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Ya mira hacia el futuro

El alcalde Renán Barrera Concha saluda a los visitantes poblanos Diana Hernández Torres y Roobell Hernández Herrera

A un año de su triunfo electoral, que lo convirtió por segunda ocasión en alcalde de Mérida, Renán Barrera Concha hace un repaso a los temas en boga en los ámbitos local, estatal y federal. Además, habla de los proyectos de obra pública y su futuro político.

Renán Barrera Concha, presidente municipal de Mérida

Carlos F. Cámara Gutiérrez

Una pareja de visitantes poblanos, padre e hija, admiran y toman fotografías de la Plaza Grande desde lo alto del balcón del Palacio Municipal.

Les toma por sorpresa que el alcalde de la ciudad les salude y agradezca por elegir a la capital yucateca para vacacionar.

Son los momentos previos a la entrevista que Renán Barrera Concha concede a Diario de Yucatán, en la que aborda tópicos vigentes, como el anhelado proyecto ciudadano de convertir los terrenos de La Plancha en un singular parque, en un gran pulmón verde, y su posible conexión con el establecimiento de una estación del Tren Maya en esa extensión.

Ligado a esa propuesta preliminar, el presidente meridano revela algunos detalles de un ambicioso plan para convertir la calle 47, de poniente a oriente, a partir del inicio del Paseo de Montejo a La Plancha, en un andador turístico y de lo que pasaría con los terrenos del actual aeropuerto en caso de que se concrete la idea de una nueva terminal aérea, ambos temas que daremos a conocer con mayor amplitud en una próxima entrega. Además, se refiere al conflicto con vecinos de Villas del Sol por un desarrollo inmobiliario; a la contienda por presidir el Comité Directivo Municipal del PAN, y en particular a sus intenciones de reelegirse para un período más al frente de la administración municipal. Y como colofón, si en verdad aspira a la gubernatura de Yucatán.

Qué papel juega el Ayuntamiento de Mérida en el proyecto de La Plancha?

La Plancha por muchos años fue dominio del gobierno federal, por medio de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes. Posteriormente, bajo diferentes esquemas jurídicos, pasó a diferentes empresas ferroviarias, como una concesión. Y hoy representa uno de los puntos estratégicos, el alma del Centro Histórico, el único espacio —considerando parte de La Plancha y la estación de ferrocarriles— con una extensión de casi 16 hectáreas disponibles. El Ayuntamiento siempre ha tenido mucho interés, al menos en las dos ocasiones que he estado como alcalde, en los proyectos que se quieran realizar ahí, que estén de la mano con la autoridad municipal y tengan un sustento social. Al ser una extensión tan deseada por colonos, vecinos, por los que tienen planes en el Centro Histórico, y por el concepto de ciudad como tal, siempre es parte fundamental de las decisiones del Ayuntamiento lo que vaya a suceder o lo que planeen hacer ahí, entendiendo que no es un terreno municipal.

Acompañó recientemente al gobernador en una reunión con Rogelio Jiménez Pons, director de Fonatur, ¿trataron algún tema referente a La Plancha y su posible relación con el plan del Tren Maya?

Sí. La reunión se dio a raíz de lo que vimos en los medios de comunicación, que había un poco de confusión con respecto a los planteamientos de Fonatur y a lo que el gobierno del Estado había desarrollado hasta ahora. Son dos momentos distintos. En el primero, tuve una reunión muy al principio de esta administración con Rogelio Jiménez, primero para presentarme como el alcalde de una de las ciudades donde estaría una de las estaciones del Tren Maya, y hoy por lo que leímos, el epicentro de la administración del Tren Maya. Y esta última reunión se dio precisamente, a petición del gobierno del Estado, para de manera conjunta conocer cuáles son los proyectos que hay para La Plancha. Lo que ahí se trató fueron planes muy preliminares, diferentes opciones de la ruta del tren al ingresar a Mérida, la posibilidad de que llegue hasta los terrenos de La Plancha, que sea un punto turístico, una parada, algo que de alguna manera vincularía al Paseo de Montejo con el Centro Histórico. Es una idea preliminar, insisto, no hay ningún proyecto en ese sentido, pero se platicó como parte de lo que considera el gobierno federal que serviría para efectos de atraer turismo para la ciudad. Se planteó también que hay un grupo de vecinos que trabajan desde hace muchos años en transformar ese sitio en un gran espacio de recreación, cultural y de esparcimiento; que sea un gran pulmón verde, un parque disfrutable. Y me parece que se fueron con una idea muy clara de hacer realidad ese anhelo que tenemos los meridanos con ese espacio para la sana convivencia. La extensión es muy amplia y el funcionario federal se comprometió a que se hagan los estudios que correspondan para analizar la viabilidad de que coexista un gran parque con una estación para el Tren Maya.

