in

Un andador turístico y un gran complejo habitacional en Mérida

Renán Barrera Concha

Dos atractivos planes están en la mira del Ayuntamiento que preside el alcalde Renán Barrera Concha. Ambos, aún en etapa preliminar, impulsarían la economía, el turismo y la cultura de la capital yucateca.

Renán Barrera Concha, presidente municipal

Carlos F. Cámara Gutiérrez

Concretar, hacer realidad un andador turístico en el Centro Histórico y un gran complejo habitacional y comercial en el sur y surponiente de Mérida son las dos propuestas que da a conocer, en la última entrega de una entrevista, el presidente municipal meridano.

¿Hay algún plan para convertir la calle 47 en un andador turístico o hay algún otro proyecto para ese espacio que tenga relación con La Plancha y el Tren Maya?

Sí hay. De manera preliminar se sugiere de manera reiterada que la calle 47, que conecta al Paseo de Montejo y al corazón del barrio de Santa Ana con los terrenos de La Plancha se convierta en un andador. Esa calle tiene una vocación turística natural. Los que conocemos esta ciudad hace muchos años hemos visto como la calle 47 ya evolucionó, y hay restaurantes, hoteles boutique, lugares de esparcimiento de muy buen nivel y calidad, que vienen a posicionar esa vía que tiene una proclividad turística natural, orgánica. Creo que la tendencia mundial en este tipo de espacios es de volver más peatonales esas arterias. Que esas calles sean un canal de comunicación donde la gente camine libremente. Constatamos que cuando hay cierres de calles para algunos eventos culturales o turísticos la gente se desborda para disfrutar el Centro Histórico. Creo que Mérida está preparada, está lista para dar un siguiente paso, siempre con total sensatez y con una gran socialización del sector comercial y turístico de la zona para llevar al cabo ese plan. En síntesis, sí se volvería un andador turístico el tramo de la calle 47, del inicio del Paseo de Montejo a La Plancha. Es un proyecto muy viable, y esta administración está dispuesta a impulsar. Sin embargo, habría que esperar que concluya el plan que se hará en La Plancha para que conecte en tiempos y también en posibilidades este circuito muy interesante y atractivo.

El planteamiento de impulsar la calle 47 como un corredor turístico-cultural, si llegara a materializarse la propuesta, habría que consensuarlo con los vecinos y comerciantes de ese sector por medio del programa de diseño de espacios públicos participativos. Y dependiendo de los resultados determinar lo más conveniente para todos. La idea es hacer un icono turístico de Mérida. La gente quiere caminar el Paseo de Montejo, quiere disfrutar la belleza del Centro Histórico y la calle 47 se presta para hacerlo realidad.

Se habla mucho de la construcción de un nuevo aeropuerto en Mérida, también relacionado con el proyecto del Tren Maya. En caso de concretarse, ¿qué pasaría con los terrenos de la actual terminal aérea? ¿Qué injerencia tiene el Ayuntamiento en ese asunto?

Ha sido también un tema polémico en todo sentido. Primero con la forma en cómo se comunicó, y ofrecería dos visiones sobre el tema. Uno es, a dónde se iría el nuevo aeropuerto, y todo el contexto que eso implica. Ahí no tengo mayor información, porque se habla de que esté fuera de la ciudad, así que no he tenido mucha interacción. Y la otra, el destino del aeropuerto. Desde el principio, cuando escuché esa posibilidad, en la reunión que sostuvimos con Rogelio Jiménez Pons (titular de Fonatur) y el gobernador, le manifesté mi interés en participar en lo que sucedería en los terrenos que hoy ocupa el aeropuerto. Esa extensión es federal, no le pertenecen a la ciudad o al Estado, pero son casi 600 hectáreas de un espacio que, de concretarse el proyecto del nuevo aeropuerto, de reubicarse, abre la oportunidad para desarrollar esa zona que durante muchos años ha estado relegada por esos terrenos donde ahora está la terminal aérea. De alguna manera la ciudad está perfectamente conectada entre sí, y de construirse un nuevo aeropuerto ayudaría a conectar a Mérida todavía más. De norte a sur y de poniente a oriente, liberando cualquier obstáculo que se presente en esa delimitación, lo que permitiría realizar un desarrollo habitacional, comercial y turístico que pueda detonar el sur y el surponiente de Mérida.

Familias invaden Dzityá para visitar la feria de Tunich

El Centenario y Animaya abrirán los lunes durante las vacaciones