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Sueño cumplido: bibliotecario abre su escuela para formar estilistas

Cerca de 400 personas han egresado del Instituto Autónomo de Belleza Astra Profesional

Mucho antes de abrir su escuela de belleza, incluso mucho antes de aprender a cortar el pelo y poner uñas acrílicas, José Luis Ferráez era bibliotecario en la Biblioteca Central de la Universidad Autónoma de Yucatán.

A pesar de que el empleo le brindaba seguridad económica, José Luis no se sentía cómodo cumpliendo un horario y un día decidió dejarlo para cumplir su sueño: estudiar para estilista y abrir una escuela de belleza. De eso han pasado 14 años.

Su papá, también trabajador universitario, “dio el grito en el cielo”, pero José Luis estaba decidido a ser su propio jefe.

Su afinidad con la belleza lo llevó, con un grupo de amigos, a matricularse en una academia de Mérida y al concluir sus estudios. Dos años después les propuso a sus compañeros estilistas, en medio de una charla de café, abrir una escuela de estilistas o cultoras de belleza.

Sus compañeros se sorprendieron y les pareció casi imposible, pues la mayoría se consideraba estilista nada más, pero no maestro o instructor. José Luis les insistió y los animó diciéndoles que tenían los conocimientos y eran profesionales.

Su idea, relata al Diario, era romper con las prácticas de algunas escuelas: colegiaturas elevadas y la exigencia de comprar el material para las clases en la escuela.

La idea prosperó, aunque recordó que tuvo que enfrentar muchos retos y también reclamos de directores de otras escuelas de belleza.

Al día de hoy, además de la escuela en Mérida que funciona en el local de la CTM, con los maestros suele ir a Chocholá, Tizimín, Umán y Dzilam Bravo para que las chicas de esos lugares no viajen a la capital y gasten en pasaje y comida.

Aparte de tratamientos y tips de belleza, a las jóvenes se les enseña a ser disciplinadas, pues eso es una de las claves para tener éxito.

Actualmente José Luis no hace cortes ni tratamientos de belleza, pues está más enfocado en la dirección de su Instituto Autónomo de Belleza Astra Profesional, de donde han egresado alrededor de 400 personas.

La belleza, remata, “es una rama que nunca acabará, pues la gente siempre tiene cabello o una necesidad en cuanto a la belleza. Por ejemplo, para 10 de mayo muchos le regalan a su mamá una visita al salón”.

Enseñanzas Belleza

“Estar en un salón de belleza es tener contacto y realizar los trabajos a las clientas”, dice José Ferráez.

Sustento

“Estar en una escuela de belleza es para enseñar o transmitir desde la creación de un salón de belleza hasta cómo vamos a realizar cada trabajo”, comenta el entrevistado. Ha comprobado que el estilismo es una profesión que deja buenas utilidades al grado que su familia celebra y ya no le dice nada, pues ve que puede vivir cómodamente con lo que gana.

Interés masculino

José Luis indica que en la actualidad muchos hombres se empiezan a interesar en la carrera, sobre todo porque el mundo de la barbería está en auge.

Atractivo

En esos lugares, dice, ya no solo se hacen cortes de cabello y barba, sino también manicure, pedicure, esmalte de uñas, depilado de cejas o completo, rizado de pestañas y faciales. “El hombre hoy por hoy ya se preocupa más por verse bien”.

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