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Buscan mayor influencia

Juan Pablo Murguía Ashby (izquierda)

CIUDAD DE MEXICO (Por Elia Baltazar, corresponsal de Diario de Yucatán/AEE).— En reunión de consejo, la Unión Social de Empresarios de México (USEM) celebró el relevo de su Consejo Directivo en Ciudad de México, en el Club de Industriales de Polanco.

Ayer concluyó la gestión como presidente de USEM Ciudad de México de Juan Pablo Murguía Ashby y tomó la estafeta Alejandro Pellico Villar, quien agradeció la confianza y destacó la pertinencia del pensamiento social cristiano de esta organizaciónempresarial, que en octubre pasado cumplió 60 años.

Luego de tomar posesión de su cargo, durante un discurso de agradecimiento, Pellico Villar destacó los signos de crisis del mundo actual, los rasgos distintivos del pensamiento social cristiano y cómo se traducen en la USEM, que actualmente atraviesa por un proceso de transformación que incluye una mayor incidencia pública en el mundo del trabajo, la cual se refiere a incidir en políticas públicas.

“Queremos ser una voz autorizada, un interlocutor legítimo y establecer posturas y propuestas en todo lo referente al mundo del trabajo”, dijo el nuevo presidente de la USEM CDMX.

En ese sentido, destacó el desarrollo de un laboratorio laboral para saber “qué tanto se viven los principios en todo el mundo del trabajo”, y el semáforo de medición de la pobreza, una herramienta que “nos permite saber de qué forma se puede actualizar la dignidad de nuestros colaboradores”.

“Creemos que la retribución que les damos basta, pero no es así, hay muchas realidades complejas en la vida familiar de las empresas”, señaló.

Explicó que recientemente la USEM concluyó una reflexión profunda para aterrizar el pensamiento social cristiano y empaquetarlo como propuesta de valor para socios y empresarios que quieren continuar un proceso de transformación.

“Aspiramos que con el trabajo constante nuestra institución llegue a ser una comunidad de empresarios y de líderes sociales congruentes, reconocida como una voz autorizada, interlocutor legítimo y aliado de instituciones y personas comprometidas en la construcción de una sociedad justa, fraterna y humana.

Buscan ayudar

Pellico Villar aseguró que en la USEM “queremos ayudar a los empresarios y líderes sociales a que se transformen a sí mismos, desde la convicción de que solo ellos son los agentes que pueden ayudar a transformar a las personas en su entorno inmediato de su empresa”.

“Aspiramos a que cambiando el mundo del trabajo, con influencia determinante, transformaremos poco a poco la sociedad”, aseveró.

Por eso, la USEM quiere despertar inquietud social en el empresario y líder social “que no nos conoce”, que genere una conciencia social, se sienta interpelado por la realidad y que juzgue su acción.

Para trabajar en esos ámbitos, la USEM difundirá el pensamiento social cristiano, dijo Pellico.

“Seguirememos formando y acompañaremos de forma más cercana a los empresarios y líderes sociales para activar su conciencia social”, a partir de un nuevo modelo de gestión que le permitió a la USEM contar a su vez con un modelo institucional para clarificar y transmitir la búsqueda de la organización.

Frente a socios, integrantes del patronato e invitados especiales, Pellico partió de la crisis de mediación que atraviesa el mundo actual, donde las instituciones fundadas como mediadoras para construir el bien común, dijo, “hoy son duramente cuestionadas y no pocas veces con razón”.

“Los consensos mundiales están en crisis porque las instituciones que los gestionan despiertan serias sospechas al asumir agendas ideológicas. La autoridad del Estado está en crisis porque las instituciones de gobierno gestionan intereses particulares y no el bien de las personas. La democracia está en crisis porque los partidos políticos usufructúan la representación y no asumen una agenda sobre las prioridades de los ciudadanos. La cuestión social está en crisis porque el mejor sistema que hemos inventado para distribuir lo escaso –la economía de mercado–, no siempre atiende a la justicia y hoy nos tiene con 8 personas en el mundo que ostentan la misma riqueza que 3,700 millones de personas, es decir, la mitad de la población mundial”, puntualizó.

El nuevo presidente de la USEM capitalina destacó que el sentido trascendente de la vida está en crisis “porque algunas veces, asumámoslo con honestidad, los que deberían iluminar la realidad del mundo a la luz de la fe han caído en conductas deplorables e inaceptables”.

Frente a todo lo expuesto, Pellico destacó el valor del pensamiento social cristiano, que describió como “una sabiduría práctica que se obtiene y se va perfeccionando a lo largo de la historia”, como “una teoría crítica de la sociedad que se expresa utilizando argumentos de razón, como “una filosofía social y una reflexión racional sobre la vida en sociedad”.

Aseguró que el pensamiento social cristiano es “conciencia teórica de un movimiento práctico en defensa de la persona”. También “un método para vivir la fe con alcance social, madurez y plenitud para no reservarla a la vida intima, sino para que tenga alcance histórico y cultural”.

Afirmó que quienes forman parte de la USEM han asumido el compromiso del pensamiento social cristiano para “tratar de vivir mejor las exigencias de nuestra fe dentro de la empresa, para reconocer que todas la personas con las que colaboramos tienen un destino trascendente que compartimos y que sólo trabajando junto a ellas lograremos hacer de cada empresa una microutopía que camina construyendo el bien común”.

En su intervención como presidente nacional en Confederación USEM, Manuel Fitzmaurice reconoció el trabajo y el impulso de Juan Pablo Murguía, quien ayer dejó la presidencia de USEM Ciudad de México y habló también de los retos que enfrenta la sociedad.

“Somos conscientes de que vivimos en un país con enormes riquezas, pero con una enorme desigualdad y con una distancia cada vez mayor entre los que más tienen y los que menos tienen”, dijo refiriéndose al ingreso, a la falta de seguridad social y de oportunidades, a la falta de educación de calidad, de seguridad, de impartición de justicia pronta y expedita.

Advirtió que toda esta realidad compleja se verá impactada por varios sucesos en el cambio de época que estamos viviendo. Entre ellos, dijo, la elección de este año que será una de las más importantes de México, así como la definición del Tlcan y la reforma fiscal de Estados Unidos.

Manuel Fitzmaurice dijo que frente al proceso acelerado de deshumanización, la USEM quiere “rehumanizar la sociedad y por ello buscamos posicionar a la persona humana como principio y fin de toda acción o intención de una empresa y su comunidad”.

 

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