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Tema pendiente

Aspecto del basurero que funciona cerca de la comisaría de Paraíso

Polémica por el relleno sanitario de Progreso

Contra su promesa de sanear el lugar, el alcalde de Progreso, Julián Zacarías Curi, ha decidido mantener en operación el basurero de ese municipio en un terreno a cielo abierto, sin las mínimas medidas de control ambiental y acumulando grandes montañas de desperdicios.

Este sitio se encuentra a cien metros del antiguo relleno sanitario, cerca de la comisaría de Paraíso, en una superficie recién desmontada y que en algunos puntos invade predios particulares aledaños.

En este basurero se depositan diariamente más de 80 toneladas de desperdicios y el doble los fines de semana y períodos vacacionales, según reportes oficiales, lo que pone en riesgo el manto freático y el equilibrio ecológico de la zona, sin que alguna autoridad intervenga para impedirlo.

Reporteros del Diario recorrieron ese lugar y constataron que donde se deposita la basura, cerca de los terrenos de lo que iba a ser la Zona Económica Especial (ZEE), no existe la geomembrana necesaria para proteger el manto freático y hay una visible contaminación ambiental.

La basura no solo se encuentra en esos terrenos recién abiertos con maquinaria pesada, sino también tirada a la vera de los caminos de acceso a ese lugar y al antiguo relleno sanitario, a unos cinco kilómetros al poniente del puente de Paraíso de la carretera Progreso-Mérida.

En esa zona se observa el tráfico de camiones de tres toneladas arrojando desperdicios recogidos en el puerto. Antes de que se cancelara el proyecto de la ZEE, el actual ayuntamiento se había comprometido a clausurar ese relleno sanitario, abierto desde 2008, y construir otro nuevo con un presupuesto de 22 millones de pesos.

De acuerdo con datos obtenidos por Central 9, la Unidad de Investigación Periodística de Grupo Megamedia, este relleno “rebosó” a los pocos años de iniciar operaciones.

En mayo de 2015, el entonces secretario de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente, Eduardo Batllori Sampedro, recomendó clausurarlo y reubicarlo lejos del puerto.

Para entonces el relleno sanitario ya estaba convertido en un tiradero al aire libre y no funcionaba como relleno sanitario, ya que la basura no se aplastaba ni se cubría con polvo, sino se acumulaba al aire libre e incluso se quemaba, a pesar de que en Yucatán está prohibido hacerlo.

Empero, ninguna autoridad municipal intervino. Por el contrario, en 2016 la basura recolectada por el Ayuntamiento de Progreso y la empresa particular de Manuel Contreras Alcalá, se depositaba en las inmediaciones del relleno sanitario, convertido entonces en un tiradero a cielo abierto.

Al tomar posesión como alcalde, en septiembre de 2018, Zacarías Curi ofreció clausurar el relleno sanitario y “en conjunto con Mérida, trasladar toda la basura fuera de Progreso, en lo que modernizamos el basurero local”, dijo al presentar su plan de trabajo.

El funcionario cumplió con cerrar el relleno y convertirlo en áreas verdes. En la cima de ese lugar ordenó sembrar algunos árboles.

Sin embargo, no dio detalles del plan para modernizar el basurero.— HERNÁN CASARES CÁMARA Y JOSÉ GABINO TZEC VALLE

Concejal Problema de la basura

El alcalde Julián Zacarías Curi señaló que su compromiso de solucionar el problema de la basura se cumplió.

Celda

En cuanto al destino final de los desperdicios, se trasladan al relleno sanitario donde se abrió una nueva celda, indicó.

Saneamiento

También mencionó que se están terminando los trabajos de saneamiento del anterior relleno sanitario. Antiguamente, agregó, la basura se quemaba a cielo abierto.

Recolección

La recolecta se realiza en todo el municipio con rutas y horarios del servicio, con camiones compactadores y volquetes.

Traslado

Al principio de la administración municipal, la basura que se recolectaba en la ciudad y comisarías se trasladaba al relleno sanitario de Mérida, pero de acuerdo con el alcalde, desde hace más de un año que no se lleva a la ciudad capital.

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