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AMLO dice que no habrá guerra por la violencia

Andrés Manuel López Obrador

CIUDAD DE MÉXICO (Por Elia Baltazar, corresponsal de Diario de Yucatán/AEE).— Al encabezar la presentación de la estrategia nacional de búsqueda de personas desaparecidas en México, el presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que “nunca más” el gobierno recurrirá “a la fuerza ni declarará una guerra para enfrentar los problemas de inseguridad”.

En su conferencia, atribuyó esta crisis humanitaria y de derechos humanos en México a la aplicación del modelo económico neoliberal, que ahondó como nunca la desigualdad en el país.

López Obrador dijo que hay aproximadamente un millón de víctimas de la violencia en México, entre muertos y desaparecidos, como saldo de “la absurda guerra” que desde 2006 declaró el expresidente Felipe Calderón y siguió el gobierno de Enrique Peña Nieto.

“Este es el saldo doloroso, terrible, de una política fracasada, inhumana, corrupta, que ya no puede volver a imponerse en México”, dijo el mandatario federal.

Al comprometer su palabra con los familiares de las víctimas de la violencia, el presidente López Obrador aseguró que su gobierno hará “todo lo humanamente posible” para resolver el problema los desaparecidos.

“Nuestro compromiso es hacer todo lo que esté a nuestro alcance, todo, todo lo que humanamente sea posible para saber de los desaparecidos y ayudar a los familiares”, afirmó.

López Obrador atribuyó al modelo económico neoliberal y a la desigualdad que generó, los graves problemas de seguridad y violaciones de derechos humanos que afronta México.

“Eso fue lo que desató la inseguridad y la violencia”, dijo. Pero “nunca más el uso de la fuerza para resolver problemas sociales”.

El presidente lamentó que hubiera versiones que atribuyeran la crisis de violencia en México a la “naturaleza” de los mexicanos.

“Hubo quienes llegaron a plantear que éramos malos por naturaleza, que nos gustaba la violencia, y llegaron a poner ejemplos absurdos como las prácticas que supuestamente se llevaban a cabo en la época prehispánica”, refiriéndose a los sacrificios de culturas antiguas como la azteca.

El tabasqueño defendió que el pueblo mexicano es pacífico, y que la violencia y la inseguridad “son producto de la política de saqueo” del neoliberalismo aplicado en los últimos 36 años.

“Nunca se había ahondado tanto la desigualdad en México como en el periodo neoliberal”, manifestó el Presidente. “Es el periodo de más desigualdad en la historia del país, de más corrupción y más saqueo, ni siquiera comparado con lo que fue el saqueo colonial de tres siglos de dominación española”.

La presentación de la estrategia nacional de búsqueda de personas desaparecidas estuvo a cargo del subsecretario de Derechos Humanos, Alejandro Encinas, a quien López Obrador reconoció como “uno de los mejores servidores públicos de la nación”.

Su responsabilidad al frente de “este asunto tan lamentable es lo que podemos dar en garantía, además de la voluntad”.

Al detallar los 11 puntos de un ambicioso plan que involucrará a las organizaciones de familiares de víctimas de desaparición, Encinas afirmó que por primera vez “el Estado asumirá su responsabilidad” en la crisis humanitaria que atraviesa México.

El problema, dijo, involucra 40,000 desaparecidos, más de 1,100 fosas clandestinas y 26,000 cuerpos sin identificar. “Esa es la magnitud de la crisis humanitaria en México”, dijo.

Sin persecución

En otro tema, el Presidente aseguró ayer que durante su gobierno se respetará al Poder Judicial y no habrá persecución política contra opositores, en referencia a la salida de la cárcel, bajo fianza, del exgobernador de Sonora Guillermo Padrés, de acuerdo con información de la agencia EFE.

El sábado, Padrés, quien estuvo al frente de Sonora durante el periodo 2009-2015, recuperó su libertad mediante una fianza tras haber permanecido más de dos años como preso preventivo bajo la acusación de lavado de dinero y defraudación fiscal y a su salida su abogado dijo que había sido preso “por motivos políticos”.

“Nosotros somos respetuosos de la independencia del Poder Judicial, no hay persecución política, no se usa el gobierno para perseguir a opositores, como era costumbre”, dijo López Obrador.

También recordó que en anteriores administraciones “se fabricaban delitos a adversarios” y a políticos “que caían de la gracia de los gobernantes y eran perseguidos”, aunque pertenecieran al mismo régimen.

El morenista declaró que respeta la decisión del Poder Judicial y quedó de manifiesto en el caso de Padrés que “el nuevo gobierno no actúa por consigna y no se le obliga a ningún juez de que se castigue a nadie”.

Además descartó tener “fobia” contra nadie y ratificó que no utilizará la ley para tomar represalias.

Según Notimex, el morenista hizo hincapié en que no callará en los casos en que algún integrante del Poder Judicial sea parte de un acto de corrupción, “una cosa es el respeto a otro poder y otra cosa es que sabiendo de que hubo una tranza me quede yo callado, porque no voy a ser cómplice; el pueblo se cansa de tanta pin… tranza”.

El Presidente checa avances con su gabinete

Durante una reunión con su gabinete, Andrés Manuel López Obrador analizó el avance de los programas federales.

Sin burocratización

Jesús Ramírez Cuevas, vocero de la Presidencia, detalló que López Obrador pidió a su gabinete que cumplan con la austeridad y eviten la burocratización en las dependencias para que haya eficacia en el gobierno.

Revisa programas

También revisó el avance de la labor de los superdelegados en los estados del país, así como los 25 programas prioritarios, los 67 programas del gobierno federal y el censo del bienestar.

Censo

Informó que en el censo de bienestar van más avanzados en el sureste que en el norte.

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