Hace meses, algunos vecinos del fraccionamiento Villas del Sol se manifiestan en contra de un desarrollo inmobiliario en esa zona. ¿Considerando ese caso, qué opciones tienen los vecinos de la ciudad ante obras con las que no están conformes o consideran que van en contra del uso del suelo, a pesar de que cumplen con las directrices de la ley?

Muy interesante el tema, porque como ese hemos tenido antes y vamos a tener algunos más. Lo que aprendí en estos primeros 10 meses de gestión es que el principal reto que tiene este Ayuntamiento es buscar la armonía a pesar del crecimiento, o acompañando el avance y desarrollo de la ciudad. El Plan de Desarrollo Urbano que hoy tenemos, aprobado en la administración anterior, contempla un reordenamiento del crecimiento de la ciudad. En términos generales lo que implica es redensificar, inhibir la expansión de la ciudad hasta sus límites, como ya tenemos algunos casos con algunos municipios conurbados, y poblar colonias, fraccionamientos dentro del Anillo Periférico que cuentan con el 100% de infraestructura. Es un cambio cultural sin duda, porque estamos viendo que hay un crecimiento que comienza a ser vertical, que comienza a concentrar viviendas en ciertas zonas. Ello genera resistencias en varios casos. El papel del Ayuntamiento en el caso concreto de Villas del Sol es un tema que viene de varios meses, iniciamos la administración con ello, y personalmente me he reunido en más de tres ocasiones con parte de los grupos de vecinos, posiblemente no se comunicaron entre sí o no se supo, pero la única reunión como alcalde electo, ni siquiera en funciones, durante el proceso entrega recepción fue precisamente con un grupo de vecinos de Villas del Sol, y de alguna manera ellos me plantearon su preocupación. Mi compromiso con ellos fue hacer las reuniones que sean necesarias con nuestro equipo de Desarrollo Urbano como con el del Instituto Municipal de Planeación y con el área jurídica del Ayuntamiento para explicarles la razón de nuestro actuar. También les dimos las opciones jurídicas que a los que tienen derecho de impugnar. ¿Dónde viene el debate dentro del tema del Desarrollo Urbano? Es si hay algo oscuro, algo que pudiera oler a corrupción, así se han manifestado en algunas ocasiones: “hay algo que no nos cuadra de lo que el Ayuntamiento está haciendo con lo relacionado con los permisos”. La respuesta que les doy a todos aquellos que creen que el Ayuntamiento es el que tiene la última palabra para determinar el crecimiento de la ciudad es que sería absurdo aprobar algo que jurídicamente no está en condiciones de aprobar o negar, porque tanto derecho tiene el constructor, o el dueño del predio para desarrollar lo que el Plan de Desarrollo Urbano le permite, como los ciudadanos de no estar de acuerdo en que se edifique algo junto o frente a su casa. El Ayuntamiento pone sobre la mesa los elementos jurídicos que tiene como autoridad, las opciones que cada tiene en caso de no llegar a un acuerdo y las recomendación de proceder jurídicamente. ¿Por qué digo que es absurdo? Si el Ayuntamiento otorga o niega un permiso al margen de nuestra normatividad es sumamente impugnable por tres instancias adicionales a la propia. Así, que no puede garantizar al que solicita el permiso, al que pide negar el permiso. Desde el principio de la administración hallamos un tema fundamental de armonía ciudadana, porque este caso, a pesar de ser mediático, hay 100 0 150 similares, muy pequeños, muy aislados, pero todos los días se generan circunstancias en las que hay inconformidad en algunas colonias. La Secretaría de Participación Ciudadana tiene la obligación, primero, de acercarse, como mecanismo de participación a la inconformidad, decir aquí estamos como autoridad, las puertas están abiertas, el alcalde nos instruyó ha instruido poder acercarnos a ustedes, escuchar sus argumentos y poner a su disposición toda la información. Ni siquiera se tienen que ir por transparencia. Si nos piden la información concreta sobre un tema específico, cuidando los datos personales y lo que la ley nos permite, podemos incluso proporcionarles de manera más ágil lo requerido. Y con ese tenor se organizaron varias reuniones con los vecinos, personalmente lo hice con siete representantes y lo que percibí en es que había visiones distintas entre ellos de lo que debía ser el crecimiento de la ciudad. Unos opinaron que hay que extenderse hasta donde llegue Mérida; otra, no, que hay que cuidar la infraestructura. En fin es un tema de percepción, de tema de legalidad, pero también de criterio, de lo que cada uno cree que debe de pasar en Mérida. Y por eso hoy tenemos un Observatorio Urbano que es mayoritariamente ciudadano, que emite opiniones sobre este tipo de conflictos. Cerraría el tema diciendo que las puertas están abiertas. Hoy entiendo que hay un litigio, sería irresponsable de mi parte acudir a una de las partes, pero las puertas del Palacio Municipal están abiertas para cualquier inconformidad sobre algún tema de urbanismo o de autorizaciones otorgadas o de permisos negados.

