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Señalan extorsiones de ''policías''

Movimiento policíaco por presunta extorsión a un empresario

Se acusa a la SSP de coludirse con grupos armados

A bordo de una camioneta completamente polarizada, armados y con supuestos documentos “oficiales”, un grupo de “policías” de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) estaría intimidando y extorsionando a empresarios yucatecos.

Al parecer esta situación es del conocimiento de altos mandos de la SSP, así como de funcionarios de Protección Civil y de la Secretaría de Salud del Estado (SSY).

Lo anterior se deduce con base en dos eventos que se registraron el pasado miércoles en Mérida y por los cuales empresarios solicitaron auxilio al número de emergencia 9-1-1.

Uno de los afectados es Hiram Alarid Félix, dueño de “Cervecería de la Patria”, en la plaza comercial Polígono.

Él explicó que interpuso una denuncia contra J.A.P., a quien califica de “influyente empresario de Yucatán”, asentada en la carpeta de investigación 1500/2020.

A raíz de ello, dijo, ha sido acosado por agentes de la SSP, quienes acuden a su negocio para vigilar e intimidar a los clientes, acciones que incluso realizarían altos mandos que llegan en lujosas camionetas Ford negras sin logotipos de la corporación, pero con luces rojas y azules, características de la Policía.

Alarid Félix relató que el pasado 29 de diciembre llegó una persona que se identificó como de la SSY, y solicitó los documentos y memoriales de protocolos a seguir por la pandemia.

“Se le entregaron los memoriales, pero no los aceptó como válidos, puso muchos pretextos y a las 10 de la noche nos clausuraron”, dijo el empresario.

Al día siguiente acudió a las oficinas centrales de la SSY, donde fue recibido por una persona de nombre “Joaquín”, quien de nuevo se negó a recibir los permisos y memoriales y solo le indicó que tenía que pagar 80,000 pesos de multa, narró.

Entonces el afectado acudió a la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac) para pedir apoyo, pues a su juicio la clausura fue injusta, ya que han cumplido los protocolos de sanidad indicados por el gobierno del Estado.

La intervención de la Canirac fue favorable, ya que la SSY finalmente accedió a retirar los sellos de clausura y el mismo día 30 abrieron a las dos de la tarde, como es habitual.

En la noche acudió de nuevo una patrulla de la SSP y un policía intentó ingresar al restaurante, pero le negaron el acceso. El agente pidió que le enseñen los permisos correspondientes, después de preguntar “¿No estaban clausurados ustedes?”.

“Se le dijo que no, que se había resuelto y que no teníamos por qué mostrarle ningún documento a él, porque no es autoridad sanitaria ni tiene facultades para eso, y se fue. Lo curioso es que durante la clausura no había ningún elemento de la SSP. ¿Cómo sabía que nos clausuraron?”, se preguntó el empresario.

Vehículo sospechoso

Las unidades policíacas, indicó, se han presentado todos los días al negocio, pero, curiosamente, el miércoles pasado no acudió ninguna unidad a “vigilar”.

Ese día, alrededor de las 7:30 de la noche, llegó la camioneta Nissan NP300 placas YS-2669-B, con los cristales polarizados. De ella descendieron tres sujetos vestidos de civiles, pero con armas de fuego que llevaban en bolsas pecheras o cangureras.

Uno de ellos, además, llevaba un chaleco parecido al que usan los agentes de la Policía Estatal de Investigación (PEI), pero sin las insignias oficiales.

Los tres hombres ingresaron al negocio y sacaron “placas de policía” y las armas, uno se quedó en la puerta, el otro en medio del local y el tercero se acercó a la barra, donde exigió los permisos y documentos del negocio.

“Les dijimos que ellos no tenían facultades para exigir esos documentos y nos negamos. En ese momento uno que llevaba una playera de color claro tomó una radio y dijo: ‘Procede la clausura’. Uno de los tres salió, fue a buscar la camioneta y estacionó a la puerta del negocio”, continuó el afectado.

“En ese momento se empezaron a comportar de manera prepotente; uno de ellos dijo que nos iban a clausurar y sacó unos sellos de clausura de Protección Civil. Decían que iban a clausurar el lugar, pero no se los permitimos”, indicó. Por varios minutos, según se observa en un vídeo, el empresario y los presuntos policías discutieron sobre la situación.

En Protección Civil se preguntó si han dado autorización a la SSP de llevar sellos y clausurar en su nombre locales por no contar con las “medidas de sanidad”.

Salomón Mayorga, vocero de la dependencia estatal, indicó que no, que los únicos autorizados para utilizar sellos son personal de Protección Civil y cuando se realizan operativos se hacen en conjunto con la SSY.

“Normalmente los operativos se hacen coordinados entre varias dependencias y a veces solicitamos apoyo a la SSP cuando los dueños o encargados se niegan, pero muy pocas veces”, expresó vía telefónica el vocero.

