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Encarna al Hijo de Dios

Juan Antonio Reyes

Joven se prepara en Iztapalapa con gran dedicación

CIUDAD DE MÉXICO (Notimex).— El limón y la salsa picante escurriendo por un taco de pastor es uno de los gustos que con amor y compromiso dejó Juan Antonio Reyes, quien representará a Jesús de Nazareth, en la 176 representación de la Pasión de Cristo en Iztapalapa.

Toño, como es llamado con cariño, tiene 23 años y la sonrisa fresca. Desde que fue elegido para representar el papel del Nazareno, recibe puras bendiciones, aunque extraña los “taquitos”.

Hace más de un mes que no se come unos de pastor, pero lo considera un sacrificio “bien chiquito”.

Su piel tiene la lozanía de alguien de 20 años, aunque de sus ojos emana la fuerza de un hombre mayor. En sus pupilas hay visos de inocencia y una convicción que podría parecer de hierro.

“Es una emoción inmensa, no me lo quiero imaginar, lo quiero vivir, cada momento lo quiero disfrutar al máximo”, expresó.

Con la voz llena de paz, recordó que desde hace un par de años acariciaba el sueño de recorrer su barrio, Iztapalapa, representando a Jesucristo de Nazareth.

Hace 50 días con emoción recibió la noticia de que fue elegido y comenzó los entrenamientos consistentes en al menos cuatro horas de ejercicios en el gimnasio, prácticas con la cruz o un tronco, pero sobre todo oración y meditación.

Todo ello sumado a la preparación mental para aprender al dedillo cada línea de las 50 hojas de parlamento.

Explicó que antes de asumir el reto de participar en el viacrucis de este año, su familia y él acudían los viernes por unos deliciosos taquitos, aunque luego contó con apoyo de una nutrióloga y se acabó la fiesta.

Cincuenta días atrás pesaba unos 69 kilos, ahora la báscula le marca unos 73, todos en masa muscular.

A Toño, estudiante del séptimo semestre de la carrera de Geofísica, en el Instituto Politécnico Nacional, decir que sí representaría a Jesús le cambió la vida. Ahora, además de sus estudios y trabajo en un salón de fiestas los fines de semana, se prepara arduamente.

“Estaba acostumbrado a comer de todo y de pronto te ponen una dieta para subir un poco de volumen, con muchos carbohidratos y alimentos que aporten energía, así como horarios puntuales para hacer cinco comidas al día”. Desde que se supo portador de la tradición de recorrer las calles de Iztapalapa con una pesada cruz en Semana Santa, ha sentido pocas dudas. Los primeros días sí que las sintió, cuando se cuestionaba si sería apto para representar al Nazareno ante la presión del entrenamiento.

El camino correcto

Con el tiempo entendió que este papel es de gran valor y comprendió que se trata de un proceso. Con el paso de los días comenzó a recibir señales que le confirmaban que su camino era el correcto.

Con devoción, tiene diálogos internos con Jesús.

“Había momentos en los entrenamientos en los que el cuerpo ya no me daba para más, el calor es sofocante, luego llegaba un aire, sentía que era un aliento, una especie de tú puedes, sigue adelante”, señaló.

“Si es un poco desgastante, pero desde el primer momento que me eligieron, no siento que sea el Comité el que te elige. Tuve 32 de 42 votos, yo sentí que Él (Jesús) me eligió a mí, ese día iba con disponibilidad y fe, yo presentía que me iba a quedar con el papel, esto se hace por fe, por esa espiritualidad, por esa paz que necesitamos como seres humanos”.

Con alegría, Toño, originario del barrio de San Pedro, en Iztapalapa, indicó que en la representación utilizará seis ropajes diferentes, todos elaborados por José Trinidad, quien además colabora con la caracterización del personaje.

Durante los cinco días que dura la procesión, José Antonio recorrerá unos 31 kilómetros, con dos kilómetros de cargar una cruz que pesa poco más de 90 kilos.

El año pasado, el papel de Jesús lo llevó Iván Pedro Estrella, que este año será Simón de Cirene, el hombre que ayudó a Jesús a cargar la cruz en una parte del trayecto. Tiene 25 años y con alegría recuerda su participación el año pasado, cuando colgado en la cruz agradeció el haber llegado hasta ahí. “Una grande don”.

Luego de haber representado a Jesucristo, Iván es admirado por los niños de su barrio que quieren hacer también el papel de Jesús cuando crezcan. Eso le llena de orgullo e inspiración. “Ahora sé que mi nombre está escrito en la historia de mi barrio, es una manera de inspirar a los niños de Iztapalapa”, subrayó.

El secretario del Consejo Directivo del Comité Organizador de Semana Santa en Iztapalapa, Jaime Cabello, detalló que 174 personas tendrán un parlamento en la puesta en escena.

A ello se suman otras 550 personas, entre romanos, voluntarios y nazarenos, para que el jueves y el viernes, que es cuando participa la totalidad del elenco, sean unas 5,200 personas.

La representación comienza el Domingo de Ramos con diversos pasajes bíblicos, para continuar el lunes con la resurrección de Lázaro y la multiplicación de los panes. El jueves se hará la representación de la última cena, el viernes la crucifixión y el sábado la resurrección.

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