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Divide el uso de máscara

Habitantes de la colonia Condesa realizan diversas actividades en las calles sin medidas sanitarias

Señalan a zona donde se relajó la medida sanitaria

CIUDAD DE MÉXICO, (El Universal).— Buscando algo para desayunar, haciendo ejercicio y paseando a sus mascotas, así comienzan su jornada los habitantes de la colonia Condesa en Ciudad de México, una de las zonas que el gobierno capitalino exhibió de reducir el uso de cubrebocas durante la emergencia sanitaria.

Desde las 10 de la mañana, los puestos de quesadillas y tamales están en cada esquina, mientras la gente sale de sus hogares a paso lento y despreocupado.

Entre los habitantes, comerciantes y visitantes de la zona existe la sensación de que el uso del cubrebocas sí se relajó en las últimas semanas, aunque también hay quienes obedecen las normas sanitarias y van a la calle con protección.

La avenida Tamaulipas, una de las entradas principales a la colonia, es un ejemplo del choque entre quienes asumen la nueva normalidad con todas sus reglas y quienes prefieren dejar su protección en casa. En esa arteria lo mismo se encuentra a un grupo de amigos con careta, cubrebocas y guantes, y por otro lado gente que desde temprano sale a pasear o buscar un lugar para desayunar sin cubrir su rostro.

“No sé si la gente ya se confía, como ya vemos más movimiento, ya no trae el cubrebocas, deberíamos hacer conciencia de que esto todavía no termina y seguir usándolo hasta que haya otro panorama”, opina Laura Rodríguez, quien visita esta colonia cada ocho días para pasear a su perro.

No está claro por qué la gente relajó el uso de mascarillas. Unos dicen que es por el calor, otros porque lastiman las orejas, algunos consideran que sólo se debe utilizar en espacios cerrados, mientras que otro sector confía en remedios naturistas.

Tampoco falta la repartición de culpas: algunos señalan a los vecinos por no protegerse, otros dicen que los visitantes son quienes no cubren su rostro.

"Los que viven aquí son muy cuidadosos, pero los que vienen de visita normalmente no traen protección. A lo mejor la gente deja de cuidarse porque asimila que este es un virus más, piensan que se va a encontrar la cura", dice Emanuel Andrade, un trabajador de la zona.

 

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