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Un año de pandemia en Yucatán: así cambió nuestra vida el Covid-19

A casi un año de pandemia en Yucatán, compartimos la portada del sábado 14 de marzo de 2020 en la que se informa de los primeros casos confirmados en el Estado.

El sábado 13 de marzo de 2021 se cumple un año de pandemia en Yucatán. El Covid-19 cambió toda nuestra vida social. Aquí, un recuento de lo que dejamos atrás.

MÉRIDA.- Finalizaba el invierno de 2020. Era marzo. Atrás quedaron la tradicional Rosca de Reyes Monumental, el Mérida Fest, los tamales del día de la Candelaria, San Valentín y el Carnaval. El martes 3 de marzo José Luis Perales se presentó en el auditorio La Isla. El domingo 8 de marzo miles de mujeres se manifestaron en defensa de sus derechos sobre Paseo de Montejo

De repente, la mañana del domingo 15, en un hecho inédito y surrealista, la icónica avenida de Mérida permaneció vacía de visitantes en la tradicional bicirruta. El Covid-19 había llegado a tierras yucatecas y comenzaba el confinamiento como medida preventiva.

Ha pasado casi un año desde que el escenario que nadie deseaba se hizo  presente.  El Covid-19 llegó a Yucatán el 13 de marzo. Una enfermedad desconocida, altamente contagiosa y mortal, llegó a la entidad y de inmediato los distintos órdenes de gobierno implementaron acciones para evitar su propagación. La primera fue decretar una cuarentena que incluía el confinamiento, las restricciones a la vialidad y la suspensión de actividades masivas.

Las actividades y programas culturales y artísticos del ayuntamiento de Mérida fueron suspendidas desde aquel cabalístico viernes 13 de marzo. Las tradicionales serenatas de Santa Lucía, las vaquerías frente a Palacio Municipal, Mérida en Domingo, Noche Mexicana, En el Corazón de Mérida, los eventos en el Centro Cultural Olimpo y en general todos los espacios donde se llevan al cabo actividades auspiciadas por la comuna meridana entraron en pausa. Similar suerte corrieron los parques zoológico del Centenario, Animaya, La Ceiba y la Reserva Ecológica de Cuxtal.

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Casi al mismo tiempo el Gobierno del Estado suspende actividades presenciales en escuelas públicas y privadas y se decreta el cierre de las zonas arqueológicas yucatecas. Con la llegada de la primavera, el fenómeno arqueoastronómico del equinoccio, que congrega a miles de visitantes en Chichén Itzá para ver el descenso de la serpiente emplumada, ocurre sin público, tal como será en este 2021, un año después.

Antes de que termine marzo la situación alcanzó tintes cada vez más insospechados. La SSY estableció retenes sanitarios en los límites del estado con Campeche y Quintana Roo y algunos municipios comenzaron a restringir la movilidad dentro de sus jurisdicciones.

No tardaron en presentarse los primeros casos de persecución y discriminación contra personas, familias y extranjeros, presuntamente por ser potenciales focos de contagio. Las empresas en general se vieron forzadas a cerrar operaciones y con ello el sistema de transporte urbano entra en crisis, dejó de operar 50% de su parque vehicular y el que funciona debe ser desinfectado diariamente antes de prestar servicio.

La SSP restringió la movilidad en ciertas vialidades de Mérida y se limitó el uso del automóvil particular a una persona por vehículo y los taxis solo podían llevar un pasajero por unidad.

Para abril cerraron cines, gimnasios, centros comerciales, restaurantes y bares, hasta que existan condiciones para operar en forma segura. Supermercados y farmacias no cerraron, pero limitaron sus aforos. Condicionan la accesibilidad a una persona por familia y se exige el uso de gel antibacterial, cubrebocas y sana distancia.

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La Liga Mexicana de Béisbol no comenzó y con ello los Leones de Yucatán dejaron de llenar de aficionados y emociones al estadio Kukulcán, y los Venados de Mérida jugaron a puerta cerrada en la Liga de Ascenso de fútbol profesional. También se suspendieron la Copa Mundial Juvenil de Tenis, el torneo de ajedrez Carlos Torres Repetto y la temporada en la plaza de toros Mérida.

Los templos católicos también cerraron sus puertas y de facto se suspendieron todos los oficios propios de la Semana Santa. No hay bodas religiosas, bautizos, confirmaciones...

La cuarentena se extiende por tiempo indefinido con múltiples impactos en la sociedad. Solo entre abril y mayo se triplicaron las llamadas de mujeres solicitando ayuda por violencia intrafamiliar al Instituto Municipal de la Mujer, cuyo refugio ha estado al máximo de capacidad durante casi todo el año, según se reveló este mes de manera oficial.

Los eventos sociales también se suspendieron y las banqueteras cancelaron o pospusieron sistemáticamente actividades, medida que afecta también a pastelerías, grupos musicales y de luz y sonido, DJ, floristas, decoradores, fotógrafos y productoras de vídeo. Las pérdidas en el sector son millonarias y muchos se ven obligados a vender sus activos o se van a la quiebra, al igual que muchos negocios de todo giro.

Los centros de espectáculos como el Foro GNP o Auditorio La Isla cancelaron todos los conciertos programados para el año, incluso el, recién remozado para ser sede de un frustrado Tianguis Turístico, Centro de Convenciones Yucatán Siglo XXI se convirtió en un hospital de atención para pacientes de Covid-19. Y el nuevo Centro Internacional de Congresos también cerró sus puertas y operaciones.

