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En cuatro de cada 10 hogares no hay presencia paterna

Escrito en MÉXICO el

MÉXICO.— La idea de celebrar el Día del Padre surgió en 1910, cuando Smart Dood, una mujer estadounidense, destacó el papel que juegan los hombres en la sociedad, especialmente aquellos que, como progenitor, cumplían los roles de padre y madre en la educación de sus hijos.

Fue hasta 1950 cuando la celebración comenzó a generalizarse en los centros escolares de México, aunque en los años posteriores, en 1972, se convirtió en una fiesta de consumo patrocinada por las grandes cadenas comerciales, así como se estableció que cada tercer domingo del mes de junio se celebraría en el país.

Hablar de la paternidad en México es señalar las distintas características que existen en los hombres con hijos e hijas, pues poco a poco el padre mexicano ha dejado atrás la paternidad tradicional, concebida solamente como un ejercicio de autoridad y provisión en el hogar, para involucrarse en la crianza de los niños.

Si bien en el país se consideraba que “ser buena madre” era tener la responsabilidad del cuidado, atención y educación de los hijos, el ser “buen padre” se estableció en el imaginario de la sociedad como el hombre proveedor de recursos, ausente por cuestiones de trabajo y visto por hijos e hijas como un dispensador de dinero y autorizaciones.

Dos tipos de padres en México 

Y es que según el Observatorio sobre la condición de la Mujer, las percepciones acerca del padre estarían divididas en dos: la imagen del padre bondadoso, trabajador, respetuoso y cariñoso con los hijos, y la concepción del padre ausente e irresponsable, asociado a palabras como abandono, ausencia, maltrato y castigo.

Está última visión tradicional ha cambiado en el país, pues de acuerdo con el Instituto Nacional de la Mujeres, actualmente muchos hombres buscan participar de manera más activa e integral en el desarrollo de sus hijos, dejando de ser únicamente proveedores, aunque todavía existen padres que continúan al margen de su crecimiento.

Cifras crudas

De acuerdo con un documento publicado por el Inegi en 2021, con base en la Encuesta Demográfica Retrospectiva (Eder), en el país se estimó que 17.8 millones de hombres de entre 20 y 54 años en 2017 habían tenido al menos una hija o hijo.

En tanto, el Censo de Población y Vivienda 2020 detalló que 21.2 millones de hombres mayores de 15 años se identificaron como padres de al menos un niño que reside en la misma vivienda, lo que representa un 46.9% de la población masculina de ese grupo de edad.

Sobre su situación conyugal en 2020, el Censo informó que 93.5% de los padres de familia se encuentran casados o en unión libre, y 5.9% declararon haber estado alguna vez unidos, pero se separaron, divorciaron o enviudaron.

Tan sólo el 0.5% de los hombres declararon ser padres solteros, frente al 7% de mujeres que se identificaron como madres solteras en esa misma encuesta.

Sin embargo, fue el Censo de Población y Vivienda 2010 del Inegi el que mostró cifras más crudas sobre la paternidad en el país, pues según informó, en cuatro de cada 10 hogares no habitaba el padre de familia y, en total, en 11.4 millones de hogares faltaba el padre.

“Incluso donde hay niños de cero a 14 años, vive solo con ellos en uno de cada 100 casos”, señaló en 2021 el académico del Colegio de México y la UNAM, Juan Guillermo Figueroa Perea.

La Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica 2018 detalló que el 12.2% vivía solo con la madre, mientras que 1.3% de la población menor de 15 años habitaba con el padre. Para 2019 sólo 369,210 menores de 15 años, de los más de 33 millones en ese rango de edad, vivían con sus padres varones por un divorcio, separación, viudez o abandono.

En su momento, el Inegi estimó, además, que 796 mil hombres eran cabeza de familia sin la figura materna.— Infobae

 

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