Alarid Félix continuó la cronología de lo sucedido: Al notar que había algo extraño en los supuestos policías vestidos de civil, decidió llamar al 9-1-1 para pedir apoyo por la presencia de personas armadas en su local.

Un momento después llegó la unidad 6603 de la SSP, a cargo de un agente que se identificó como “José Álvaro”. En un vídeo proporcionado por el afectado, se observa cuando uno de los presuntos policías se acerca a la unidad indicada desde que ésta llega al sitio.

Con familiaridad y confianza abre la portezuela del lado del copiloto, cruza unas palabras con el policía y después se dirige a la camioneta Nissan; los tres supuestos agentes la abordan y se retiran.

Después, se observa en el vídeo, el empresario se acerca a la patrulla y se presenta con el policía: “Buenas noches, soy el licenciado Hiram Alarid”. Le responden el saludo, pero inmediatamente el agente toma su teléfono y llama a alguien, sin hacer caso a lo que exponía el empresario.

Un momento después el oficial le dice: “¿No confía en la Policía?”. La respuesta fue: “En usted, que está uniformado, sí; en los que se fueron armados y sin ninguna identificación, no”.

Ambos entablan una conversación en la que el policía rechazó tomar conocimiento de lo que sucedió, porque el empresario “se niega a identificarse”; éste cuestiona al policía si conoce a esas personas y si en realidad son agentes, pero el uniformado decide acelerar y retirarse del lugar.

De acuerdo con Alarid Félix, los tres sujetos armados que entraron en su negocio no eran policías, pero estarían coludidos con la SSP, ya que “les permitieron retirarse sin mayores problemas”.

Su temor creció luego de hacer pública su denuncia en redes sociales, pues una persona le escribió para indicarle que hace algún tiempo también recibió la visita de estos supuestos policías y señaló a uno de ellos como Eduardo Jerzy Swiadek Tenorio (a) “El Polaco”.

Éste ha sido detenido en múltiples ocasiones por narcotráfico y en 2019 por usurpación de funciones, al hacerse pasar como policía para extorsionar a otro empresario.

“El Polaco” también fue identificado en otro hecho similar ocurrido el mismo miércoles 6 en un gimnasio de la calle 50 Sur, en la colonia Cinco Colonias, horas antes de lo sucedido en el restaurante.

De acuerdo con lo relatado en el lugar, Swiadek Tenorio ya tenía un antecedente de extorsión en ese negocio en junio de 2019, cuando llegó junto con otras tres personas que portaban armas y chalecos y gorras con insignias de la Policía Estatal de Investigación y la leyenda “PEI”.

En aquel año, se dijo, solicitaron 50,000 pesos a cambio de “dejarlos trabajar”, a lo que se habría negado Patricia D., dueña del establecimiento.

Ante la negativa, los “PEI” sacaron fotografías de la familia, de sus vehículos y de ellos en lugares que acostumbraban visitar, de manera que al sentirse amenazada, la mujer habría accedido a entregar una fuerte suma de dinero a Eduardo Jerzy y los otros “elementos policíacos” que lo acompañaban.

La persona que relató lo sucedido dijo que días después vieron “en las noticias” que el antes mencionado fue detenido por extorsionar a otro empresario y al ver su foto lo reconocieron, así como también reconocieron a un alto mando de la SSP, sin saber el cargo que ostenta.

El miércoles 6, aseguró la fuente, el mismo Swiadek Tenorio acudió al gimnasio con otros sujetos armados; al reconocerlo, y ante el temor de que los vuelvan a extorsionar, uno de los propietarios del lugar llamó al 9-1-1 y reporta la presencia de hombres armados que intentaban extorsionarlos.

Al lugar arribaron varia unidades de la SSP, incluso el comandante Jesús Alberto Ku Chel, director del Sector Sur. Sin embargo, como en el caso del restaurante, platicaron con los “policías investigadores” y les permitieron retirarse.— Megamedia

Un rato después llegó al lugar una camioneta blanca sin logotipos del gobierno del Estado, de la que descendió una persona que dijo ser de la SSY y llegó a realizar una “revisión” y verificar que los protocolos de sanidad se estén cumpliendo. La visita duró cerca de una hora y después se retiró.

A los policías que estaban en el sitio se les preguntó sobre su presencia y uno de ellos dijo que era nada más como apoyo a un funcionario del sector salud, aunque la señora Patricia reconoció después que ellos solicitaron la presencia de la Policía.

A la SSP se le pidió un reporte oficial del movimiento de las unidades a ese lugar, pero no hubo respuesta hasta hoy.

Aunque los empresarios no han presentado denuncias formales ante la Fiscalía, piden al gobierno del Estado que investigue a las dependencias mencionadas y esclarezca estos actos de intimidación, de influyentismo y presuntos actos delictivos en los que estarían involucrados altos mandos de la SSP y funcionarios del sector salud.

En particular, Alarid Félix dijo que hace responsables de lo que les pase a él y a su familia “al empresario J.A.P. y a las autoridades que están coludidas con él”.

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