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Niegan bancarrota

Juan Pablo Castañón

El sector privado dice que no ayuda vocablo de AMLO

CIUDAD DE MÉXICO, (El Universal).— Líderes del sector privado negaron que la economía mexicana esté en bancarrota, como lo declaró el presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, y añadieron que las inversiones necesitan un ambiente seguro y esas afirmaciones no ayudan.

El presidente de Consejo de Kimberly Clark y expresidente del Consejo Mexicano de Negocios, Claudio X. González Laporte, consideró que lo dicho por López Obrador servirá para “matizar” el hecho de que no cumplirá con todas las promesas porque hay insuficientes recursos.

Durante su participación en el Foro Económico Forbes 2018, “Camino a la Transición”, expuso que “sin la confianza, la inversión no se da”, por ello consideró que el comentario del próximo presidente de México de que existen desequilibrios económicos en la política financiera a cargo de Banco de México que podrían afectar el desempeño de la economía es “dramático”.

El presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Juan Pablo Castañón, expuso que para los inversionistas la confianza es prioritaria para desarrollar proyectos y generar empleos.

Consideró que los principales problemas de México son baja inversión en infraestructura, corrupción, inseguridad, entre otros.

Mientras que el presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), Francisco Cervantes, dijo que la autoridad debe impulsar las inversiones para generar crecimiento y, en clara alusión al comentario de que México está en bancarrota, dijo que el país crece aunque sea al 2%.

Comentario extremo

Por otro lado, el presidente de la Asociación Mexicana de Entidades Financieras Especializadas (AMFE), Enrique Bojórquez, dijo que es extremo considerar que el país se encuentra en bancarrota.

“No estamos en una economía boyante, no somos un país rico. Estamos en desarrollo, me parece extremo pensar que estemos en bancarrota” dijo el directivo.

La AMFE hizo un planteamiento al gobierno entrante para mejorar las condiciones de fondeo de la banca de desarrollo en México, a fin de aplicar una nueva estrategia de financiamiento que llegue a la población del país que aún no tiene servicios de crédito y fomentar actividades productivas.

“Sigue sin llegar el financiamiento a zonas rezagadas en el país. Si seguimos haciendo lo mismo no se van a poder reducir los índices de marginación. La banca de desarrollo requiere un giro de 180 grados. Una estrategia distinta”, dijo el directivo.

Según la AMFE, actualmente la banca de desarrollo fondea a entidades no bancarias con un costo promedio de TIIE más 2.6%, en contraste con los costos que da a la banca comercial, que alcanzan TIIE 1.5%.

“La banca de desarrollo trabaja con los grandes bancos y a las entidades las tiene rezagadas”, añadió.

Ante el escenario, la AMFE dijo que la estrategia de banca de desarrollo del nuevo gobierno debe proporcionar mejores condiciones de financiamiento, garantías y costo de acompañamiento a entidades que pueden llegar a productores en zonas marginadas y llevar crédito a zonas rurales en el país.

 

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