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El peso muestra signos de recuperación frente al dólar, pero se espera una caída del PIB de hasta un 10.5 por ciento

Different money bills stacke over each other forming a money wall.

Aunque nuestra moneda haya escalado posiciones estos últimos días la previsión general para la economía mexicana es bastante pesimista, ya que según algunos importantes actores financieros -como JP Morgan- el retroceso económico superará el diez por ciento de nuestro PIB durante el presente año.

2020; del año de la recuperación ¿al año del colapso?

“Por efecto del coronavirus México tan sólo crecerá un 0,7 por ciento durante el 2020”, ¿recuerdan estas declaraciones? Pertenecen a la OCDE y son de finales de febrero/ principios de marzo. Aunque en aquel momento cayeron como un jarro de agua fría ahora mismo firmaríamos esa misma predicción y daríamos gracias por nuestra suerte, ya que las últimas actualizaciones ya hablan de retrocesos en el PIB nacional de hasta el 10,5 por ciento, y no debemos olvidar que cada corrección que se ha ido haciendo sobre la anterior ha sido aún más pesimista.

En pocos meses, y pandemia mediante, hemos pasado de abrir una nueva era de prosperidad gracias a la firma del T-MEC a amenazar con convertirnos en un ángel caído -poético paralelismo entre el destino de los ángeles que siguieron a Lucifer en su rebelión celestial y que al ser derrotados acabaron exiliados en el abismo y los estados/compañías que emitieron bonos que debido a una combinación de factores externos y acumulación de deuda terminan por convertirse en bonos basura- con todo lo que ello conlleva; dificultad para colocar deuda, aumento de las primas y en casos límite declaración de default -muchos compatriotas ni siquiera habían nacido la última vez que el Gobierno declaró la bancarrota en 1982-, y la consiguiente suspensión de pagos y marginación en los mercados de deuda. De lograr enderezar el rumbo no sería la primera vez que el país lograse esquivar las peores previsiones, como ocurrió con la crisis del 2008, pero debemos tener presente que el mundo no era el mismo, el nivel de polarización política era mucho menor, al igual que el monto de deuda soberana de los países -entre el 2008 y el 2018 la deuda pública mexicana creció más de 230 000 millones de dólares- y las relaciones entre los gigantes económicos eran menos crispadas.

¿Refugio o inversión?

Ante la perspectiva de una fuerte contracción económica al inversor pueden surgirle varias dudas, ¿las incertidumbres son tan grandes que es mejor replegar velas y buscar refugio contra la tormenta o es el momento de lanzarse a por “gangas”? Si se quiere arriesgar parte del capital ¿compramos activos -como divisas o cualquier otro activo que consideremos- o tratamos de buscar las tendencias alcistas o deflacionarias en la plataforma de un bróker de trading online?

Deberíamos actuar guiados según las noticias financieras que vayamos analizando, y debemos tener en cuenta que ambas preguntas dependen del inversor/trader que seamos, ya que en el primer caso muchos inversores están comprando deuda soberana de países como Alemania a tipos negativos -perdiendo dinero a cambio de contar entre sus inversiones con un activo tan fiable como los bonos alemanes-, mientras que otros posiblemente se hayan lanzado a comprar en mercados deflacionarios, confiando en que las inversiones que salgan bien compensen el dinero invertido en divisas u otros activos que no terminen de levantar cabeza.

Pero, como decíamos más arriba, si somos de los que queremos mover el dinero nos podríamos plantear además una segunda cuestión ¿comprar activos u operar mediante contratos por diferencia a través de un bróker online -ya sea para Forex u otro activo-? En el primer caso tendremos, además de una inversión, una fuente de líquido por lo que pudiera pasar -en caso de comprar divisa-, con la segunda opción no estaremos comprando divisas sino negociando con sus cotizaciones, lo que permite operar también con monedas que caen en su cotización. Sin embargo, es importante señalar los altos riesgos para el capital del trading online, dónde se operará apalancados -esto es usar deuda para aumentar el monto de capital destinado a la operación que se quiera abrir-, opción que aumenta la exposición del trader y por lo tanto hay que utilizar con mucha prudencia y entender muy bien su funcionamiento, ya que las pérdidas pueden ser muy importantes y el trader irá respondiendo de estas con su depósito inicial. ¿Y si las pérdidas sobrepasan el depósito inicial?

Aunque es imposible evitar el incurrir en pérdidas, abrir una cuenta con brókeres que protejan a sus clientes contra saldos negativos puede ser una buena idea -no todos lo hacen- para no arriesgarse a terminar con grandes deudas en caso de que las pérdidas sobrepasen el depósito inicial del trader; la herramienta se llama negative balance protection. El trader será el encargado de analizar los brókeres disponibles y elegir el que más le convenga según lo que ofrezca a sus usuarios y la regulación que siga.

Y en cualquier caso siempre precaución y preparación al invertir, ya que, aunque el fin de toda inversión es ganar dinero, no debemos olvidar que el riesgo de perder nuestro capital es muy considerable, con la añadidura de que operar en mercados volátiles como el del Forex también aumenta los riesgos.

I.S.

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