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Sicario temido

Pormenores de su detención por la zona de Animaya

El sábado 2 de marzo agentes de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) hicieron uso de su intuición policíaca durante su ronda de vigilancia en el estacionamiento del zoológico Animaya y detuvieron a una persona que preparaba un cigarro de mariguana a las 5 de la tarde en ese lugar público, en el fraccionamiento Ciudad Caucel.

Pero los policías estatales nunca se imaginaron que la persona sospechosa en ese momento era un peligroso sicario del Cártel del Golfo que opera en Cancún, Quintana Roo.

Y menos sabían que ese sicario, identificado ahora como David de Jesús Suárez Bocanegra, originario de Tabasco, de 20 años y apodado “El Canelo”, había matado de forma cruel junto con otros tres gatilleros del mismo cártel a dos marinos mexicanos asignados en Quintana Roo, cuyos cuerpos abandonaron junto al edificio del Hospital General “Jesús Kumate” en septiembre de 2018.

Como parte de su rutina de vigilancia, los policías estatales de la SSP pasaron por el estacionamiento de Animaya alrededor de las 5 de la tarde, hora en que hay poca gente en el lugar, y vieron caminando a una persona concentrada en la preparación de un cigarro con yerba seca que después comprobaron que era mariguana.

Los agentes se acercaron en su patrulla al desconocido. Cuando lo interrogaron sobre el cigarro de mariguana éste reaccionó con una actitud de prepotencia, con agresiones verbales contra los policías y como quiso emplear la fuerza física lo controlaron, sometieron, esposaron y trasladaron al edificio de la SSP donde lo encerraron en una celda.

Sin embargo, desde que entró a la fortaleza policíaca del Periférico Poniente inició una investigación de inteligencia policial, un rastreo de sus antecedentes delincuenciales y apareció que tenía una orden de aprehensión girada el 20 de diciembre de 2018 por un juzgado de Cancún, Quintana Roo, por el homicidio y ejecución de los marinos Christian Jheovanny Morales Gallardo y Luis Miguel Pérez López.

Al parecer, este último era originario de Yucatán y llevaba apenas una semana asignado a la zona naval de Quintana Roo, en su primera incursión en el territorio del estado vecino que vive violencia extrema por la delincuencia organizada.

Con estos datos de inteligencia policial, la SSP turnó a “El Canelo” a la Fiscalía General del Estado por el presunto delito de posesión y posible venta de drogas que derivó en su detención en forma flagrante. A su vez, la FGE comunicó a su similar de Quintana Roo la detención de “El Canelo”. De inmediato salió un convoy de dos camionetas de policías ministeriales rumbo a Mérida para llevar por la noche al sicario ese mismo sábado.

Fue un traslado sigiloso de Mérida a Cancún, pero con fuerte vigilancia para evitar sorpresas dado que el detenido es parte del Cártel del Golfo. Las dos camionetas de la policía quintanarroense, cuyos agentes dieron por cumplida la orden de aprehensión, fueron custodiadas por dos camionetas de la Marina con personal fuertemente armado.

¿Por qué caminaba un peligroso sicario y asesino tan campante por el rumbo de Ciudad Caucel, sin arma de fuego y preparando sin preocupación un cigarro de mariguana? Eso quisieron averiguar los policías estatales, pero el matón, apegado a su código de silencio, solo dijo que vive en Cancún, es originario de Tabasco y tenía una semana en Mérida. No dio ubicación de dónde vivía en Mérida con el argumento de que no conoce el rumbo, pero la policía yucateca sospecha que rentaba una casa en alguna sección de los numerosos fraccionamientos de Ciudad Caucel.— Megamedia

En alerta

La localización y detención del sicario “El Canelo” activó las fuerzas de inteligencia policial del Estado y de la Secretaría de Marina por la sospecha de que algún otro cómplice del detenido estaría refugiado en alguna parte de Mérida.

Prófugos

De acuerdo con la orden de aprehensión, aún quedan tres prófugos del crimen de dos efectivos de la Marina.

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