in ,

Oscuro pasado de empresa que hará el primer tramo del Tren Maya

Vías antiguas en las cercanías de Palenque

Acusación contra firma contratada para Tren Maya

CIUDAD DE MÉXICO.— China Communications Construction, ganadora de la licitación por más de 15 mil 500 millones de pesos del primer tramo del Tren Maya, uno de los proyectos estrella del actual gobierno de Andrés Manuel López Obrador, acumula acusaciones internacionales de corrupción y pago de sobornos.

Mientras que la portuguesa Mota Engil, una de las constructoras consentidas en el sexenio de Peña Nieto que, junto a China Communications, Gavil Ingeniería, Evyasa y Grupo Cosh, construirá el tramo ferroviario en consorcio, acumula más de cuatro años de retraso y un sobrecosto de 4 mil millones de pesos en la obra de la autopista urbana Siervo de la Nación (Morelos), en el Estado de México.

Sin embargo, el Fondo Nacional del Turismo (Fonatur), órgano gubernamental que está a cargo del Tren Maya, aseguró que el proceso de licitación y de contratación de la megaobra se llevó al cabo “en estricto apego a la normatividad” y con el “acompañamiento y vigilancia de la Agencia de Naciones Unidas”.

Además, en un escrito que envió a Animal Político, el Fonatur subrayó que la elección del consorcio Mota Engil-China Communications fue “la mejor opción en costo y beneficio” para el Estado mexicano.

Y, aunque admitió que la constructora china fue sancionada e inhabilitada por el Banco Mundial por prácticas fraudulentas, precisó que la inhabilitación terminó en 2017. La legislación mexicana no considera la descalificación de empresas “con sanciones no vigentes”.

Anteayer jueves, el periodista Raúl Olmos, de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), expuso que China Communications Construction tiene múltiples señalamientos de presuntos actos de corrupción y de sobornos en el extranjero.

El señalamiento más importante se produjo en julio de 2011, cuando el Banco Mundial anunció que sancionó a la constructora china, y a todas sus empresas subsidiarias, por “prácticas fraudulentas” en obras en Filipinas, por lo que esta compañía no pudo participar en ningún proyecto que estuviera financiado por el Banco Mundial durante siete años, hasta enero de 2017.

En 2018, otra compañía subsidiaria de China Communicationa Construction —China Harbour Engineering Company—, también fue incluida por Bangladesh en su “lista negra” por un intento de soborno a funcionarios de la Secretaría de Finanzas de ese país relacionados con la construcción de una autopista de cuatro carriles.

En mayo de 2018, el diario “The New York Times” publicó una nota en la que señaló que el gobierno canadiense bloqueó la compra de una constructora canadiense —Grupo Aecon— por China Communications Construction, alegando que esa compra podía poner en riesgo la “seguridad nacional” del país norteamericano.— Animal Político

Aunque el gobierno de Trudeau no informó públicamente el motivo del veto más allá del argumento de la “seguridad nacional”, The New York Times informó que en el parlamento canadiense los legisladores de ese país mostraron su preocupación por las acusaciones de soborno en contra de la constructora china en Bangladesh y su inclusión en la “lista negra” de este país.

La Canacintra: “Haremos todo lo posible por pagar” utilidades

Optimismo oficial a pesar de récord de los homicidios