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AMLO insiste en su táctica contra el robo de gasolina

El presidente Andrés Manuel López Obrador

“No vamos a ceder”

 

CIUDAD DE MÉXICO (EFE y Xinhua).— La cifra de muertos en la explosión durante el robo de gasolina en un oleoducto en Tlahuelilpan, en Hidalgo, siguió aumentando tras el hallazgo de nuevos cadáveres en el lugar del siniestro y la muerte de heridos hospitalizados.

En Palacio Nacional, el gobernador de Hidalgo, Omar Fayad declaró que el saldo aumentó tras encontrarse cuerpos en la zona cero y por la muerte de otras personas ya hospitalizadas.

Acompañado del presidente Andrés Manuel López Obrador, Fayad Meneses explicó que los heridos están distribuidos en hospitales de Hidalgo, Ciudad de México, Estado de México, Querétaro y Guanajuato.

El gobernador informó que entre los hospitalizados había siete menores de 18 años y una de 63 años.

“La principal tarea es estabilizar a las personas para continuar con los tratamientos correspondientes”, apuntó el gobernador, que ayer visitó varios hospitales junto con la esposa de López Obrador, Beatriz Gutiérrez Müller.

Indicó que ya se habían abierto 59 carpetas de investigación para certificar los datos de las víctimas, y añadió que se estaba atendiendo a unas 300 personas que buscan identificar restos humanos.

“El panorama se ha ido endureciendo para todos nosotros, a medida que han pasado las horas las expectativas de encontrar personas vivas prácticamente han desaparecido. Y entre las que se encuentran heridas en muchos casos se ha ido agravando”, apuntó Fayad.

El gobernador anunció que algunos heridos serán trasladados en las próximas horas a un centro especializado de Estados Unidos, en Galveston, Texas.

Por su parte, el secretario de Salud, Jorge Alcocer, aumentó la cifra de heridos hospitalizados hasta 80.

El fiscal estatal de Hidalgo, Raúl Arroyo, señaló que un equipo de 60 peritos se trasladó a la zona cero horas después de la explosión.

Precisó que en un primer momento fueron hallados seis cuerpos completos y restos de otras 57 personas fallecidas con “quemaduras en grado de carbonización”.

Informó que de estos 63 cadáveres se identificaron nueve y en otros casos “se ha iniciado contacto con diferentes familias”.

“Los 54 restantes no son identificables por las condiciones en las que se encontraban”, apuntó, por lo que se procederá a exámenes genéticos, que tomarán un “tiempo considerable”.

El fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, explicó que el ducto transportaba gasolina de alto octanaje, que genera muchos gases, lo que facilitó la explosión, aunque todavía no se conocen las causas exactas de la deflagración.

Gertz Manero puntualizó que hasta el momento no hay ninguna persona detenida y que los hospitalizados podrían afrontar cargos por el robo de gasolina.

A su vez, el Presidente no descartó un posible sabotaje como causa del siniestro.

Sin cambios

López Obrador afirmó que pese a los hechos, la estrategia del combate al robo de combustible no va a cambiar y subrayó que “no habrá complicidad del gobierno federal por estos ilícitos”.

“Cero tolerancias en cuanto a la corrupción e impunidad, no lo vamos a permitir. En las circunstancias más dolosas y difíciles no vamos a ceder, tenemos que limpiar el país”, agregó.

Anteriormente, el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, subrayó que los militares intentaron disuadir a los pobladores de la zona para que no robaran gasolina, pero hicieron caso omiso y se pusieron agresivos.

Al respecto, López Obrador afirmó que la actuación de las fuerzas armadas fue la correcta para evitar la confrontación con pobladores.

 

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