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La reducción de la violencia, el mayor pendiente en el gobierno de AMLO

Un asesinato en Cuautepec, en el norte de Ciudad de México, el pasado 21 de mayo. Los homicidios no cesaron en estos primeros seis meses de gobierno de Andrés Manuel López Obrador (EFE)
Un asesinato en Cuautepec, en el norte de Ciudad de México, el pasado 21 de mayo. Los homicidios no cesaron en estos primeros seis meses de gobierno de Andrés Manuel López Obrador (EFE)

MÉXICO.- Los homicidios no cesaron en estos primeros seis meses de mandato del presidente Andrés Manuel López Obrador, aunque es uno de sus intereses más urgentes y de sus principales promesas de campaña.

Hasta ahora, las medidas tomadas parecen indolentes y no frenan la ola de violencia en México, ante un López Obrador convencido de la Guardia Nacional, que entrará en funciones el 30 de junio.

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Aumentan las víctimas

En los primeros cuatro meses del año suman ya 11,221 víctimas de homicidio doloso en el país, cifra mayor a la de 10,512 asesinados en el mismo período de 2018, según datos oficiales.

De acuerdo con expertos consultados con EFE, los números parecen indicar que los homicidios cerrarán 2019 una cifra similar o superior a la del año anterior, el más violento de la historia de México desde que empezaron los registros en 1997, con 33,369 asesinatos.

Si se agrega diciembre de 2018, mes en el que López Obrador tomó las riendas del país, la cifra de asesinados asciende a 14,099 durante sus seis meses de mandato.

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Aunque en abril las víctimas de homicidios dolosos descendieron en comparación con el mismo mes de 2018, esta reducción parece ser anecdótica para los analistas e incluso común.

Esto, porque esa baja se ha dado en años anteriores, coincidiendo con las vacaciones de Semana Santa.

Además, el descenso fue mínimo. México registró 2,716 asesinatos en abril de 2019, solo 46 menos que en abril de 2018, de acuerdo con los datos que reporta mensualmente el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

El narcotráfico, el origen

La política de López Obrador para acabar con este problema se basa en un triángulo con tres vértices claros: eliminar la pobreza, crear una Guardia Nacional y legalizar las drogas para cortar el riego sanguíneo que mantiene vivo al crimen organizado.

Santiago Roel, director de la organización Semáforo Delictivo, especialista en medir e interpretar los índices de violencia, dice a EFE que con el nuevo Presidente ha habido “incremento de homicidios, de secuestro, en extorsión, en narcomenudeo”.

El problema, interpreta Roel, emana principalmente del narcotráfico. “El 80% de los homicidios en México, y a veces el 90%, dependiendo de la región, son ejecuciones de crimen organizado”.

Para acabar con el problema, el experto propone la legalización de las drogas en el país, medida presente en la campaña electoral y que se considera dentro del Plan Nacional de Desarrollo que elaboró el equipo de López Obrador.

Todavía no hay avances al respecto. Aunque sí los hay en la Guardia Nacional, un cuerpo conformado por integrantes de la Policía Federal, del Ejército y de la Marina que genera cierto pavor entre organizaciones civiles y analistas.

Miedo por el poder

El temor es que con este cuerpo se perpetúe la militarización del país, donde el Ejército está en las calles desde la presidencia de Felipe Calderón (2006-2012) y ha sido acusado de cometer violaciones a los derechos humanos.

Las leyes que regulan la operación de la Guardia Nacional entraron en vigor el pasado 28 de mayo y se espera que los integrantes empiecen a desplegarse por el país desde finales de junio.

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La experta en análisis de seguridad y violencia Catalina Pérez, investigadora del Centro de Investigación y Docencia Económicas, expone que es peligroso “dar poder a los militares para hacer tareas de seguridad pública en el país”.

Los militares lo harán, a ojos de la experta, “sin controles externos fuertes, sin tener claros cuáles son los límites de su competencia”.

Catalina Pérez apuesta por potenciar los cuerpos de policía locales, aunque en esta materia “no se ha visto ningún tipo de esfuerzo“.

“Al contrario, con la Guardia Nacional y la idea de que los recursos para operarla saldrán de los gobiernos estatales, eso significa que habrá menos recursos para policías locales”, explica.

Contra la tortura

En los últimos años numerosos organismos internacionales han condenado la presencia de militares en las calles mexicanas por su vinculación puntual a casos donde hubo violaciones de los derechos humanos.

Más de una vez se han reportado casos de tortura, violación, desaparición o asesinato.

Por último, la medida de atender la pobreza para evitar que los mexicanos incurran en actividades delictivas es posiblemente el discurso más repetido por López Obrador desde hace años, pero genera recelo a Roel.

“Está apostando porque la pobreza y la desigualdad están relacionadas con la violencia y eso no es cierto”, considera.

Sobre cómo cerrará el año México, Catalina Pérez lamenta que “es difícil pensar que cambiará el escenario de violencia sin tener un cambio concreto en las políticas que se venían haciendo”.

Roel, por su parte, opina lo mismo y considera que “2019 cerrará muy cerca o por arriba de 2018″ en número de asesinatos.

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