in

Hacia “nueva normalidad”

Foto: Megamedia

Jalisco, uno de los estados listos para volver al trabajo

CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— Un total de 324 municipios mexicanos, que no registran casos confirmados o sospechosos de Covid-19 y que colindan con municipios bajo similares condiciones, regresarán a la “nueva normalidad” a partir de mañana lunes 18, informó ayer la autoridad sanitaria.

Los municipios de la esperanza, así llamados por el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, representan el 13.1% de total de municipios en el país que es de 2,464.

“En zonas de baja transmisión destaca la existencia de municipios, principalmente en zonas rurales, geográficamente lejanas de ciudades medianas y grandes y que tienen asentamientos humanos dispersos”, explicó el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud de México, Hugo López-Gatell, en conferencia de prensa en Palacio Nacional.

El funcionario dijo que hasta el momento en esos lugares “ha existido baja o nula transmisión” del coronavirus y la mayoría se encuentra en el estado de Oaxaca, uno de los estados más pobres de México que comprende 570 municipios.

“La mayoría de los elegibles como municipios de la esperanza están en Oaxaca, en su Sierra Norte y Sierra Juárez”, añadió.

El funcionario precisó que los otros municipios restantes están en las regiones más alejadas de Sonora, Chihuahua y Coahuila.

Además, en los Altos de Jalisco; en el estado de Tamaulipas, en la zona de la Huasteca potosina; en el estado de Aguascalientes, en la zona central del estado de Durango y en la Sierra Norte del estado de Puebla.

La distribución de la epidemia en México, como en otros países con grandes extensiones territoriales, “no es homogénea y no todos los estados, ciudades y municipios tiene la misma intensidad de la transmisión”, explicó el funcionario.

López-Gatell informó que hoy domingo se dará a conocer la lista oficial de los municipios que podrían iniciar actividades mañana y serán las autoridades locales las que decidirán si estos lugares permanecen con las medida de higiene y prevención, como el quedarse en casa y la Sana Distancia, incluyendo las escuelas.

Desde media semana, las autoridades mexicanas anunciaron una serie de medidas para comenzar a partir de este 18 de mayo un plan de reapertura gradual de las actividades económicas y sociales paralizadas por la pandemia de Covid-19.

El 18 de mayo se incluirá la construcción, la minería y la industria automotriz dentro de las actividades económicas esenciales, algo que pedía la industria mexicana desde hace semanas para mantener las cadenas de exportación con Estados Unidos.

Ese mismo día, los municipios mexicanos que no han registrado casos de coronavirus podrán retomar sus actividades escolares, laborales y el espacio público. Pero el grueso del plan comenzará el 1 de junio, cuando se activará un semáforo de cuatro niveles que cada semana determinará el grado de reapertura económica y social en cada uno de los 32 estados del país.

Este semáforo irá desde el color rojo, que solo permitirá actividades económicas esenciales como hasta ahora, hasta el color verde, con la reapertura económica, del espacio público y de las escuelas, siempre manteniendo estrictas medidas de higiene. México llegó ayer sábado a 5,045 decesos y 47,144 contagios acumulados de Covid-19 con el registro en las últimas 24 horas de 2,112 casos nuevos y de 278 muertes, informaron las autoridades sanitarias del país.

La pandemia del Covid-19 en el estado de Jalisco ha dejado grandes pérdidas económicas pero mínimas bajas humanas, luego de dos meses de aislamiento social obligatorio para frenar la incidencia de contagios de esta enfermedad.

Cuando en la mayoría del país el aislamiento social inició el 30 de marzo tras la declaración federal de emergencia sanitaria, los habitantes de Jalisco ya tenían dos semanas de confinamiento en casa y las empresas no esenciales habían cerrado sus puertas de manera indefinida.

Tras dos meses de aislamiento la entidad con poco más de ocho millones de habitantes suma 64 defunciones y 1,044 casos confirmados de contagio del nuevo coronavirus, de los cuales solo 747 figuran en el reporte diario del gobierno federal.

En contraparte, solo en abril el estado perdió 25,566 empleos permanentes y 12,579 eventuales, de acuerdo con cifras del gobierno de Jalisco, uno de los motores económicos del país.

Dueños de comercios, empresas, restaurantes y tiendas han hecho todo tipo de esfuerzos para mantener a flote sus negocios y seguir pagando el sueldo a sus empleados.

Felipe Ríos es administrador del hotel Fénix, uno de los más antiguos de Guadalajara, Jalisco.

El establecimiento cerró sus puertas casi en su totalidad debido a la contingencia. A mediados de abril, Felipe Ríos decidió vender tamales para salvar los gastos básicos de su empresa y no despedir al personal.

“Cerramos el hotel en el 85% del inventario, y eso implica la pérdida de ingresos con costos muy altos, lo que hicimos fue buscar algo que vender para cubrir la prioridad que es mantener la fuente de trabajo, son 80 colaboradores de los que dependen 400 personas que tenemos que cuidar”, contó.

Dedicarse a esta nueva actividad implicó que la plantilla de trabajadores dejaran de lado las sábanas y toallas, los artículos de limpieza y las maletas, para dedicarse a amasar maíz, preparar guisados, envolver la mezcla en hojas de elote y entregar los pedidos a domicilio.

En poco menos de un mes han producido más de 76,000 tamales lo que le ha permitido tener flujo de dinero para solventar sus gastos, pero Ríos sabe que una vez que el hotel vuelva a abrir deberá enfrentar una situación económica más grave que la que dejó la epidemia por la influenza H1N1, en 2009. “Quisiera ser optimista y decir que si abrimos en junio vamos a llenar el hotel. La crisis de 2009 y la inmobiliaria nos hizo retroceder 5 años en la captación de ingresos y esta contingencia es peor por ser mundial. Va a haber mucho miedo por viajar y cambios en los hábitos de viaje, va a ser difícil, no veo un panorama fácil”, señaló.

 

Homilía dominical