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Dan libertad a cuatro mujeres acusadas falsamente por el caso Dylan

Cuatro mujeres pertenecientes a la comunidad indígena tzotzil en Chictón obtuvieron su libertad el pasado 23 de diciembre. Esto luego de que la Fiscalía de Chiapas las acusara a ellas y un hombre de trata de personas, un hecho que resultó falso.

La detención de Josefa Sánchez Gómez, Juana Montejo González, María Hortensia Gómez Sánchez, Maribel Gómez Sántiz y Adolfo Gómez, integrantes de la misma familia, se dio el pasado 17 de julio, días después de la sonada desaparición del niño Dylan Esaú el 30 de junio.

Aunque el pequeño luego fue recuperado y entregado a su madre el 14 de agosto, la Fiscalía acusó a los integrantes de la familia tzotzil de presunta trata y explotación infantil, tras un cateo en su hogar, en el cual las autoridades chiapanecas argumentaron haber rescatado a 23 menores de edad.

¿Por qué se arrestó a la familia tzotzil?

En realidad, según cita Infobae, el matrimonio de Josefa y Adolfo rentaba una casa en San Cristobal, en la cual vivían con sus hijos y sus respectivas parejas e hijos, es decir, sus nietos.

Todos los integrantes de la familia, incluidos los menores de edad, subsistían de la venta de artesanías que diariamente salían a vender.

Uno de esos días, Adolfo fue abordado por la policía y con engaños fue llevado a la comisaría y después puesto a disposición de un juez. Cuando su esposa fue a buscarlo, la policía la detuvo también y pidió una orden de cateo en el domicilio, donde arrestaron a Juana, María y Maribel. Los niños quedaron a disposición del DIF.

Aspectos de la imagen difundida por la Fiscalía de Chiapas, tras la detención de las mujeres en relación al caso de la desaparición del niño Dylan. Foto de Internet

Acusan a la fiscalía de armar el caso contra la familia

Para que la fiscalía actuara como lo hizo, tenía que contar con al menos tres elementos cruciales: las alertas Amber de los menores o denuncias de su desaparición; tener evidencia documentada de los trabajos forzados que se denunciaban; y la certeza de que los acusados no estaban emparentados con los menores. Nada de eso se comprobó en ningún momento”,  explicó Juan Martín Pérez, director de la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) a Infobae.

Adolfo falleció estando bajo la custodia de las autoridades, quienes argumentaron un presunto suicidio. No obstante, sus familiares informaron que el cuerpo presentaba moretones y un golpe en la cabeza. El hecho sigue impune.

Sin justicia para la familia tzotzil

Apenas el 23 de diciembre pasado, la Fiscalía solicitó el desistimiento de la acción penal a favor de Josefa, Juana, María Hortencia y Maribel, así como la cancelación de las órdenes de aprehensión contra otros seis miembros de esa familia.

Al respecto, colectivos en favor de los pueblos originarios como Melel Xojobal y Colectiva Cereza emitieron un comunicado para denunciar la parcial y tardía justicia a esta familia.

“El caso de la familia Gómez revela la institucionalización de la detención arbitraria, la tortura y la fabricación de carpetas de investigación, así como la criminalización de la población indígena, empobrecida y víctima de la violencia estructural no remediada por el Estado y convierte al aparato de justicia en un reproductor de la desigualdad social existente históricamente en Chiapas”, advirtieron las organizaciones en su escrito.

¿Qué relación tenía la familia con Dylan?

En relación al caso Dylan, a la familia y al pequeño solo les une el pertenecer a la comunidad tzotzil. El pequeño fue raptado a través de dos menores de edad, que nada tenían que ver con la familia Gómez Sánchez, quienes recibieron dinero de una mujer.

Más tarde, tras ser detenida, la secuestradora Margarita “N” detalló que se llevó al niño debido a que no podía tener hijos, algo que le había dado problemas con su pareja. Finalmente las autoridades regresaron al menor con su madre.- Con información de Infobae.

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