in ,

Reactivan pese al Covid

A la derecha

Restaurantes de la capital aplican estrictas medidas

CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— Tras una fuerte negociación entre el gobierno y la iniciativa privada, Ciudad de México reabrió parcialmente desde ayer algunos comercios como los restaurantes, aunque la pandemia sigue desatada con cifras récord de casos positivos y los hospitales prácticamente llenos.

“Estamos dando todas las facilidades para que se pueda potenciar esta reactivación sin arriesgar, reactivar sin arriesgar”, consideró la jefa de Gobierno capitalino, Claudia Sheinbaum, tras autorizar una apertura frente a la que se había mostrado reacia en últimas semanas.

En su conferencia diaria, la funcionaria recordó que los restaurantes solo pueden abrir si lo hacen en la banqueta y con ciertas orientaciones, ya que el servicio en el interior sigue prohibido.

Pese a las restricciones, la hostelería consiguió abrir tras una semana de protestas por la ampliación del cierre de las actividades no esenciales impuesto el pasado 19 de diciembre para frenar los contagios, que hasta el momento siguen desatadas.

“Me parece muy bien, siempre y cuando como personas respetemos los límites de sanidad y las reglas que nos imponen. Mientras todo eso se cumpla, por mí no hay problema, porque necesitamos el trabajo, necesitamos trabajar”, expresó Ángel David, un cliente, sobre la reapertura de restaurantes.

Ángel David, enfermero de profesión, no tuvo temor de acudir a un restaurante del centro histórico capitalino junto a su novia en el primer día de reapertura porque “muchas personas dependen de eso: restauranteros, cocineros y sobre todo los meseros que son los que viven al día con las propinas”.

“Medida atinada”

El centro histórico, tradicional punto de aglomeraciones, permanece con la mayoría de sus calles cerradas o restringidas al tránsito unidireccional, pero desde ayer las terrazas le dieron un poco más de vida.

“Me va a regresar el alma al cuerpo. Siempre es bueno estar en contacto con la gente y ver a la gente”, celebró Norberto Juárez frente a las mesas de un local del emblemático centro.

Norbertó aseveró sentirse seguro de ir a un restaurante que cumpla con las restricciones decretadas en esta reapertura, que calificó como “una medida atinada”.

“Depende de nosotros, que queramos guardar la distancia. Ya están haciendo su parte los restaurantes, faltaría que nosotros sigamos con esa mecánica”, manifestó el entrevistado.

La Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) celebró la reapertura, aunque en un texto enviado a sus agremiados expresó la intención de seguir presionando para mejorar las condiciones de operación mientras el semáforo epidemiológico siga en rojo, es decir, con riesgo máximo de contagio.

Según las cifras de la asociación, el cierre de diciembre puso ante la posibilidad de quebrar a 8 de cada 10 restaurantes, además de haber supuesto 48,554 millones de pesos de pérdidas en el sector hasta el 10 de enero.

“La verdad es que fueron situaciones muy críticas, sí nos afectó bastante. Y ahorita reabrir va a ser una gran oportunidad para que la gente pueda salir con las medidas que se requieren”, ratificó Édgar Hernández, mesero en una cadena internacional de hamburguesas.

Hernández dijo que no temió por su puesto de trabajo, pero aceptó que sufrió bastante la contingencia.

 

Titulo

Revira AMLO a la DEA