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La impunidad y la pobreza afectan a la democracia

Activistas en una manifestación en la metrópoli. La Unión Social de Empresarios Mexicanos convoca a una mayor participación de la ciudadanía

Falta participación activa

CIUDAD DE MÉXICO (Por Elia Baltazar, corresponsal de Diario de Yucatán/AEE).— La democracia mexicana ha tenido avances importantes. Entre otros, la construcción de instituciones que han permitido, por ejemplo, los cambios de partido en la Presidencia de la República. Sin embargo, no es suficiente, pues hace falta una participación más activa de los ciudadanos que permita fortalecer la cultura democrática y al mismo tiempo esas instituciones que la garantizan.

Esta es la reflexión que, desde la Unión Social de Empresarios Mexicanos (USEM), comparte Sergio Castro Toledo, en el marco de la presentación del Índice de Desarrollo Democrático (IDD) 2018, el cual, a partir de una serie de indicadores, exhibe la calidad de la vida democrática en México.

Castro, como representante de USEM y académico, destacó que en México ha habido avances importantes, pero hace falta avanzar en el fortalecimiento de las instituciones, a partir de una más activa participación de los ciudadanos.

Cambio

“Lo que estamos viviendo hoy ha sido producto de un avance que hemos tenido en lo que es la democracia. Hemos llegado a un cambio político muy importante, de tal manera que hoy ocupa la Presidencia un partido diferente de los partidos que tradicionalmente la habían ocupado”, señaló.

Además, consideró que la democracia mexicana ha creado instituciones que han permitido que se den los cambios pacíficamente y de acuerdo los intereses de los ciudadanos.

“La realidad que estamos viviendo ahora es ya puesta en práctica de este nuevo estilo y de estos nuevos principios con los cuales se está manejando el nuevo gobierno. Pero aquí lo más importante es un llamado a todos los ciudadanos a que podamos participar a seguir construyendo esta democracia”.

Castro advirtió que hay indicadores que deben llamar a la reflexión y que juegan en contra de la salud democrática del país, dadas las diferencias regionales. Entre ellos, los índices de pobreza, de impunidad, de inseguridad y de corrupción.

“Son indicadores que afectan mucho el desempeño y el lograr niveles de bienestar para todos los mexicanos. Tenemos muchos logros, muchos avances como economía, con muy buenos crecimientos en algunas regiones del país, pero otras economías que se han quedado rezagadas”, señaló.

Por eso destacó la importancia de conocer los resultados del IDD 2018 y el interés de la USEM en darlos conocer, pues son un resorte para la reflexión y la acción ciudadana.

Esos resultados, explicó Castro, nos llaman como ciudadanos a pensar “qué debemos hacer ahora, de qué manera me debo comprometer para que podamos ir avanzando en cada uno de estos indicadores que hemos construido para el Índice de Desarrollo Democrático”.

Se trata de un amplio análisis que mide, desde la percepción del ciudadano, qué tan satisfecho nos sentimos con la democracia y, a partir de ahí, qué debo hacer, explicó Castro.

“Hablamos de cómo vivimos los derechos políticos, los derechos humanos y la inseguridad”, señaló. Pero también toca el ámbito de las instituciones al contar con indicadores sobre la corrupción, la impunidad o la transparencia.

“Si el indicador de transparencia, de impunidad, es bajo, me debe advertir que necesitamos un mejor sistema de justicia y qué debo hacer como ciudadano para que esto pueda mejorar, porque las cosas van a cambiar solamente si los ciudadanos participamos en ello”, dijo.

—¿Qué tan profundo o qué tan arraigado está el valor de la democracia en los mexicanos?

—Yo creo que la percepción, ese valor democrático, lo tenemos muy profundo. De hecho, fue una de las banderas que hicieron ese cambio, esa gran transformación que se vivió con la Revolución mexicana. Tenemos ese valor democrático vivido, lo que nos hace falta es construir la cultura democrática. Para que haya una verdadera democracia debe haber ciudadanos demócratas. Esa es la parte que nos falta trabajar. El valor está, pero falta cómo desarrollamos las actitudes, las habilidades, para que podamos vivir esa democracia. Cuando un ciudadano se interese en la cultura democrática, en esa que cotidianamente compartimos en los espacios públicos, vamos a ir avanzando más.

