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Ofrece trato ‘’como igual’’

Foto: Megamedia

Biden a AMLO: “No hemos sido vecinos perfectos”

CIUDAD DE MÉXICO (EFE y El Universal).— El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ofreció ayer lunes a Estados Unidos una buena relación “con un diálogo constante” para que en el futuro las relaciones bilaterales “sean aun mejor”.

En la primera reunión formal entre ambos mandatarios, López Obrador agradeció a Biden que destacase la importancia de la relación con México.

“Estamos unidos por una frontera de 3,180 kilómetros, pero no solo estamos unidos por la geografía. Nos unen nuestras economías, nuestro comercio, cultura, historia y amistad”, expresó.

López Obrador recordó las palabras atribuidas al presidente Porfirio Díaz cuando decía “pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos” y señaló que ahora se puede decir: “Es maravilloso para México estar cerca de Dios y no tan lejos de Estados Unidos”.

Al abrir la reunión bilateral, López Obrador destacó que la integración fortalecerá a ambos países.

“Nuestras relaciones son estratégicas. Quiero también agradecerle por querer que nuestras relaciones estén basadas en el respeto y la igualdad. Y debemos mantener nuestra cooperación para un desarrollo pleno basado en la independencia y la autonomía”, añadió.

Por su parte, Biden subrayó que tratará a México “como un igual” porque ambos países son “más fuertes” cuando trabajan juntos, al reunirse de forma virtual con el mexicano.

“Ustedes son nuestros iguales, y lo que ustedes hacen, y el éxito que tengan, tiene un impacto drástico en lo que ocurra en el resto del continente”, añadió.

Sentado entre una bandera estadounidense y una mexicana en el salón Roosevelt de la Casa Blanca, Biden aseguró estar “encantado” de conversar con López Obrador, el segundo líder de otro país con el que se reúne virtualmente desde que llegó al poder en enero, tras su encuentro telemático, la semana pasada, con el primer ministro canadiense, Justin Trudeau.

“Estados Unidos y México son más fuertes cuando trabajamos juntos. No hemos sido vecinos perfectos el uno con el otro, pero somos más seguros cuando trabajamos juntos”, subrayó.

Recordó que, cuando fue vicepresidente de Estados Unidos entre 2009 y 2017, hizo cuatro visitas a México, y consiguió “conocer un poco el país y su gente”, y comentó que tiene en el Despacho Oval un busto del líder sindicalista con raíces mexicanas César Chávez.

Uno de los periodistas que tuvieron acceso al comienzo de la reunión preguntó a Biden si Estados Unidos enviará vacunas a México, y el presidente estadounidense respondió: “Vamos a hablar de eso”. Poco antes, sin embargo, la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, dijo en su rueda de prensa diaria que Biden no tiene intención de compartir con México parte del suministro de vacunas contra el Covid-19, como pide López Obrador, porque quiere garantizar que son suficientes para inmunizar a todos los estadounidenses.

En la reunión estuvieron presentes los secretarios de Estado y Seguridad Nacional de Estados Unidos, Anthony Blinken y Alejandro Mayorkas, respectivamente; además del asesor de seguridad nacional de Biden, Jake Sullivan, y la asesora del presidente para seguridad interna, Elizabeth Sherwood-Randall. Completaron la delegación estadounidense la coordinadora de la frontera sur y exembajadora estadounidense en México, Roberta Jacobson, y el encargado de Latinoamérica en el Consejo de Seguridad Nacional, Juan González.

Por México asistieron, entre otros, el canciller Marcelo Ebrard; la secretaria de Economía, Tatiana Clouthier; la titular de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Rosa Icela Rodríguez; el subsecretario de Defensa Nacional, André Georges Foullon Van Lissum; y el subsecretario de la Armada, Eduardo Redondo Arámburo, según la Casa Blanca.

Devoción guadalupana

Durante la primera reunión virtual, también comentaron sobre la devoción a la Virgen de Guadalupe.

Biden abrió la conversación recodando que cuando fue vicepresidente durante la administración de Barack Obama tuvo la ocasión de visitar en cuatro ocasiones México, en donde además de conocer a su gente visitó la Basílica de Guadalupe.

En la reunión mostró un rosario, el cual era de su hijo Beau, quien falleció en 2015 y el que hasta la fecha conserva y porta en su mano izquierda al ser su “conexión con él”.

“Mis visitas me permitieron conocer México, su gente y la Virgen de Guadalupe, todavía tengo el rosario que tenía mi hijo cuando falleció, en ese momento cuando fui a México me reuní con educadores, con estudiantes, recorrí las hermosas calles históricas de Ciudad de México y hablé con mexicanos de toda estirpe, atesoro esos recuerdos y espero sumar más en un futuro”, dijo el mandatario estadounidense.

Al expresar que el 60% de quienes habitan en Estados Unidos son México-americanos y quienes son parte fundamental de la historia del país norteamericano, dijo que para recordar esto tiene un busto de César Chávez en la oficina oval.

 

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