in

Una prioridad estatal

Para que la economía de Yucatán pueda incrementar significativamente el valor real de su producción anual es indispensable multiplicar la inversión, señala un informe.— “Partners”

Yucatán tiene mucho trabajo por hacer en lo que se refiere a Inversión Extranjera Directa (IED), indicador que a partir de 2013 muestra una alarmante tendencia a la baja: desde los 516.4 millones de dólares captados ese año hasta los 73 millones de dólares de 2018.

Actualmente la IED de Yucatán representa un irrelevante 0.29% del total nacional de 32,694 millones de dólares.

Estos datos son preocupantes porque sin inversión no hay crecimiento económico, señala Amenoffis Acosta Ríos, director del Centro para la Competitividad de Yucatán (CCY), al comentar el reporte del comportamiento de la economía yucateca en 2018.

Esta aguda debilidad en la entrada de capital productivo —de ese total de 73 millones de dólares solamente 34 millones fueron de nuevas inversiones— ha sido uno de los mayores impedimentos de Yucatán para fortalecer su economía.

Con estos magros resultados, la entidad se ubica en los últimos lugares del listado nacional en captación de inversión foránea, sumido en el lugar 25 y a años luz de los estados que lideran la captación de IED en el país: Ciudad de México, con 3,759 millones de dólares; Nuevo León, con 3,383 millones; Guanajuato, 1,026 millones; Coahuila, 872 millones; Veracruz, 573 millones, y Jalisco, con 510 millones.

Hay que poner manos a la obra, teniendo en cuenta el papel destacado de la inversión directa extranjera en el desarrollo económico de un país o de un estado, señala Acosta Ríos. “Una de las claves para que la entidad aumente sus expectativas de crecimiento es atraer más capital foráneo”, dice.

Tras insistir en que “a mayor inversión, mayor crecimiento”, el director del CCY comenta, como ejemplo, que China comenzó a crecer a las tasas brutales que le conocemos cuando se decidió a invertir hasta el 50% de su PIB en infraestructura. “Aquel problema mundial de encarecimiento de los materiales de construcción —acero, cemento— se desató porque China lo consumía todo”.

Detonante

Ante el entorno de incertidumbre nacional e internacional, vienen años difíciles para el país, con una limitada inversión extranjera y nacional, así que Yucatán tiene que hacer todo lo posible por ganar participación de ese capital productivo a las otras entidades federativas, añade. “El esfuerzo debe enfocarse en aumentar la participación con respecto a otras entidades federativas”.

Bienes de capital

El análisis comienza con una revisión a la situación de la inversión fija en el Estado, una información que lamentablemente, señala el CCY, no está actualizada. Los datos más recientes los dio a conocer el Inegi en diciembre de 2018 y están basados en el último Censo Económico de 2014.

Según estas cifras, el acervo de capital del sector público en Yucatán (incluidos bienes inmuebles e infraestructura, bienes muebles y activos intangibles) asciende a $88,000 millones. Con esta cantidad, que representa apenas el 8% del total nacional, Yucatán ocupa el lugar 25 en el contexto de los 32 estados del país.

En el sector privado los bienes de capital ascienden a $504,000 millones (bienes inmuebles, viviendas, maquinaria y equipo de producción, equipo de transporte y de cómputo, y mobiliarios de oficina). La entidad está en el lugar 24 del país, con 1.5% del total nacional.

Si nos referimos específicamente al rubro de maquinaria y equipo de producción, y de equipo de cómputo del sector privado, que ascendieron a $160,000 millones y a $6,000 millones respectivamente, Yucatán se ubicó en ambos casos en el sitio 22, con 1.5% del total nacional.

“Para que la economía estatal pueda subir a mejores sitios por el valor real de su producción anual se requieren aumentos significativos en la inversión pública y privada”, destaca el documento del CCY.

La importancia de los datos de los bienes de capital es que hacen referencia a la capacidad de producción ya instalada, que es la base para atraer la inversión, señala Acosta Ríos, quien menciona que le llaman la atención detalles como que en el sector público existan más bienes de capital en Colima que en Yucatán y que en el sector privado estemos por debajo de Chiapas.

Capital foráneo

Como se indicó, en los seis años que van de 2013 a 2018, la IED total en Yucatán (que incluye Nuevas Inversiones, Reinversión de Utilidades y Cuentas entre Compañías) se redujo de forma alarmante. Específicamente en Nuevas Inversiones la situación es grave, ya que en 2013 se invirtieron 434.7 millones de dólares y en 2018 únicamente 34 millones de dólares, representando 0.29% del total nacional.

En captación de Nueva IED por entidades federativas en 2018, Yucatán se ubicó en el sitio 25 y en cuanto a Reinversión de Utilidades en el lugar 29 nacional.

En los primeros tres meses de este año la IED total en Yucatán ascendió a 75 millones de dólares, 36% más que en el mismo período precedente, pero 24% menos que los obtenidos en el primer trimestre de 2017, que con 99 millones de dólares resulta ser el mejor primer trimestre de la serie 2013-2019, agrega el informe.

Año político

“El gobernador ha estado tuiteando que tenemos 74.9 millones de dólares de inversión en el primer trimestre, más que en todo 2018. Es un dato cierto… pero hay que contextualizarlo: 2018 fue un año de campañas en el que el trabajo se enfocó no en atraer inversiones, sino votos”, dice Amenoffis.

“Y una parte de esos 75 millones se registraron ahora, pero ya venían desde el año pasado, como los 30 millones de dólares del parque de energía solar”, apunta José Antonio Loret de Mola Gómory, presidente de Coparmex.

Además, retoma la palabra Amenoffis, si esos 73 millones de dólares de 2018 se contrastan con los alrededor de 3,000 millones que atrajo la Ciudad de México, ni pintan. Es decir, nuestra base en materia de inversión es muy baja, presumir que ‘estamos trayendo una tasa de IED mayor que otros años’ suena exagerado porque nuestra base aún es pequeña”.

“El que tiene 10 y crece el 1% gana uno, el que tiene 200, con ese mismo 1% gana 20, entonces aunque parezca igual, las dimensiones del crecimiento entre un estado y otro son muy diferentes”.

En 2018, México captó un total de 32,000 millones, que este año a lo mejor se reducen a 30,000 millones… “La pregunta es ¿cuánto de esa cifra podremos atraer a Yucatán? ¿Cuál va a ser nuestra participación de ese pastel?

“Crecer en relación con el año pasado es una buena noticia, pero ganar participación de mercado es sostenibilidad en el tiempo. Si le quito un 1% del mercado a mi competidor, ese punto valdrá un montón de crecimiento en los años por venir”.

Eso es lo que queremos y hay dinámicas que generan esa participación, dice. En Puebla, cuando se inaugura un negocio con capital alemán, los responsables de fomento económico municipal y estatal dirigen sus mensajes en alemán y luego los traducen al español. “Es decir, allí es obligación que los funcionarios de promoción económica hablen bien alemán porque saben que así se ganan la confianza de los empresarios de ese país”.

La clave es ganar más participación, porque así se comienza a subir, prosigue. Aguascalientes está ganando la batalla japonesa como Puebla la alemana. “La pregunta es ¿cuál es el país que va a decir Yucatán es mi estado?”.

“Todo se remite otra vez a ‘quiero participación, quiero que algún país diga: mi partner es Yucatán’”, concluye.— Mario S. Durán Yabur

Hasta 12 años de prisión por lío de lanchas quemadas

Los males del yucateco