in

Señalan desvíos en la construcción de dos hospitales

En la lectura de su V Informe

Los indicios de corrupción en el PAN no se remontan a la LXII Legislatura (2012-2105, cuando el exdirector de Pemex Emilio Lozoya dijo que sobornó a varios senadores de ese partido), sino a mucho antes, de acuerdo con declaraciones del exgobernador panista de Yucatán Patricio Patrón Laviada.

En la segunda parte de la entrevista que concedió al Diario —en la primera señaló, como informamos, que salvo Ernesto Cordero, los demás panistas acusados por Lozoya son unos “superbandidos”—, Patrón Laviada recuerda que en el gobierno de Felipe Calderón, en Yucatán, solo por poner un ejemplo, se desviaron grandes cantidades de dinero en el hospital de Tekax, en aparente complicidad con la entonces gobernadora priista, Ivonne Ortega Pacheco.

Según los archivos del Diario, la construcción de ese nosocomio se inició en septiembre de 2006, casi al final de la administración de Patrón Laviada, con un presupuesto de $51.5 millones.

Entrega estafeta

Al terminar su gestión, el exgobernador panista dejó el edificio con un avance físico y financiero del 61%, y entregó al siguiente gobierno $23 millones para concluir las obras.

Ortega Pacheco, quien lo sucedió en el cargo, recibió de la Secretaría de Salud de Felipe Calderón otros $127 millones adicionales, pero ni así terminó el hospital.

En 2015, el gobierno de Enrique Peña Nieto transfirió a la administración de Rolando Zapata Bello otros $86 millones para concluir las obras.

“En su momento yo denuncié las graves irregularidades cometidas en la construcción de ese hospital, sobre todo en los gobiernos de Calderón e Ivonne Ortega”, afirma el exmandatario.

Ortega Pacheco, dice, en cada año de su administración recibía una cantidad de dinero de la Federación para realizar acciones en el hospital. Sin embargo, al año siguiente, “con un gran tupé, con un gran cinismo”, ésta volvía a pedir más dinero para pagar gastos de la misma acción que ella misma ponía como obra terminada e, “increíblemente, el gobierno de Calderón se lo daba”.

¿Los funcionarios de Felipe Calderón estaban coludidos en esos actos de corrupción?, pregunta el Diario.

“Ahí no te puedo decir. Lo que sí sé es que la Contraloría de la Federación, ante los señalamientos de desvíos en el Hospital de Tekax, llamó a cuentas al encargado del caso Yucatán en la SSA, ‘un jovencito’, que siempre dijo que Ortega Pacheco comprobaba el dinero que se le enviaba”.

“¿Pero ya vieron si esas obras existen?, ¿ya vieron en qué se gastó el dinero?, refutaba yo a esos funcionarios”, dice Patrón Laviada.

Pero, de acuerdo con el exgobernador, la respuesta de éstos era que “la Contraloría de allí (del gobierno estatal) dice que todo está bien. ¡Aunque parezca increíble, esto contestaba la Contraloría federal!”.

“Numerosas pruebas”

“Les respondía: no es cierto. Precisamente por las numerosas pruebas de las anomalías en la construcción del hospital y del desvío de recursos federales, yo y otras personas denunciamos los hechos ante la SSA, la Contraloría y hasta en la PGR”, aseveró.

De nada sirvieron los alegatos. “Era un cinismo inaudito de las autoridades federales o una ingenuidad más grande todavía”, añade el exgobernador.

En la entrevista, Patrón Laviada dice que, empero, las irregularidades en el Hospital de Tekax, atribuidas al gobierno de Calderón, no fueron las únicas ni las más graves. “Las peores (anomalías) ocurrieron en el hospital del Valladolid”.

La construcción de este hospital se inició también en la gestión de Patrón Laviada y en la de Vicente Fox como presidente. Al terminar esa administración, faltaba la mitad del edificio y el material y equipo.

Con ese pretexto, funcionarios del gobierno de Calderón “desviaron más de 250 millones en ese hospital y ni así se terminó”, añade Patrón Laviada.

El desvío continuó en los gobiernos de Peña Nieto y Zapata Bello, cuando “desaparecieron otros $170 millones”, agrega.

¿Le llegó a plantear directamente al presidente Calderón el asunto de los hospitales?

“Las dos últimas denuncias que presenté en la PGR llevaban copia para Calderón, pero nunca tuve respuesta de él, no obstante que, por lo menos en el caso del hospital de Valladolid, había pruebas contundentes para hacer justicia penal y desde el punto de vista administrativo”. (Continuará).— HERNÁN CASARES CÁMARA

Reactivación se debate entre necesidad y miedo

Reabren playas del Caribe con estrictas medidas