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Tensión en la Fiscalía de Yucatán

Autoridades intervienen en las oficinas del empresario Gabriel Guzmán Millet

El exfuncionario Wílberth Cetina Arjona, en conflicto con la Policía Estatal

Una de las principales causas de la remoción de Wílberth Cetina Arjona como fiscal general del Estado hace un año fue su constante relación conflictiva con el secretario de Seguridad Pública (SSP), Luis Felipe Saidén Ojeda.

Según se escucha en una de las grabaciones hechas al exfuncionario obtenidas por Central 9, la Unidad de Investigación Periodística de Grupo Megamedia, y publicada el 5 de noviembre de 2020, a pocos meses de asumir el cargo Cetina Arjona confesó a un interlocutor no identificado que una de sus principales diferencias con el jefe policíaco era el método de éste para detener y consignar a los delincuentes.

También manifestó su desacuerdo con la decisión del gobernador Mauricio Vila Dosal de seguir manteniendo a la Policía Estatal de Investigación bajo las órdenes de Saidén Ojeda, ya que el exfiscal pensaba que el único facultado para investigar es el Ministerio Público, no los policías.

Esta situación, según él, había sido la causa de los continuos conflictos de sus antecesores en la Fiscalía con el titular de la SSP.

Conflicto en aumento

En las semanas previas al cese de Cetina Arjona, fuentes extraoficiales habían informado de una “tensión muy fuerte” en la dependencia, debido a desencuentros de éste con Saidén.

Incluso, dos días antes de la salida del fiscal se habló, también extraoficialmente, de un choque verbal entre los dos funcionarios, en el que para frenarlo tuvo que intervenir Vila Dosal, lo que propició la salida de Cetina Arjona.

Otra diferencia protagonizada por los dos, algunos de cuyos detalles trascendieron al público, ocurrió en el incidente registrado en agosto de 2020, afuera de las oficinas del empresario Gabriel Guzmán Millet, dedicado a la compra y venta de tierras ejidales y cliente del despacho de abogados de Cetina Arjona para algunos casos.

Este incidente, según algunas fuentes, habría marcado la parte más álgida del conflicto entre Saidén Ojeda y Cetina Arjona.

Central 9 publicó el 19 de octubre del año pasado un reportaje sobre una persona identificada como Heriberto A. G., responsable de asaltar la casa de sus propios padres, en la colonia Dzityá-Polígono Chuburná, con la ayuda de seis pistoleros.

Lee: A un año del cese del fiscal Cetina, sus ilícitos siguen impunes

Los ladrones, quienes portaban armas de grueso calibre, entraron en ese domicilio cerca de la medianoche del miércoles 5 de agosto, amagaron a sus ocupantes y los despojaron de joyas y dinero. Allí permanecieron hasta la madrugada del día siguiente, cuando salieron del lugar y los afectados pudieron reportar los hechos al 9-1-1.

La Policía siguió el derrotero de los vehículos de los asaltantes por medio de las cámaras del C-4, descubrieron que se dirigían a una casa de la calle 23, esquina con 34, de la Buenavista, donde funcionan las oficinas de Guzmán Millet.

La Policía no pudo entrar al lugar porque carecía de una orden de cateo. Aunque la solicitó a la Fiscalía, esta dependencia habría dicho, según las fuentes consultadas, que el trámite tardaría varios días.

De acuerdo con otras fuentes, esta situación habría ocasionado un agrio diferendo entre Saidén Ojeda y el fiscal Cetina Arjona, porque éste no tendría razones legales para proteger a los sospechosos. Esa medida facilitó la huida de los delincuentes.

Heriberto A. G., líder de la banda que perpetró el atraco, resultó ser un operador de confianza de Guzmán Millet en la compra de tierras.

Captura

Pese a los obstáculos, días después la Policía detuvo a dos de los asaltantes: Víctor Ramón M. G., quien se escondía en Candelaria, Campeche, y al propio Heriberto A. G., este último gracias a que tenía una orden de aprehensión por otro delito —emitida en julio y que no había sido ejecutada— y porque sus familiares lo identificaron plenamente.

Guzmán Millet no fue detenido porque sus abogados alegaron que no había flagrancia.

En días recientes, reporteros de Central 9 averiguaron que los dos detenidos fueron vinculados a proceso, el 30 de septiembre de 2020, por el juez segundo de Control del Primer Distrito Judicial, acusados de asalto con violencia y otros delitos.

El 29 de diciembre, el juez realizó una audiencia a la que debía asistir Guzmán Millet por su presunta relación con los asaltantes, pero éste no acudió pretextando problemas médicos.

En la misma audiencia, el juez acordó autorizar una inspección judicial en las oficinas del empresario y la ampliación del cierre de la investigación hasta marzo.

La revisión en las oficinas se realizó el 23 de febrero, por parte de agentes de la Policía Estatal de Investigación y peritos de la Fiscalía del Estado.

Según versiones extraoficiales, un día antes de la diligencia, un grupo de personas entró en ese domicilio y sacó varias cajas con documentos.

El día de la inspección, los agentes aseguraron las oficinas y una camioneta que se encontraba en el estacionamiento.

Sin embargo, el 16 de marzo de este año, el juzgado Cuarto de Distrito concedió un amparo, por lo menos a Heriberto A. G., ordenando al juez del caso dejar insubsistente el auto de vinculación a proceso y reponer el procedimiento. (Continuará).— HERNÁN CASARES CÁMARA

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