—Un obstáculo para la democracia es la falta de confianza en las instituciones. Las encuestas de gobernabilidad no dan señales positivas de la confianza de los mexicanos en las instituciones ni en la autoridad. ¿Qué deben hacer las autoridades para promover la confianza de los ciudadanos?

—El primer paso debe ser esa apertura a que esos ciudadanos, ya sea en lo individual o a través de alguna organización civil, quieran participar para la construcción de un mejor sistema de seguridad, de justicia, o incluso de alternativas para mejorar la economía. Que haya una apertura y una intención de que los ciudadanos queremos juntos construir ese avance.

Yo no creo que desde la autoridad, desde la institución pública, se pueda lograr ese nivel de confianza que necesitamos los mexicanos. Creo que el mejor camino es abrir a la participación, abrir al diálogo, escuchar a los ciudadanos y trabajar juntos, como ciudadanos, para resolver todas nuestras demandas.

—Hay ahora otro elemento que influye de manera muy contundente en la percepción de la democracia: las redes sociales, las plataformas digitales. ¿Qué opina usted sobre este elemento que de alguna manera está incidiendo en la participación y en la percepción de la democracia?

—Yo creo que todos los avances en las redes sociales en construcción de apertura de información son buenos o necesarios para un país. Sin embargo, el establecer canales formales de comunicación, de interlocución entre ciudadanos e instituciones es lo que va a fortalecer la democracia, pero son los canales formales.

Es decir, si yo como ciudadano hoy presento una queja, una solicitud, una propuesta, y las instituciones están abiertas para recibir esa comunicación, vamos a ir formando y consolidando esos canales formales de comunicación y las redes sociales van a ir perdiendo peso en las opiniones. Simplemente serán medios de comunicación o de información. Pero cuando no hay canales formales, fuertes, confiables, sólidos, entonces las redes sociales son las que van a suplir esa carencia. Pero si tenemos esos canales de comunicación confiables y que atienden a la ciudadanía, cada canal tendrá su responsabilidad y su peso.

—En este momento, ¿qué le preocupa y qué le despierta la esperanza en el corto y mediano plazo? ¿Qué perspectivas ve para la vida democrática en México y cuáles serían los obstáculos?

—Yo tengo mucha fe, mucha esperanza, en que vamos a seguir teniendo la madurez en esa vocación democrática de los mexicanos. Yo creo que la realidad nos está interpelando a todos para poder construir mejores instituciones democráticas. Esa realidad que nos está interpelando es una realidad nacional y es una realidad internacional.

No podemos dejar de mirar el entorno internacional en donde hay posturas de países que vuelven más su mirada hacia su interior y hacia su nacionalismo. Sin embargo, perdemos ese punto de vista solidario. Yo creo que en la medida en que logremos en México canalizar y unificar ese sentimiento, ese espíritu solidario, que es un gran valor que tenemos los mexicanos para salir adelante, y luchemos y no perdamos lo que hemos logrado en la construcción de instituciones democráticas, que tenemos que seguir impulsándolas con la participación de todos, en esa medida avanzaremos.

En México hemos logrado muchas cosas en lo económico, como ser una de las 20 economías mundiales. Hay muchos indicadores que nos ponen en muy buen lugar en el desempeño económico del país. Pero lo importante es cómo ayudamos a nuestros hermanos que están viviendo en extrema pobreza, por ejemplo.

—¿Y ve voluntad por parte de la autoridad de las instituciones de abrir esos espacios de participación a los ciudadanos?

—Yo creo que hemos tenido acercamiento con algunas autoridades ahora, y hay muchas coincidencias en las metas. Hay muchas coincidencias en lo que hay que cambiar y yo creo que vamos por buen paso. Como USEM estamos buscando cómo vamos a unir esfuerzos para poder mejorar y avanzar en este país.

Índice de Desarrollo Democrático

El más reciente Índice de Desarrollo Democrático reveló que Yucatán se encuentra entre los primeros lugares.

Caída

En 2018, el número de entidades con alto desarrollo democrático bajó de 16 a 15 estados, en relación con el IDD-Mex 2017.

Altibajos

En cambio, la cifra de estados con bajo desarrollo democrático, pasó de 2 a 6. Mientras que las entidades con mínimo desarrollo democrático pasó de 11 a 8.

Dimensiones

Yucatán destaca por su adhesión política, el control de la inseguridad y la estabilidad, sumando un total de 8,621 puntos de 10,000. Aguascalientes lo supera con la calificación perfecta, pero no lidera ninguna de las cuatro dimensiones.

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