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Buscan atenuar un daño por derrames

Personas protestan en Hermosillo por el macroderrame de tóxicos mineros sobre los ríos Sonora y Bacanuchi ocurrido hace cinco años

Semarnat hace el monitoreo de la calidad del agua

CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— El gobierno busca desarrollar la región de los ríos Sonora y Bacanuchi, en el norte del país, para atenuar las afectaciones que todavía padece la zona por el vertido tóxico de hace 5 años, informó ayer la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

En un comunicado, el órganismo indicó que se encuentran en conversaciones con distintos actores para determinar medidas contundentes que garanticen la seguridad y el bienestar de las poblaciones aledañas.

“La dependencia federal mantiene un diálogo permanente con las comunidades de la cuenca, en el que participan representantes de las empresas mineras, pobladores afectados, ambientalistas, científicos, autoridades de los tres niveles de gobierno”, apuntó.

En paralelo, señaló que se están analizando las acciones emprendidas por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) respecto de la instalación de plantas potabilizadoras, así como la operación de las mismas, a cargo de los gobiernos estatales y municipales.

“También se están supervisando los trabajos de monitoreo de la calidad del agua que, de acuerdo con los últimos reportes, en el periodo 2014-2019 ha mostrado una tendencia de recuperación para algunos metales pesados”, señaló la Semarnat.

Asimismo, precisó que los municipios de Ures, Arizpe, Baviácora, Aconchi, Banámichi, Huépac y San Felipe de Jesús, tienen cobertura de agua potable de entre el 98.8 y 99.4%.

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