salarios que les permiten cubrir sus necesidades básicas; 187 mil personas laboran en condiciones precarias; 75 mil trabajadores no perciben ingresos suficientes para cubrir sus necesidades básicas; 82 mil trabajadores no cuentan con seguridad social; 153 mil no cuentan con un contrato estable y 246 mil no están afiliados a ningún sindicato.

Por último, Quintana Roo tiene a 88 mil personas desocupadas, 602 mil tienen seguridad social y salarios dignos, 378 mil laboran en condiciones precarias, 153 mil no perciben ingresos suficientes para cubrir sus necesidades básicas, 197 mil trabajadores no cuentan con seguridad social, 293 mil no cuentan con contrato estable y 448 mil no están afiliados a ningún sindicato.— Emanuel Rincón Becerra

Inegi Ejercicio

La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Inegi fue la base para elaborar el Semáforo del Trabajo Digno.

Panorama nacional

En México, 75 millones de personas conforman la población potencialmente productiva, más de 22 millones no tienen empleo y más de 45 millones laboran de manera precaria. Tan solo nueve millones de personas se desempeñan en empleos con un nivel aceptable de remuneración y cuentan con seguridad social.

Zona sureste

En la región sur-sureste (Chiapas, Campeche, Guerrero, Oaxaca, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán) hay 20.8 millones de personas potencialmente productivas, de las cuales 1.6 millones tienen trabajo formal, 11 millones trabajan en condiciones precarias y 7.1 millones están excluidas del mercado laboral.

“Regreso inminente”

¿Dónde estudiar gastronomía en Mérida? El IGM, buena opción