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Fisuras en la protesta contra la CNDH

Una activista carga a una niña

La ocupación de feministas cumple ya dos semanas

CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— La ocupación feminista de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) cumplió ayer 14 días inmersa en sus horas más convulsas, ya que una de las supuestas lideresas de la protesta, Yesenia Zamudio, decidió abandonarla entre acusaciones de manejar ilícitamente los recursos recibidos.

Yesenia Zamudio compartió el miércoles un vídeo desde dentro de la sede de la CNDH donde reprochaba el comportamiento de las feministas más radicales, del Bloque Negro, a las que acusaba de no facilitar la convivencia a las víctimas y familiares del colectivo “Ni una menos” que ella decía representar.

En ese mismo vídeo se oían ya acusaciones cruzadas por el manejo del dinero, los alimentos y los medicamentos que la comunidad está llevando al edificio de la CNDH para abastecer tanto a sus ocupantes como a mujeres y familias vulnerables que lo solicitan.

Horas más tarde, en la noche del miércoles, Bloque Negro emitió un comunicado desligándose “de cualquier acción o discurso de Yesenia Zamudio” a la par que pedían unidad para seguir adelante con la reivindicación.

“A pesar de las declaraciones que ustedes han visto, se ha tratado, al menos de nuestra parte, de llevar todo esto cordialmente. Porque aquí no es la situación de desunión, sino al contrario, que todas estemos unidas para un mismo propósito”, aclaró ayer Érika Martínez, cabecilla de la ocupación.

Érika estaba acusada por Yesenia en el vídeo de acumular para su provecho donativos para la causa feminista en una cuenta particular, un hecho que ella misma negó y que dijo que demostrará.

“Nosotros no tenemos ningún problema, respetamos las decisiones de las demás y aquí seguimos en pie de lucha”, insistió junto a la puerta de la CNDH.

Varias representantes de los colectivos se reunieron ayer, por segunda vez desde que tomaran el edificio, con la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, y otras autoridades, un encuentro al que las feministas acudieron sin más información de los temas a tratar.

“Esperemos que la señora Olga Sánchez Cordero reciba a las familias como así lo habíamos acordado de un principio”, expresó Érika Martínez, quien descartó que les fueran a solicitar la desocupación de este edificio. “Ya está funcionando como un albergue para muchas de las chicas y muchas de las familias. Bueno, ya este es un edificio icónico por todo lo que ha pasado”, consideró.

En la reunión, Olga Sánchez Cordero se comprometió a acompañar los familiares y dijo que los ayudará a “destrabar” sus casos.

“No queremos comprometernos a algo que no podamos hacer, no somos agentes del Ministerio Público, ni procuradurías o fiscalías (...) pero lo que sí podemos hacer es acompañarlas para destrabar algunas cuestiones ante estas instancias de procuración e impartición de justicia que se les empiezan a complicar”, afirmó Olga.

Ese acompañamiento, dijo, se hará mediante instancias como la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres, la Comisión Nacional de Búsqueda, el Instituto Nacional de las Mujeres y la Unidad de Apoyo al Sistema de Justicia.

Se vale

“Se vale que estén enojadas, que tengan estos reclamos porque no es posible que no tengan una respuesta en años de lo que debería ser una investigación rápida y expedita”, dijo.

Las integrantes del colectivo “Ni una menos” y Yesenia Zamudio —cuya hija fue asesinada en 2016— acudieron también a la cita con Gobernación, aunque lo hicieron en vehículos separados del resto de feministas.

Yesenia Zamudio hizo acto de presencia en la sede de la CNDH para llegar a la dependencia ministerial junto a sus compañeras de movimiento, un momento que aprovechó para aclarar ante la prensa que no es “la líder de nada”, sino que “da la cara” como vocera de “Ni una menos” en México.

“El dinero no se está yendo más que a los gastos de las familias. El dinero que están pidiendo no es para colectivas feministas, estamos pidiendo a las colectivas que nos apoyen, y en verdad a la sociedad civil que nos apoyen, para todas estas familias”, enfatizó.

Después de hacer estas declaraciones, puso rumbo a la reunión en un minibus con el resto de sus compañeras, que horas antes habían emitido un comunicado asegurando que no tenían “ni diosas ni lideresas” y que Yesenia Zamudio no era su dirigente.

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