Eventos cancelados por la pandemia en 2020

Asimismo, se cancelaron las expo Vivienda, Boda, Comercio y Campo, y también el Salón del Automóvil. Los festejos del Día del Niño, de la Madre y del Padre, que cada año elevan las ventas en comercios y restaurantes, trascurrieron en la intimidad de los hogares.

El período vacacional de julio y agosto pasó entre limitaciones de horarios de movilidad y playas cerradas. Hoteles apenas habilitados a un 30% de su capacidad y con la cancelación del arribo de cruceros a Progreso. La zona de antros de Chicxulub Puerto se mantiene a oscuras y en silencio toda la temporada.

El mes de la Patria fue atípico. Lo que en 1988 no logró el huracán “Gilberto”, lo hizo en 2020  un virus que se elimina con agua y jabón: la ceremonia del Grito se realiza en Mérida ante una plaza vacía y no se lleva al cabo el tradicional desfile cívico-militar del 16 de septiembre.

Las actividades de Hanal Pixán fueron virtuales. Eventos como la muestra estatal de altares en la plaza principal de Mérida, Delirio Teatral y el Paseo de las Ánimas se suspenden, al igual que las fiestas de Halloween. Tal como ocurrió en los días del Padre y de la Madre, los cementerios se cierran, nadie puede visitar las tumbas de sus seres queridos.

La Feria Yucatán Xmatkuil 2020 fue suspendida y la oscuridad y el silencio se apoderaron del recinto ferial al sur de Mérida, tradicionalmente bullicioso para estas fechas. Tampoco hubo desfile de la Revolución Mexicana del 20 de noviembre.

Breve reanudación de las fiestas en Yucatán

Lo que a finales de noviembre parecía un prometedor retorno a los eventos sociales y festejos dentro de una normalidad relativa se vio frustrado cuando algunos empresarios banqueteros y propietarios de bares y restaurantes incumplieron las normas de seguridad e higiene. En un solo fin de semana fueron clausurados y multados una docena de negocios por sobrepasar los límites de aforo permitido y no respetar la sana distancia y el uso de cubrebocas.

En una suerte  de pago de justos por pecadores, el gobierno del Estado prohibió de nuevo la realización de fiestas, celebraciones y eventos sociales, lo que deriva en reclamaciones y protesta de la mayoría de quienes se dedican a esta actividad, una sanción que apenas comienza a tener visos de solución.

La villa navideña de Coca Cola, con su monumental, colorido árbol y alegre espectáculo navideño, tampoco se instaló y el santuario guadalupano de San Cristóbal vivió sin duda el festejo del 12 de diciembre más triste, íntimo, ante la ausencia de feligreses, devotos, peregrinos y antorchistas  que cada año acuden a presentarle sus respetos y agradecimientos a la virgen morena del Tepeyac.

Y llegó el 2021 en medio de la pandemia

La Navidad y el Año Nuevo se celebraron en la intimidad del hogar, con la exhortación de festejar con el núcleo familiar exclusivamente. Se mantiene la prohibición del tránsito de vehículos por las calles entre las 23:30 y las 5 horas y, tras un cambio en el reglamento, se comenzaron a aplicar multas de casi 4,000 pesos a quienes violan el "toque de queda”. Solo en el primer día hubo 60 sancionados.

El tradicional Baile de Debutantes del Club Campestre, con toda la tradición y elegancia que conlleva, no se realizó por vez primera en poco más de medio siglo. Similar suerte corrió la tradicional corrida de Año Nuevo en la Plaza de Toros Mérida.

Con el nuevo año, la primera  fiesta, el Día de Reyes,  tampoco se pudo celebrar como ya es costumbre: no hay roscas monumentales que partir y las ventas del tradicional producto en panaderías del centro de Mérida se caen en casi 70%.

Paralelamente el Mérida Fest 2021 da inicio con una alborada austera, con mínima presencia de participantes y las actividades artísticas y culturales del mismo migran a formato digital o se transforman en espectáculos móviles que desfilan sobre plataformas arrastradas por vehículos en algunas colonias populares de la capital yucateca.

El Día de la Candelaria no se celebra en su santuario de Mérida y los tradicionales tamales tampoco se venden como un año atrás. El festejo de San Valentín solo mejora las ventas de los comerciantes en 25%, muy lejos del 50% pretendido. La competencia informal y a través de redes sociales pulverizan las expectativas y con ello la esperanza de una anhelada recuperación económica.

A un año del brote de Covid en Yucatán siguen las restricciones

También se cancela el Carnaval de Mérida 2021, luego de casi un año de especulaciones y un intento del Ayuntamiento por realizar un festejo virtual. La idea sucumbe a la presión social y se decide que los recursos para esta actividad sean reorientados a atender la emergencia sanitaria.

Así, a casi un año de confinamiento por la pandemia, continúan las restricciones porque siguen los contagios de manera acelerada. El INAH en Yucatán ya anunció que la zona arqueológica de Chichén Itzá no estará abierta al público los días 20, 21 y 22 del presente para ver el equinoccio de primavera. Será el segundo año consecutivo que el público no podrá presenciar en vivo el fenómeno de luz y sombra.

Un año de la pandemia en Yucatán

Escrito por Emanuel Rincón Becerra

Emanuel Rincón Becerra, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM). Es licenciado en Ciencias de la Comunicación con 30 años de trayectoria en periodismo; ingresó a Grupo Megamedia en 1994. Se especializa en arte, cultura, turismo, arqueología, vida empresarial, historia y  fotografía.

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