Como militante panista, ¿qué opina de los candidatos que buscan presidir el Comité Directivo Municipal del PAN? ¿Tiene algún “gallo”? ¿Considera que todos tienen la capacidad para esa encomienda?

Me da mucho gusto que el partido retome su vida democrática. Creo que es un valor muy importante que le ha dado dinamismo y fortaleza al PAN, cuando los procesos democráticos internos se organizan en forma correcta y con fortaleza. Y hay problemas cuando no son así. Por experiencia propia, fui el último alcalde electo en un proceso interno por votación de los militantes, después todo se hizo por acuerdos o designaciones. Hoy hay un interés de cuatro aspirantes que se inscribieron (Cecilia Patrón Laviada, Josué Camargo Gamboa, Roberto Carlos Llanes y Ricardo Helguera Febles). Conozco a los cuatro, me tocó ser candidato con dos: con Cecilia y Roberto Carlos. En el caso de Josué, fue candidato en 2015, en el mismo período que también estuvo como candidato el entonces alcalde Mauricio Vila (Dosal). De Ricardo, entiendo que es un militante joven que ha participado en algunos procesos recientemente. Yo les deseo lo mejor a los cuatro. Es un gusto, los conozco, tienen trayectoria, aman al partido, que es lo más importante, y creo que son momentos que como autoridad debemos estar al margen del proceso interno. No hay favorito, hay un deseo de que salga el partido fortalecido y hoy más que nunca, ante el contexto nacional, demos ejemplo de que podemos ser buenos gobiernos y orgullosamente ser un buen partido para los meridanos.

Aunque apenas cumplirá en septiembre un año en la administración municipal, y ya manifestó su interés en reelegirse para el 2021, cómo vislumbra su futuro político?

Primero con mucha serenidad. Cualquier persona que se aferra a una sola posibilidad o a un futuro político inmediato cerrado a otras opciones se la pasa sufriendo. He sido alcalde (por primera vez) muy joven, a los 33 años, y aprendí mucho en esa administración que no fue nada sencilla, pero también me tocó no tener ningún cargo después, en 2015, y luego regresar a esta honrosa responsabilidad con un amplio apoyo social. En la primera administración que presidí impulsé mucho el tema de la reelección de los alcaldes. Algo que más allá de un asunto personal es un tema que considero importante. México era el único país del continente americano que sus autoridades locales no podían reelegirse. En todo el mundo, prácticamente en el 95% de los municipios, las autoridades locales son las más importantes, porque son las que interactúan con los ciudadanos, pero también las que más trascienden por los cambios que hacen en sus comunidades. Capitales como Mérida, por ejemplo, que está en el umbral del millón de habitantes, con un dirigente que sólo tiene un período de tres años, en muchas ocasiones eso limita los cambios que se tienen que hacer a profundidad. Es una de las razones por las que muchas veces los proyectos son cortoplacistas y quedan planes para promover; por citar alguno, hacer obras en los mercados “Lucas de Gálvez” y “San Benito”. Hacer una remodelación a fondo representaría muchos millones y varios años para lograrlo, pero por no tener esa continuidad, esa oportunidad ha sido difícil de concretar. Esos grandes proyectos trascendentales se quedan estancados. Mérida merece tener una estabilidad, es un momento muy importante, tenemos una coyuntura política nacional nada halagadora. Acaban de decir que hay la posibilidad de crecer al 0.2% anual y eso no es nada favorable. Sin embargo, con mucha motivación y fe Mérida y Yucatán en general están haciendo un gran esfuerzo por tener buenos números, a pesar del contexto nacional. Creo que Mérida merece tener proyectos relevantes, y para eso se requiere un equipo que esté trabajando en medidas a mediano y a corto plazo, que incluya la posibilidad de continuar con esos proyectos a lo largo del sexenio. Considero que podría ser benéfico para la ciudad y por eso afirmo que la reelección debe ser para consolidar planes de una administración municipal.

¿Quiere ser gobernador de Yucatán?

Mi sueño era ser alcalde de Mérida y tan es así que estoy en esta dinámica. Ha sido tradición de alguna manera, o muy analizado por los que saben, que después de encabezar la administración de Mérida la posibilidad de gobernar el estado a veces es más viable para los que lo contemplan. Yo aspiro a hacer mi mejor esfuerzo por mi ciudad a la que amo y por supuesto que si en algún momento se dan las condiciones, se presentan y se considera que puede ser una buena opción para la estabilidad de Yucatán y el futuro de sus habitantes, desde luego que sería un privilegio trabajar para que esa meta se pueda concretar.— (Continuará).

Limpieza en vías y costas